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Salud

¿Cuándo se considera fiebre y cuál es la temperatura normal del cuerpo?

Se considera febrícula a partir de 37ºC y fiebre cuando la temperatura sube de 37,8ºC

Un bebé con un termómetro.
Un bebé con un termómetro.E.M.
Actualizado

El invierno ya ha comenzado y vuelve la época habitual de virus, resfriados y gripes. Y, con ella, la preocupación por la fiebre, ya sea entre adultos o, más comúnmente, entre los más pequeños de la casa. Pero... ¿a partir de qué temperatura corporal se considera fiebre?, ¿cuándo hay que preocuparse?, ¿qué se puede hacer para disminuirla?

Estas son solo algunas de las preguntas más habituales cuando vemos que el termómetro supera la temperatura que consideramos 'normal', que ronda los 36ºC. Pero los médicos advierten de que la temperatura corporal puede variar y de que no necesiariamente una temperatura algo superior significa tener fiebre.

A partir de qué temperatura corporal se considera fiebre

Según la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia, se considera febrícula a partir de 37ºC (medidos con el termómetro en la axila, que es lo más común), y fiebre si la temperatura supera los 37,8ºC, pudiendo sobrepasar los 41ºC. Eso sí, insisten en que la temperatura corporal varía entre las personas y también según el momento del día en el que nos encontremos, por lo que no hay que asustarse si no tenemos la misma temperatura por la mañana que por la noche.

De hecho, según el mismo organismo, el momento del día en el que la temperatura corporal tiene a ser mayor es por la tarde, entre las 16:00 y las 20:00 horas, mientras el de menor temperatura corporal suele rondar las seis de la madrugada.

Cuándo tratar la fiebre

Los médicos alertan de que "cuando la subida de la temperatura sea bien tolerada no es necesario intervenir", es decir, cuando no genera un malestar en el individuo o no es una subida significativa. Según la citada Sociedad de Médicos, se recomienda tratar al fiebre cuando esta sube de 38ºC, sobre todo si es el caso de personas con otras enfermedades.

Esto se puede hacer tomando antipiréticos (se recomienda consultar previamente) o bien con otros métodos como paños de agua fría. También se recomienda beber mucho líquido, llevar puesta ropa ligera o taparse lo menos posible.

Cabe recordar que el aumento de temperatura es la lucha del cuerpo contra un invasor, por lo que toca estar pendientes de otros síntomas como dificultad para respirar, dolor abdominal o de pecho, vómitos, sarpullidos para informar al médico en caso de no presentar mejoría. Incluso sin otros síntomas a destacar, tanto la febrícula como la fiebre con duración superior a 48-72 horas demanda atención médica para averiguar la causa.