YODONA
Nocturnidad y alevosía

Carta a mi hija adolescente

Esther Mucientes se plantea muchas dudas antes de ver junto a su hija la serie 'Adolescencia', de Netflix.

Actualizado
Owen Cooper, ganador de un Emmy por 'Adolescencia'.
Owen Cooper, ganador de un Emmy por 'Adolescencia'.GTRES

Mi hija tiene un año menos que Owen Cooper, el joven actor que se ha convertido en el premiado más joven en la historia de los Emmy por su papel en Adolescencia (Netflix), una de las grandes triunfadoras de los galardones.

El lunes cuando llegué a casa le conté emocionada que este chico, casi con su misma edad, había conseguido un premio por interpretar a lo que es ella, un adolescente. Me miró con cara de ¿qué me estás contando? Aunque esa mirada la he visto muchas veces en los últimos dos años, algo hizo clic en mi cabeza.

Confieso que no me he atrevido a ver Adolescencia con ella, aunque creo que es una serie que todo padre de hijo adolescente debe ver con él. No me he atrevido por la dureza de la serie, por vender la piel del oso antes de cazarla, pensando que, tal vez, todavía es demasiado pequeña para verla. En realidad, no he querido que la viera por miedo; el miedo a que vea la serie y no le produzca el mismo sentimiento que me produjo a mí; el miedo a algún comentario del tipo: «Pues a mí no me sorprende; en mi instituto hay niños o niñas así».


Llevo desde el día de los Emmy dándole vueltas a si soy una paranoica, si soy de esas madres que se niegan a que sus hijos crezcan o si realmente lo que me asusta es sentarme con ella a verla y no ser capaz de responder a las decenas de preguntas que seguramente le surgirán. Así que, mientras mi cabeza de madre agonías decide si veo otra vez Adolescencia, pero con ella, he pensado escribir una carta y entregársela cuando acabe el último capítulo y nos quedemos las dos en silencio.


«Hola hija. Acabamos de terminar de ver Adolescencia. Owen Cooper se ha convertido en tu nuevo ídolo. Ya sabía que iba a ser así (es broma). Pero más allá de la reacción de tus hormonas, quiero hablarte de cada uno de los gestos y miradas que has tenido mientras la veíamos. Lo primero que quiero decirte es que estoy muy orgullosa de ti. Tenía dudas de cuál iba a ser tu reacción cuando vieras la historia que cuenta la serie; me daba miedo que te pareciera una chorrada; me daba miedo que te pareciera lo normal... ¿Pero sabes lo que más miedo me daba? Que me dijeras que lo que le pasa a Jamie (Owen Cooper) te está pasando a ti; o peor, que me dijeras que lo que le hacen a Jamie también lo haces tú o que si tú pasaras por lo que pasa Jamie harías lo mismo que hace él. Te voy a ser sincera: me daba miedo hasta que no tuvieras ninguna reacción al ver lo que cuenta Adolescencia.


Sin embargo, me he vuelto a equivocar contigo. Pienso que como soy tu madre te conozco mejor de lo que tú te conoces a ti misma. La verdad: no tengo ni idea de cómo eres realmente. Pero, aunque parezca extraño, me alegro. Tenemos toda mi vida para conocernos. Creí que ver contigo Adolescencia me iba a producir un sufrimiento para el que no estaba preparada. No ha sido así. Me has dado una lección.

Has reaccionado como lo que eres, como lo que es Jamie, como una adolescente. Te has emocionado cuando has visto cómo sufrían los protagonistas, los que se ven y los que no. Te has enfadado cuando has descubierto el porqué de Jamie. Me has preguntado qué le pasa por la cabeza a un chaval de 15 años para hacer lo que hace él. Me has preguntado por qué no muestra ninguna emoción. Me has cuestionado qué haría yo si me pasara lo mismo que a los padres de Jamie. Y me has contado algunas cosas que nunca me habías dicho, como que en tu clase hay niños y niñas que se meten con otros compañeros. Y me has hablado fatal de todos ellos, pero también me has dicho que tú intentas hablar con ellos, que intentas que conozcan a los que insultan, que muchas veces te vas al baño y lloras por rabia porque te encantaría pegarles, pero no lo haces.


Lo confieso: he sido una estúpida. Tendría que haber visto la serie contigo antes, pues habría descubierto que mis miedos son sólo míos; que eres simplemente una adolescente. Que complicado es serlo, ¿verdad?».