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Sobre el río Guadiana

El puente romano más largo del mundo está en España: 2000 años antigüedad, casi 800 metros y Patrimonio de la Humanidad

Se realizó estratégicamente para proteger a la colonia de posibles ataques

Puente romano
Puente romanoPEXELS
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España está llena de lugares extraordinarios que han sido testigos de la historia. Uno de ellos se encuentra en la comunidad autónoma de Extremadura y tiene a sus espaldas más de 2.000 años de historia. Se trata del puente romano de Mérida, que, al igual que hacía entonces, sigue siendo utilizado como una vía de paso principal.

Tal y como señala el Portal de Turismo de España, esta construcción sobre el río Guadiana fue la primera que se realizó en la ciudad romana de Emérita Augusta, con el objetivo de proteger estratégicamente a la colonia de posibles ataques. Está edificado con sillares de granito almohadillado y consta de 60 arcos de medio punto que se extienden durante casi 800 metros.

Los pilares de agua son de forma redondeada y tiene entre los arcos unos aliviaderos que se hicieron para evitar las crecidas del río. Pese a que la traza y la mayor parte de la fábrica es de tiempos de Augusto, en el siglo I antes de Cristo, ha sufrido algunas restauraciones en diferentes épocas para paliar los efectos del paso del tiempo, crecidas o guerras.

Una de las curiosidades de este espacio singular es que el puente no siempre fue una única estructura. En sus orígenes se dividía en dos tramos separados por un tajamar (un islote) que servía para frenar la fuerza del agua. Hoy en día el puente es completamente peatonal, pero hasta no hace tanto tenía que soportar el paso de ganado, carros y automóviles. Finalmente, en 1991, se construyó el Puente Lusitania para desviar la circulación y así poder preservar esta obra de ingeniería romana que ha llegado en tan buen estado hasta nuestros días.

Es Patrimonio de la Humanidad

Su importancia histórica y cultural se refleja en que fue reconocido como Bien de Interés Cultural en 1912 y Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en 1993, dentro del Conjunto Arqueológico de Mérida. Cruzar por el mismo es adentrarse en un viaje por la historia que empezó hace más de 2.000 años y del que hoy en día podemos seguir siendo testigos.