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Como Caperucita atravesando el bosque cesta en mano, los aficionados a la recogida de setas aguardan la llegada del otoño como el que espera las rebajas: con ganas desmedidas. Ya sea por pasar una jornada rastreando en la naturaleza o por su sabor en cualquier receta, esta práctica es cada vez más popular en Málaga. La provincia, además, cuenta con numerosas zonas o parques naturales donde encontrar los hongos más apetitosos.
¿Cuáles son los mejores lugares para recolectar setas en la provincia de Málaga?
Desde la capital, a solo 10 minutos en coche, hasta la parte más occidental del interior, como la Serranía de Ronda, existen entornos privilegiados donde localizar ejemplares de chantarela o la famosa trompeta de los muertos. La humedad o las precipitaciones (si el clima lo permite) de esta época del año facilita su aparición.
Eso sí, según la legislación andaluza, hay que recordar que las cantidades recolectadas para el autoconsumo se limitan a entre tres y cinco kilogramos por persona y día; además, no se puede usar rastrillo ni remover la tierra y su recolecta no puede suponer un riesgo de desaparición de una especie local.
Los Montes de Málaga: la zona a 10 minutos del centro donde recolectar setas
Encontrar o no setas en esta zona forestal a solo cinco kilómetros al norte de la ciudad depende, en gran medida, de la sequía del año. Aun así, es difícil no tropezarse con algunas de las variedades más comunes de Los Montes de Málaga, como es el caso del níscalo. Es importante tomar nota de que la recogida de estos hongos silvestres es gratuita en los montes públicos y no se requiere autorización.
Sierra de las Nieves: más de 400 especies en un entorno único para los micólogos
Este refugio de la fauna y la flora malagueña es el tablero de juego perfecto para los fans de los hongos comestibles. Los bosques y pastizales característicos de esta zona han permitido inventariar más de 400 variedades. Entre las especies más buscadas se encuentra la parasol, la seta azul y el níscalo, símbolo del otoño y muy habitual en las cartas de temporada de los restaurantes. Además, en los bosques de pinsapos crecen setas únicas en el mundo.
Con las primeras lluvias las praderas de cardos que rodean Ronda, Yunquera o El Burgo, también esconden otra especie muy ansiada: la seta de cardo.
Júzcar: el pueblo Pitufo de Málaga donde brotan las setas
El conocido como pueblo Pitufo, Júzcar, es una de las zonas con más riqueza micológica. Se encuentra a casi dos horas de la capital y pertenece a la comarca de la Serranía de Ronda. Cuenta con algunas zonas marcadas en el mapa para la recogida de setas silvestres: el monte denominado Lomas y Ferreiras. Las especies autorizadas para recoger son la seta de chopo, yema de huevo, amanita enrojeciente, faisán o chantarela, entre otras.
Cortes de la frontera: el pueblo blanco que celebra unas jornadas micológicas cada otoño
Otro de los pueblos blancos del entorno de Ronda que se ha convertido en un propulsor del micoturismo. Los viajeros tienen un solo objetivo: disfrutar en la búsqueda incesante de las mejores setas. El Parque Natural Los Alcornocales, ya perteneciente a Cádiz, es un entorno próximo e ideal para ello.
En el mes de noviembre, la localidad de Cortes de la Frontera, ubicada a dos horas de Málaga, organiza las Jornadas Micológicas en las que aprenden sobre la recogida de las setas, tipología y celebran showcookings.
Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama: oronja y boletus, entre el mar y la montaña
El parque natural de las Sierras de Tejeda y Almijara con miles de hectáreas, es especialmente singular por su localización intermedia entre las sierras y la costa mediterránea. Esto lo convierte en un entorno ideal para la recolección de setas como el níscalo, la oronja o el boletus.
En esta zona hay más de 40 variedades diferentes de hongos, de los que alrededor de una veintena son comestibles.
