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El incremento mundial de casos de sarampión exige un refuerzo de la vigilancia y la vacunación en España de cara al verano

Sanidad recomienda mantener al día la inmunización frente al patógeno ante el crecimiento sostenido de contagios en EEUU y en Europa en vísperas de los movimientos turísticos globales

Una enfermera administra la vacuna de recuerdo del sarampión a una niña filipina.
Una enfermera administra la vacuna de recuerdo del sarampión a una niña filipina.EFE
Actualizado

El Ministerio de Sanidad, a través del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), ha emitido una actualización de la Evaluación Rápida de Riesgo sobre las implicaciones para España del aumento de casos y brotes de sarampión a nivel mundial y europeo.

Además, en el marco del Plan Estratégico para la Eliminación del Sarampión y la Rubeola 2021-2025, se ha publicado un documento de recomendaciones dirigido a los profesionales sanitarios. Su objetivo es reforzar la vigilancia epidemiológica, actualizar la vacunación y mejorar la capacidad de respuesta ante casos sospechosos, especialmente de cara al verano, cuando aumentan los desplazamientos desde países con circulación activa del virus.

Esta publicación pretende también sensibilizar sobre el riesgo de reintroducción del sarampión en España, en un contexto marcado por los movimientos masivos de población durante el periodo estival, como la Operación Paso del Estrecho.

Desde finales de 2022, se ha detectado un preocupante aumento en los casos de sarampión en todo el mundo, tendencia que continúa en 2023, 2024 e inicios de 2025. En EEUU los casos se han disparado, en los primeros meses del año ya casi suman los mismos que en todo 2019, 1.274, el más alto hasta la fecha en este siglo.

Para saber más

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) registran en su actualización semanal de un total de 1.024 casos confirmados de sarampión notificados por 31 estados. Un 96% no estaba vacunados, un tercio era menor de cinco años, casi un 38% están entre los cinco y 19 años y el resto más de 20. Un 13% del total ha necesitado hospitalización, que se concentran en el grupo de los más pequeños. Han fallecido tres.

En Europa, durante 2024 se notificaron 127.350 casos de sarampión en la región, el doble que en 2023 y la cifra más alta registrada en la región desde 1997. El dato más elevado en los últimos 25 años, advierten desde las instituciones. Este año, hasta el mes de marzo, la contabilidad asciende a 1.097 casos en 16 países, según el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC).

Por su parte, Marruecos parece superar el brote que suma más de 25.000 casos sospechosos y 184 fallecimientos declarados desde su inicio en octubre del 2023, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). En el último informe del ECDC, se apunta una tendencia a la disminución de las infecciones durante 10 semanas consecutivas, tras una campaña de vacunación de recuperación a nivel nacional. La OMS califica el riesgo como medio en el país y la región circundante.

Situación epidemiológica en nuestro país

España fue certificada como país libre de sarampión en 2016, estatus que mantiene hasta la fecha gracias a una cobertura de vacunación del 97,8% con una dosis y al 94,2% con dos dosis. Sin embargo, según el último informe realizado por el Centro Nacional de Epidemiología, hasta el 11 de mayo se han notificado 408 sospechas de sarampión, de las que se han confirmado 229 casos (78 importados de los que el 78,2% proceden de Marruecos; 78 relacionados con la importación y 73 de origen desconocido). Se han descartado 178 casos y uno continúa en investigación. En la actualidad hay 7 brotes abiertos en cuatro CCAA.

Estas cifras reflejan un aumento importante si se comparan con los años anteriores, mostrando que la reanudación de la movilidad tras la pandemia ha incrementado el riesgo de importación de casos. A pesar de que la probabilidad de exposición aumente, el riesgo de infección para la población general en España se sigue considerando bajo debido a las elevadas coberturas de vacunación en nuestro país.

Sin embargo, a mayor probabilidad de exposición, mayor será la probabilidad de que se produzca la transmisión de sarampión en grupos de población susceptible en los que no se hayan alcanzado coberturas de vacunación adecuadas. En este sentido, mientras continúe la situación de alta incidencia en algunos países de nuestro entorno, es esperable que continúen apareciendo casos y brotes en población que no presenta inmunidad frente a la enfermedad.

Reforzar la vacunación y las medidas preventivas

Las autoridades sanitarias insisten en la importancia de mantener coberturas de vacunación superiores al 95% para las dos dosis, y reforzar las estrategias de vacunación, especialmente dirigidas a grupos de población en los que resulta complicado alcanzar coberturas de vacunación adecuadas.

Según el último informe de seroprevalencia, la población española nacida antes de año 1978 se considera protegida por haber pasado la enfermedad. El resto de la población debe aprovechar cualquier contacto con el sistema sanitario, para revisar su estado de vacunación, y seguir las indicaciones de su profesional sanitario de referencia.

También se subraya la necesidad de reforzar la detección precoz de casos sospechosos, la investigación exhaustiva de brotes y contactos, así como la implementación inmediata de medidas de control, particularmente en centros sanitarios y ante viajeros procedentes de zonas con alta incidencia. La vigilancia genómica del virus continúa siendo un pilar fundamental para verificar la eliminación del virus y trazar el origen de los casos importados.

Recomendaciones del Ministerio de Sanidad

Garantizar una cobertura vacunal superior al 95% con ambas dosis de la vacuna triple vírica, especialmente en población infantil y grupos de riesgo.

Desarrollar estrategias específicas dirigidas a colectivos con baja cobertura vacunal, con el objetivo de reducir el número de personas no protegidas frente al virus.

Aprovechar cada contacto con los servicios sanitarios para revisar y actualizar el estado vacunal, teniendo en cuenta la edad y las condiciones de riesgo, en especial en personas que vayan a viajar a países con alta incidencia de sarampión.

Fortalecer la vigilancia epidemiológica, asegurando un adecuado diagnóstico clínico y de laboratorio, así como la vigilancia genómica de los casos sospechosos.

Reforzar la vigilancia sanitaria en fronteras, medios de transporte y centros asistenciales, especialmente a través de los dispositivos de Sanidad Exterior en coordinación con otras autoridades.