BIENESTAR
Entrevista

Paloma Borregón, dermatóloga: "El retinol es la molécula antienvejecimiento más eficaz respaldada por la ciencia"

La experta detecta en consulta cómo la salud mental está asociada con problemas de piel atópica, psoriasis y dermatitis. El estrés uno de los factores que nos hacen envejecer más rápido

Dra. Paloma Borregón, dermatóloga apasionada de la estética e investigadora.
Dra. Paloma Borregón, dermatóloga apasionada de la estética e investigadora.EM
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TikTok, o su mal uso, no es el responsable único del incremento de problemas en la piel. La salud mental está muy presente en las consultas de dermatología, confirma Paloma Borregón, Doctora en Medicina y máster en Dermatología Estética, formadora y divulgadora científica. "Lo vemos en la caída del pelo, en la alopecia, en las dermatitis, psoriasis... Cualquier tipo de enfermedad cutánea brota cuando hay estrés", responde en Ámsterdam.

Acude al European Academy of Dermatology and Venereology (EADV por sus siglas en inglés), congreso europeo de dermatología al que acude de la mano de Clinique, firma que nació literalmente en la consulta de un dermatólogo y ofrece soluciones para las distintas preocupaciones de la piel. Las más frecuentes están muy relacionadas con nuestro estilo de vida ansioso.

ASÍ SE ALTERA LA PIEL

"Hay una estrecha relación entre el sistema nervioso y cómo nos habla la piel. Vamos a ver distintos signos", explica. Hay pieles en las que se altera la barrera cutánea y se acelera la pérdida de agua. "Por eso salen más eccemas, la piel se vuelve más áspera y más seca: se deshidrata".

En pacientes con tendencia a tener la piel grasa se obstruyen más las glándulas sebáceas y aparecen brotes de granitos, cuenta. Además, el estrés puede provocar que se altere la microbiota, que son las bacterias que viven en nuestra piel. "Podemos tener brotes de otro tipo. Hongos como las candidiasis, o de los parásitos responsables de la rosácea", ejemplifica.

¿Qué hacemos ante estas alteraciones? "Controlar los factores estresantes, aunque ya sabemos que es un poco difícil, pero hay que estar atentos y poner un tratamiento específico para cada reacción. El estrés es uno de los siete famosos factores que suponen el exposoma, elementos externos que hacen que nuestro cuerpo, nosotros y nuestra piel, envejezcan".

ACTIVOS ESTRELLA

Enumera los otros seis: la contaminación, la falta de sueño, el tabaco, la alimentación, las temperaturas altas y bajas y el sol. "La prevención es lo más importante. Si tengo que elegir un solo producto en la rutina, elegiré el protector solar los 365 días del año", defiende. Ahora está muy de moda hablar sobre el callo solar en redes sociales, pero la dermatóloga responsabiliza al exceso de exposición, sobre todo en horas centrales del día, de arrugas y manchas.

Otra tendencia que sí está respaldada por la ciencia es la de usar retinol de noche. ¿Por qué? "Es exfoliante, nos ayuda a que se regenere la piel adecuadamente, a estimular el colágeno, regula la glándula sebácea... Todos los efectos que se le atribuyen han sido demostrados en investigaciones y, a día de hoy, el retinol es la molécula antienvejecimiento más eficaz".

Por la mañana, los antioxidantes han probado sobradamente su eficacia. "Sobre todo, la vitamina C. Lucha contra estos factores del exposoma y ayuda a que la piel envejezca mejor". Desde el punto de vista dermatológico, tener una piel sana implica una combinación de cuidados con rutinas en casa y de diferentes tipos de tratamientos en las clínicas, desde láseres que mejoren la calidad de la piel, la radiofrecuencia, peelings... "No hacer lo que me recomienda la influencer X, o mi vecina, mi prima, mi amiga, porque a ellas le ha ido fenomenal. Eso no quiere decir que vaya bien a todo tipo de piel y, mucho menos, a la mía".

MITOS EN LA RUTINA DE BELLEZA

Además, tenemos muchos mitos y creencias erróneas. "Uno de ellos es que si tenemos granos es mejor no echarse crema. Eso es totalmente falso. Si no utilizamos hidratante, nuestra piel va a poner a trabajar a las glándulas sebáceas para lubricarla. Entonces, si tienes la piel deshidratada, lo que vas a notar es más grasa todavía. Así que las pieles grasas deben aplicarse hidratantes, pero específicas para ese tipo de piel".

