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Del covid pocos se acuerdan, y menos si es en niños. Se dijo que ellos no lo cogían, que si lo hacían era leve; que no lo transmitían. Con el paso del tiempo, los pequeños sí llegaron a las consultas, quizá en menor cantidad que los adultos, pero en algunos quedaron secuelas con las que han aprendido a convivir. Uno de los escollos es que pocas infecciones respiratorias llevan la etiqueta Covid.
Jesús Ruiz Contreras, del Comité Asesor de Vacunas e Inmunizaciones de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP), apunta a los escollos: "En la mayoría de la ocasiones, no se hacen pruebas diagnósticas a los niños o adultos con sintomatología compatible (la mayoría de las veces tos, estornudos, secreción nasal y dolor de garganta). No hay duda de que la infección está infravalorada en todas las edades".
Un nuevo estudio publicado en The Lancet Infectious Diseases, en el que participaron más de 460.000 niños y adolescentes de 40 hospitales pediátricos de EEUU, sugiere que los niños que se infectaron con covid-19 por segunda vez durante la ola ómicron tenían más del doble de riesgo de desarrollar covid persistente. Ruiz Contreras, ex catedrático de Pediatría de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), sostiene que este trabajo es uno de los más importantes hasta la fecha sobre esta condición enfocada en la población pediátrica.
Las huellas de una infección de coronavirus en niños a veces son inespecíficas, por eso su asociación al virus pandémico es complicada. Entre las secuelas infantiles más frecuentes son la predisposición a otras enfermedades víricas, además de trastornos emocionales y mentales, dolores musculares y óseos, dolor abdominal, y cansancio o malestar general. Otros efectos más específicos, también señalados en el artículo, son: pérdida del gusto y del olfato; signos y síntomas cardiovasculares; el síndrome de disautonomía o taquicardia postural ortoestática; arritmias cardiacas y otros, enumera Ruíz Contreras.
Este pediatra apunta que si bien las secuelas en los niños "son menos frecuentes y graves que en los adultos", sí que "están peor caracterizadas en los niños que en los adultos, debido, fundamentalmente, a que hay muchos menos estudios infantiles sobre este tema".
Realizado por investigadores de la Iniciativa RECOVER, financiada por los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de EEUU, este es el estudio más amplio hasta la fecha que examina los efectos a largo plazo de la reinfección por covid-19 en jóvenes. El estudio analizó historiales médicos electrónicos desde enero de 2022 hasta octubre de 2023, un período dominado por la variante ómicron, altamente transmisible. Los investigadores compararon los resultados de salud tras la primera y la segunda infección documentada por covid-19 en niños para aislar los riesgos asociados a la reinfección.
Para el portavoz de la AEP este trabajo "es una llamada de atención muy oportuna sobre el riesgo del covid en los niños sanos o con factores de riesgo". En esta línea destaca cómo hemos asumido que el patógeno en los niños "es siempre benigno (como se asume, erróneamente, en otras enfermedades, como la gripe) y esto no es así".
¿Cuáles son las repercusiones del covid-19 en los niños?
Descubrieron que, tras una primera infección por covid-19, aproximadamente 904 niños por millón desarrollaron la forma persistente en un plazo de seis meses. Tras un segundo contagio (reinfección), esta cifra aumentó a más del doble, alcanzando aproximadamente 1.884 niños por millón. El mayor riesgo se observó en muchos grupos diferentes del estudio, independientemente de si estaban vacunados, la gravedad de su primera enfermedad, su edad, sexo, raza o etnia, o si padecían sobrepeso u obesidad.
Los autores afirman que este mayor riesgo de covid persistente tras las reinfecciones resalta la importancia de prevenir los nuevos contagios mediante la vacunación y otras medidas de protección, como el uso de mascarillas y el distanciamiento social.
Esta reinfección se relacionó con una amplia gama de afecciones raras, pero persistentes y, en ocasiones, graves, potencialmente asociadas con long covid en niños, como la inflamación cardíaca (miocarditis), los coágulos sanguíneos, la lesión renal, las dificultades cognitivas, la fatiga y los problemas respiratorios.
Aquí, el pediatra de la AEP expone que todo ello se debe a que durante el proceso infeccioso "se producen alteraciones del sistema inmune y un estado inflamatorio crónico en muchos órganos y sistemas corporales, que duran varias semanas o meses, y que se podrían ir acumulando si se suceden varias infecciones". También pone sobre la mesa otro efecto: la susceptibilidad a otras infecciones por virus, bacterias y hongos. Estas mismas alteraciones, juntamente con los trastornos del aparato respiratorio durante la enfermedad aguda, "aumenta el riesgo de otras infecciones e incluso la progresión de ciertos tipos de cánceres", resume.
Al tiempo, los investigadores enfatizan que, si bien las vacunas y otras medidas de prevención pueden no eliminar por completo el riesgo de contraer el patógenos, se mantienen como la forma más eficaz de prevenir tanto las infecciones iniciales como las reinfecciones, reduciendo así el riesgo de síntomas persistentes en los niños. Afirman que los hallazgos del estudio refuerzan la necesidad de fortalecer las iniciativas de salud pública para aumentar la cobertura de vacunación contra el covid-19 en niños y adolescentes.
Por ello, Ruiz Contreras apunta que "es mejor no pasar el covid, que pasarlo", sobre todo porque el trabajo demuestra que el riesgo de secuelas es más alto tras la reinfección que tras la primera infección. "Este hecho ha sido demostrado en los adultos y, además, concuerda con lo que conocemos del covid", comenta el pediatra.
¿Cómo detectar la infección en niños?
Como asegura Ruiz Contreras, el covid puede ser tan frecuente como otras infecciones respiratorias víricas (rinovirus, metaneumovirus, coronavirus endémicos, etc.). Dado que en la actualidad la mayoría de las infecciones cursan con sintomatología leve y se resuelven espontáneamente, "no está indicado hacer pruebas diagnósticas". Aunque ahora son más frecuentes los test de venta en farmacia que cubren covid, gripe A y B.
Sin embargo, "en pacientes que sufren enfermedades o reciben tratamientos que aumentan el riesgo de covid grave se debería hacer siempre una PCR diagnóstica", subraya el portavoz de la AEP. También se debería descartar la infección vírica en los niños o adultos sanos que conviven con personas de riesgo.
Para el ex catedrático de Pediatría de la UCM hay que mantener las medidas preventivas como la vacunación y el uso de mascarillas y aislamiento. "¿En qué momento del año se debe hacer la vacunación de los pacientes de riesgo? Hasta ahora, se recomienda que la vacunación sea estacional, juntamente, con la gripe, pero es probable que haya que plantear una estrategia diferente en los pacientes de riesgo más alto, como puede ser administrarles algunas dosis adicional de vacuna en otras épocas de año", concluye Ruiz Contreras.

