CRÓNICA
Suceso en Sevilla

Un mensaje y 18 días de falso luto, las torpezas del 'crimen perfecto' de Tamara y su amante contra 'el Suizo': "Ten 'cuidaíto' no te vayas a caer por la escalera. Un besito"

Los sevillanos Tamara N. B. y Clemente M. P. orquestaron un plan para deshacerse del marido de ella, que les estorbaba en su relación amorosa, según el relato de la acusación fiscal previa al juicio. Para ella piden 25 años de cárcel. Para él, 20

Rafael 'El Suizo', marido de Tamara, fue asesinado por ella y su amante tras citarle en un bar
Rafael 'El Suizo', marido de Tamara, fue asesinado por ella y su amante tras citarle en un barE.M.
Actualizado

Tamara y Clemente llegaron a creerse tanto que habían cometido el crimen perfecto que empezaron a convivir juntos a los 18 días de matar a Rafael, el marido de ella. Pero la juez que investigó la muerte violenta de Rafael, al que apodaban el Suizo, movió una pieza clave en la resolución del caso: permitió a los investigadores policiales que instalaran micrófonos en la vivienda de la pareja, en Dos Hermanas (Sevilla). Gracias, en gran medida, a esas escuchas, Teresa y Clemente se sentarán pronto en el banquillo de los acusados.

Por el momento, la Fiscalía ya ha presentado su escrito de acusación contra ellos. Ambos están acusados de un delito de asesinato. Para Tamara N.B. pide 25 años de cárcel. Para su amante, Clemente M.P., al que Rafael trataba como a un «hermano», reduce la petición a 20 años.

El plan ideado por Tamara, de 41 años, y Clemente, de 56, se desarrolló entre el 5 y el 6 de noviembre de 2021. El Suizo apareció tirado en un descampado de Dos Hermanas con heridas de gravedad. Tenía abierta la cabeza y destrozada la cara. Alguien le había propinado fuertes golpes con un objeto contundente, como un martillo. Su muerte se produjo cuatro días después, ya en el hospital.

Tamara y Clemente estaban enamorados y elaboraron un minucioso plan para «eliminar el obstáculo que les estorbaba», Rafael el Suizo, según expuso la juez en el auto en el que decidió enviarlos a prisión, en enero de 2022.

Las escuchas policiales dieron sus frutos desde el principio. El mismo día en que fueron autorizadas judicialmente, los investigadores captaron una conversación en la que ambos reconocían su implicación en el asesinato. «El Rafa se arrastró y se iba pa la puerta, así que estaba consciente, y entonces escuchó, nos escuchó hablar. Te escuchó a ti decir: "Tamara, vámonos ya"».

El relato de la Fiscalía, al que EL MUNDO tiene acceso, es crudo. Tamara estaba casada con Rafael, su pareja durante 25 años, pero le engañaba con Clemente desde hacía meses. A su vez, Rafael y Clemente tenían una bonita amistad. Tanto, que el Suizo permitió a Clemente que viviera en su casa durante un tiempo.

El 5 de noviembre de 2021, Tamara y Clemente pasaron «juntos gran parte del día», sobre todo en casa de Clemente. Ya por la tarde, cuando el Suizo llegó a su domicilio, Tamara le propuso «salir a tomar algo». El lugar elegido fue el bar Belepok, junto a la salida de la carretera que va de Dos Hermanas a Bellavista, una barriada de Sevilla.

Una vez allí, aparcaron en el descampado cercano y entraron en el local a las 21.21 horas. Estuvieron allí hasta las 23.48 horas. Durante esas más de horas en el Belepok, Rafael consumió «abundante alcohol».

Antes de marcharse, Tamara, según la Fiscalía, le quitó el teléfono móvil a su marido y llamó a su amante. Ambos decidieron que era el momento adecuado para llevarlo hasta un descampado y «acabar con su vida», según el relato del caso.

Cuando salió del local junto a su marido, Tamara lo condujo hacia una parcela anexa al descampado donde habían aparcado. Era un lugar oscuro, apartado y solitario. Nadie les podía ver ni escuchar. «Mientras uno lo sujetaba por los brazos y mantenía un forcejeo con él, el otro le propinaba por detrás dos fuertes golpes en la cabeza con un objeto contuso y de peso importante que le causó de forma inmediata la pérdida de conocimiento», añade el Ministerio Público en su relato del suceso. El Suizo intentó defenderse antes de caer inconsciente, pero «la actuación de ambos acusados fue tan contundente y los golpes tan fuertes» que esa «mínima defensa» fue «insuficiente».

Rafael fue hallado en dicho descampado a la mañana siguiente. Aún estaba vivo, pero presentaba una herida de «grandes dimensiones en la cabeza, bastante sangre y el rostro desfigurado por los golpes». Fue trasladado al hospital Virgen de Valme, en Sevilla, donde murió a las 10.40 horas del 11 de noviembre de 2021.

UN ÚLTIMO MENSAJE A SU MARIDO COMO EXCUSA

Tamara y Clemente tenían todo bien hilado. Pensaban que habían ideado un plan perfecto. Cuando salió hacia el Belepok, Tamara «dejó su móvil apagado» en casa con la intención de evitar que se le pudiera situar «en un lugar determinado». Cuando regresó a su vivienda, «con ánimo de eliminar cualquier sospecha», volvió a encender el terminal. A las 00.11 horas del 6 de noviembre de 2021, escribió un mensaje a su por entonces moribundo marido: «Gordooo. Cariño, que te dejo la puerta abierta, solamente encajá, pa que no des con la llave por si no atinas o no sabes dónde la tienes. No vayas a venir mu tarde, mi amor, que yo me voy a meter en la cama y la niña está metía en la cama. Venga, no vengas tarde, cariño, y ten cuidaíto no te vayas a caer por la escalera, hijo. Venga, un besito, adiós».

Aquella vez no fue la única que Tamara quiso matar a alguien. La primera fue en 2017, cuando fue condenada a seis años de cárcel por «tentativa de homicidio premeditado» contra su concuñada. Pero como eso ocurrió en Suiza, que no pertenece a la UE, el antecedente «no puede ser tenido en cuenta a efectos de reincidencia» en España, subraya ahora la acusación.