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La lepra ya existía en América antes de la llegada de los europeos

Una investigación halla evidencias de infecciones por bacterias que causan la enfermedad siglos antes de la colonización

Los investigadores Rascovan y Lopopolo, del Instituto Pasteur, contemplan uno de los dientes analizados en el estudio.
Los investigadores Rascovan y Lopopolo, del Instituto Pasteur, contemplan uno de los dientes analizados en el estudio.CNRS
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La lepra ya existía en el continente americano antes de la llegada de los colonizadores europeos. Así lo demuestra una nueva investigación publicada este jueves en Science que "cambia sin duda la narrativa histórica sobre la enfermedad en América", tal y como subraya Nicolás Rascovan, investigador del Instituto Pasteur de París y uno de los autores principales de la investigación.

"Hasta ahora se pensaba que en el continente americano esta enfermedad se debía exclusivamente a la especie introducida en el continente por los colonizadores europeos, la bacteria Mycobacterium leprae, que es el patógeno históricamente asociado a este enfermedad infecciosa y la causa principal del trastorno en el mundo a día de hoy", explica Rascovan, responsable de la Unidad de Paleogenómica Microbiana del organismo francés. Sin embargo, su estudio demuestra que "Mycobacterium lepromatosis, una segunda especie que también causa lepra y fue descubierta en 2008 ya estaba presente en poblaciones indígenas de América mucho antes del contacto europeo", añade el investigador.

La lepra o enfermedad de Hansen es una enfermedad infecciosa producida por bacterias que afecta principalmente a la piel, los nervios periféricos y, en ocasiones, también a las vías respiratorias superiores. Aunque todavía no se conoce en profundidad el mecanismo de transmisión, se cree se transmite persona a persona por inhalación de partículas infecciosas tras un contacto estrecho y continuado. La mayoría de las personas que entran en contacto con la bacteria no desarrollan la enfermedad.

Rascovan y Maria Lopopolo, desde el Instituto Pasteur y Charlotte Avanzi, desde la Universidad de Colorado (EEUU), han liderado este nuevo trabajo en el han colaborado más de 40 científicos de distintas instituciones. En total, los investigadores han analizado unas 800 muestras, incluyendo restos humanos antiguos y casos clínicos actuales. El proyecto se desarrolló en colaboración con comunidades indígenas, "que participaron en las decisiones sobre la utilización de restos ancestrales y la interpretación de resultados", destacan los investigadores.

El análisis permitió la identificación de tres individuos antiguos -dos de ellos en lo que hoy es Argentina y uno en Canadá- que conservaban evidencias de infección por M. lepromatosis hace aproximadamente 1.000 años. Pese a la distancias geográfica, las cepas presentaban importantes similitudes y habían infectado a sus hospedadores en épocas cercanas, "lo que sugiere que la bacteria se había dispersado ampliamente por el continente en solo unos siglos".

Este hallazgo indica "que la lepra era una enfermedad endémica y repartida a lo largo del continente desde hace al menos 1.000 años", señala Rascovan.

Los investigadores identificaron, además, distintos linajes, diversificados durante los últimos 10.000 años. Uno de ellos, surgido hace aproximadamente 9.000 años aún infecta a personas en América del Norte.

¿Cómo analizaron las muestras?

Para llevar a cabo el trabajo, los investigadores utilizaron técnicas de análisis de ADN antiguo. "Extraemos ADN de restos arqueológicos humanos, en este caso, dientes, y lo analizamos mediante secuenciación de alto rendimiento", explica Rascovan.

"Lo que obtenemos es una mezcla de ADN del individuos, de microorganismos del suelo donde estaba enterrada la persona y a veces también del patógeno que infectaba a esa persona en el momento de su muerte, si es que sufría algún tipo de infección al morir", aclara. Con esos datos, los científicos después comparan esas secuencias con bases de datos de referencia, buscando fragmentos de ADN que coincidan con genomas de bacterias conocidas. Ese rastreo permitió detectar "pequeñas secuencias de M. lepromatosis en individuos antiguos".

Tras confirmarlo "con métodos bioinformáticos sensibles y rigurosos", el equipo incluso logró reconstruir genomas completos del patógeno. "Esto nos permitió ubicar las cepas dentro del árbol evolutivo de la bacteria y estimar desde cuándo circulaban en el continente y su diversidad", señala Rascovan.

El trabajo también permitió establecer una relación con las infecciones por M. lepromatosis que sufren ejemplares de ardillas rojas de Irlanda y Reino Unido. Hasta ahora se desconocía cómo había llegado la bacteria a estos animales, pero la nueva investigación sugiere que las infecciones probablemente están causadas por cepas introducidas desde América.

"El trabajo se suma a una discusión más amplia sobre qué enfermedades existían en América antes del contacto con Europa, algo de lo que todavía se sabe bastante poco".

¿Cuáles son las pistas en el hallazgo?

Ahora que el equipo ha podido desentrañar la larga y compleja historia evolutiva de M. lepromatosis en América, "el siguiente paso es tratar de llenar los vacíos", señala Rascovan.

"Queremos saber si existen otros linajes aún no detectados, dónde se esconden y si hay reservorios animales que están manteniendo la bacteria y facilitando su transmisión a humanos", señala. Para conseguirlo, "es clave seguir ampliando el muestreo, tanto de restos antiguos como de casos clínicos actuales, especialmente en regiones poco estudiadas de América y Asia". Por otro lado, concluye el investigador, "también es fundamental mejorar la vigilancia de esta bacteria, que hasta ahora ha sido poso monitoreada, para entender su dinámica de infección y su potencial impacto en salud pública".

El científico destaca la importancia de acercar el trabajo científico a la sociedad y subraya la participación de las comunidades indígenas, "tanto de Norteamérica como de Sudamérica, a las cuales se les pidió consentimiento para hacer el estudio, se las mantuvo informadas a lo largo del proyecto, se les fueron contando los avances", etc.