¿Qué piensa de hacerse "productos" en casa, como una mascarilla con limón? "El ácido cítrico puede ayudar a trabajar en las manchas, pero no por eso tengo que hacer una mezcla con limones y aplicármela en la piel. Este tipo de acciones realmente pueden ser un peligro, porque la piel puede reaccionar de forma muy negativa".

Por eso, la eficacia y la seguridad en los productos cosméticos deben ir siempre de la mano. "Los laboratorios velan por que se cumpla el equilibrio. Clinique somete a estrictas pruebas para comprobar que sus productos no irritan ni producen alergias. Para los dermatólogos es muy importante, un requisito que pedimos a todo lo que recomendamos".

Otro de los mantras de los dermatólogos es que más no siempre es mejor. "Rutinas demasiado complejas que intentan incorporar todos los productos o ingredientes pueden no ser las ideales, porque podemos sobrecargar la piel", advierte Borregón. Lo ideal es tener un equilibrio, ni poco, ni mucho. "El secreto es adaptarnos a cada tipo de piel. Es decir, utilizar unos ingredientes y rutinas básicas para mejorar su calidad". Pone un ejemplo de rutina minimalista para todos los tipos de piel: "Comenzaría por una limpieza dos veces al día, además de utilizar por la mañana antioxidantes y protección solar, y por la noche productos que podrían denominarse transformadores".

A partir de ahí, cada uno es libre de complicarse más. "Ya no sólo dependiendo del tipo de piel, o de la edad que tenemos, sino incorporando rutinas en función de los problemas que nos preocupen". Pone tres ejemplos:

  • Si tenemos una piel que tiene tendencia a la grasa, podemos incorporar a esa rutina ácido salicílico.
  • Si tenemos una piel con tendencia a la sequedad, vamos a incorporar a esa rutina hidratantes que incorporen ácido hialurónico, que ayuda a mantener y retener el agua.
  • Si lo que nos preocupa son las manchas, introduciremos en la rutina despigmentantes como la niacinamida, que además es antiinflamatoria.

CUIDADOS POR ETAPAS

Ahora vemos a niñas pidiendo retinol en la farmacia. Profesionales como Borregón se muestran alarmadas por la cosmeticorexia. "En la infancia básicamente la piel hay que limpiarla, hidratarla y protegerla del sol". Ya en la adolescencia, según la dermatóloga, podemos ir incorporando productos que controlen la glándula sebácea, por la posible producción de granitos. "Entonces podemos introducir ingredientes como el ácido salicílico o el ácido glicólico". Es a partir de los 30 años cuando empezamos a perder colágeno. "En adelante, tendremos que incluir el retinol, que irá subiendo de concentración y de frecuencia con los años. También tendremos que tener en cuenta a los antioxidantes y mantener lo que ya tenemos desde la infancia: la limpieza y la hidratación", aclara.

A los 40 años podemos introducir activos nuevos si nos preocupan las manchas. "Podemos aumentar la concentración o, si nos preocupa la flacidez, introducir péptidos". Y ya es alrededor de los 50 años cuando más cambia la piel, sobre todo de la mujer con la menopausia. "Con los cambios hormonales la piel se deshidratada. La barrera cutánea empieza a ser de peor calidad y notamos que las cremas que nos poníamos antes, ahora se nos quedan cortas". Así que lo que tendremos que hacer es hidratar muy bien la piel, utilizar productos con una cosmética más densa, es decir, cremas un poco más untuosas prosigue. "Por supuesto, con el retinol, los antioxidantes, la higiene diaria, utilizar péptidos y ayudar al colágeno, sin olvidar la protección". Para ir más allá, en todas las edades podemos complementar los cosméticos con tratamientos dermatológicos estéticos.

Lo importante, asegura, es cuidarse con constancia. "Existen numerosos estudios sobre la relación entre verse y sentirse bien con la autoestima. Todo se centra en la seguridad en uno mismo: mujeres y hombres. Y en eso, tener una piel bonita y una piel cuidada es crucial".

A veces, sobre todo los pacientes que no están acostumbrados, cuenta que cuando les inicia en una rutina de belleza y van viendo los resultados se van animando a hacerla más completa. "Al principio puede ser una obligación, pero en cuanto comprueban los beneficios vamos viendo cómo se anima. Cada vez la hace mejor. Y se siente más seguro de sí mismo, con lo cual es un círculo vicioso que nos lleva a un buen punto, porque hace que el paciente se cuide más y se guste más, así que es súper importante ese momento de cuidado que nos hace sentirnos mejor y más seguros", concluye.