Altercados con activistas pro Palestina antes del partido Valencia Basket-Hapoel Tel Aviv
"Deporte sí, genocidio no", decía una de las pancartas más visibles en las inmediaciones del Roig Arena, donde este martes se disputó el polémico partido entre el Valencia Basket y el Hapoel Tel Aviv. El encuentro se jugó en un ambiente inédito: un recinto casi vacío, sin público y bajo un fuerte dispositivo de seguridad con 500 agentes, que escoltaron al equipo israelí hasta detrás del banquillo.
Los 11.000 abonados del Valencia Basket no pudieron asistir al partido por motivos de seguridad, aunque varios se sumaron a las concentraciones de protesta portando bufandas del club junto a banderas palestinas. La manifestación pacífica en apoyo a Palestina y al pueblo de Gaza se desarrolló en las calles cercanas al estadio. Sin embargo, un grupo más activo intentó cortar el Bulevar Antonio Ferrandis, lo que provocó una carga policial, cinco detenidos y una mujer herida trasladada en ambulancia.
La protesta contra lo que se calificó como "un partido que blanquea un genocidio" congregó a más personas que la manifestación oficial en el centro de Valencia. Minutos antes de las 20:30, hora de inicio del partido, la Policía dispersó la concentración lanzando salvas al aire.
