ANDALUCÍA
Adamuz

Una decena de víctimas se persona en el juzgado que investiga el accidente ferroviario: "Voy a luchar porque a mi hijo lo asesinaron, lo mataron, no hay otras palabras"

La médico Charo Morillo, madre del opositor fallecido Mario Jara, denuncia que "el Estado nos ha tratado de vergüenza". Más de medio centenar de víctimas se organiza en grupos de Whatsapp y Facebook para ser atendidas

Misa funeral este domingo en Adamuz.
Misa funeral este domingo en Adamuz.SalasEfe
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Las víctimas del grave accidente ferroviario en el municipio cordobés de Adamuz, en el que murieron 45 personas y 126 resultaron heridas, 22 de ellas todavía hospitalizadas, siguen en shock. Una semana después del siniestro, al dolor por la pérdida de un ser querido que sufren decenas de familias se unen la rabia e indignación que van creciendo cuando se van conociendo más detalles de las posibles causas del descarrilamiento del Iryo procedente de Málaga que arrolló a un Alvia de Renfe que iba en sentido contrario: de Madrid a Huelva. Las primeras investigaciones apuntan a un fallo en la soldadura de la vía.

«Voy a luchar porque a mi hijo lo asesinaron, lo mataron, no hay otras palabras», cuenta a EL MUNDO con la voz entrecortada la médico Charo Morillo, madre de Mario Jara, uno de los opositores procedentes de Huelva que había viajado a Madrid para hacer el examen y optar a una de las 900 plazas convocadas de ayudantes de Instituciones Penitenciarias. Partió de su casa el sábado, pero nunca regresó. «Salió a las siete de la mañana y ya no volvió el día de su cumpleaños. Me quedé esperándolo con la tarta y las velas», explica emocionada su madre.

Charo ya ha contratado con un abogado para iniciar todos los trámites necesarios para que la muerte de su hijo no quede impune. «Él era mi luz y mi guía; mi hijo se ha ido él y la vida se me va con él», lamenta. Como ella, ya hay una decena de personas que, a título individual, se ha personado en el juzgado de Montoro (Córdoba) que investiga el accidente ferroviario. En concreto, el Tribunal de Instancia plaza número 2 de Montoro ya ha recibido unas diez denuncias y siete personaciones por el siniestro ferroviario, pero se espera un «goteo permanente» de nuevas reclamaciones de víctimas, según explicó el fiscal jefe de Córdoba, Fernando Sobrón.

Sesenta afectados, unidos

Además de las pesquisas judiciales a las que se van adhiriendo las víctimas, también se ha organizado una plataforma de afectados que se está movilizando a través de grupos de Whatsapp y Facebook (Comunidad de afectados por el accidente del tren Alvia). Ya cuentan con unos sesenta, según detalla a este diario Mario Samper, uno de los pasajeros que iba en el Alvia y logró salir de allí con vida. Tuvo que recorrer a pie el trayecto que separaba los vagones siniestrados de la zona donde quedó detenido el Iryo, que fue al lugar donde llegaron las primeras ambulancias.

En el Alvia viajaban 191 pasajeros, casi el doble de lo que solía ir en ese tren un domingo por la tarde. El número se había incrementado, precisamente, porque había casi un centenar de opositores que acudió a Madrid a hacer los exámenes para funcionario de prisiones. Murieron 36 pasajeros del Alvia. Los otros nueve fallecidos iban en el Iryo, que albergaba a 289 pasajeros en total.

A la madre de Mario no se le va de la cabeza lo «injusto» de la muerte de su hijo. Si las pruebas de Instituciones Penitenciarias se hubieran celebrado en Andalucía, quizá aún estaría con vida. «Voy a intentar que ningún andaluz tenga que ir a Madrid para examinarse. Tenemos una comunidad muy grande, con ocho provincias, facultades, salones de actos... Mi hijo fue allí por obligación, el examen se lo pusieron allí».

También recuerda con rabia cómo «el Estado nos ha tratado de vergüenza, no puedo decir otra cosa». Ella, que ha trabajado en emergencias «toda la vida», narra el «calvario» vivido en la madrugada del 18 al 19, sin tener ningún tipo de información oficial. «Un policía me dijo a las cinco o las seis de la mañana en Adamuz: 'Mira, hija, ahí arriba no queda nadie, solamente cadáveres y escombros'".

Y en efecto, ella que como médico ya intuía el fatal desenlace, se lo terminó de confirmar cuando vio que el trasiego de ambulancias paraba en seco. Pero para tener la confirmación oficial pasaron horas que se le hicieron eternas, sin que Renfe diera la cara. Y menos mal que el personal de la funeraria se portó «genial» y pudieron avanzar en los trámites.

Sí tiene palabras de agradecimiento hacia los profesores de su hijo para las oposiciones, Ricardo Chamorro y Andrés Gallardo. Ambos viajaban en el mismo vagón que su hijo Mario y, segundos antes del impacto, se levantaron para ir a la cafetería. Los profesores también murieron. Estos días, las redes sociales se han llenado de mensajes de dolor por la pérdida de dos profesores muy queridos y valorados por promociones enteras de opositores que en los últimos años se han examinado para ser funcionario de prisiones. A pesar de que no tenían que hacerlo, siempre acompañaban a sus alumnos en los viajes en tren a Madrid. «No quiero que se pase por alto cómo Ricardo y Andrés acompañaron a mi hijo y al resto de opositores de forma totalmente altruista», recuerda Charo.

Los sesenta afectados que se están organizando a través de las redes sociales ya ha celebrado algunas videoconferencias y cuentan con el asesoramiento de pasajeros que se vieron involucrados en el accidente del Alvia en Santiago de Compostela en 2013 en el que murieron 80 personas. «Nos están contando los pasos que tarde o temprano vamos a tener que dar», indica Mario Samper. De momento, quieren ir contra las empresas Iryo y Renfe o Adif.

Este grupo se está organizando para ver cómo puede recibir ayuda psicológica y más adelante, «en un futuro próximo, nos plantearemos qué hacer con las reclamaciones o las indemnizaciones; no tenemos prisa. Ahora, lo importante es el cuidado de la salud, la recuperación de los enseres y los problemas que podamos tener en el trabajo», apostilla.

El funeral de Estado, convocado inicialmente para el 31 de enero en Huelva por el Gobierno y la Junta de Andalucía y pospuesto este domingo para más adelante, no está entre las prioridades de estos afectados. «No hay ganas de acudir a un acto institucional. Seguimos en shock». Este domingo, los vecinos de Adamuz han abarrotado la caseta municipal en la que se ha oficiado una misa funeral en homenaje de los 45 fallecidos. La ha presidido el obispo de Córdoba, Jesús Fernández.