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Alrededor de un centenar de personas, a lo sumo, se han concentrado este martes, a las 20.00 horas, en los aledaños del Ayuntamiento de Torre Pacheco. Por momentos daba la sensación de haber más periodistas y reporteros gráficos que asistentes a una convocatoria informal que se había anunciado a través de las redes sociales en contra de la inseguridad que dicen vivir en el pueblo. 45 minutos antes del inicio de la protesta, Dani Esteve, dueño de la empresa Desokupa, anunciaba que se marchaba del pueblo "por orden de Marlaska" (en referencia al ministro del Interior).
Hasta aquí se han desplazado en torno a una decena de miembros de Frente Obrero, otros pequeños grupos de estética neonazi y varias decenas de vecinos de la localidad, aunque de manera dispersa.
Una portavoz de Frente Obrero, quien también había llamado a personarse en Torre Pacheco para ayudar a gestionar "patrullas vecinales", ha señalado que los vecinos de la localidad están "hartos" de sufrir "hurtos y agresiones", y ha relacionado a la inmigración con la delincuencia. "Cada vez están entrando más inmigrantes con antecedentes", ha añadido.
El grupo solo se ha concentrado cuando una reportera del programa Malas Lenguas de La 2 ha comenzado una conexión en directo. Los manifestantes la han rodeado y la han perseguido al grito de "manipuladora", "perra" o "vendida al Gobierno". Se han vivido momentos de mucha tensión en ese instante. Varios periodistas han tenido que acompañarla hasta una zona donde había desplazados varios furgones de la Guardia Civil.
EL MUNDO ha sido testigo de cómo un grupo de cinco hombres de estética radical han entablado una conversación con un agente policial para saber si lo más aconsejable era marcharse. El policía les ha respondido que podían hacer lo que consideraran, pero ha añadido: "Sólo os pido que no la liéis".
Hay un fuerte cordón policial en torno al edificio consistorial. El riesgo está en que los exaltados se desplacen hasta el barrio de San Antonio, donde se concentra la mayoría de población marroquí. Allí se han concentrado los actos violentos de los últimos días.


