Luis, Montse, Sonia y ahora, David. La Real Federación Española de Fútbol tiene claro que la continuidad en los banquillos no pasa por grandes nombres como Raúl González, Fernando Torres o Julen Guerrero, sino por entrenadores que se han fajado en la Federación, en este caso desde hace 13 años. "Están apostando por la gente de la casa, que conocemos este contexto. No tiene nada que ver el trabajar a diario con los futbolistas, a hacerlo diez días cada tres meses y creo que eso nos da cierta ventaja", responde a EL MUNDO, David Gordo, seleccionador sub'21.
Una ventaja que, según él, se muestra en la convocatoria y estrellato de futbolistas a muy temprana edad como Lamine Yamal, Nico Williams o Dean Huijsen. "El hecho de que Luis de la Fuente conociera a estos jugadores jóvenes, posibilitó que diesen el paso a la absoluta. A lo mejor si hubiese venido un técnico de fuera no se habría producido esa situación. Creo que la vida del futbolista se está alargando porque se está empezando a ser profesional mucho más joven", apunta un técnico que valora a sus pupilos tanto cuando son estrellas como cuando luchan en Tercera RFEF. "Cada uno en su contexto es muy bueno. La diferencia es la posibilidad de dedicarse profesionalmente a esto y que alguien en su momento, como las uvas, que se deben recoger en la vendimia en el momento justo, apueste por ti", detalla.
Gordo es alguien que viene del barro. Pinto, Móstoles, Alcalá o Vallecas son algunos de los clubes en los que el hoy titular de la sub'21 se formó como técnico. "Empecé en un campo de tierra regional, que me tenía que llevar la ropa a casa, lavarla y llenar la bañera de mi casa de barro antes de meter todo en la lavadora. Y bueno, ahora tengo la suerte y el privilegio de poder trabajar en la selección», revela y admite que echa de menos los amigos que se forjaron en aquellos días.
"algo que ya conocía"
Pero para barro, el que vivió en la entidad en la que trabaja desde que llegó de la mano de Santi Denia en 2013. Un polvorín, especialmente desde la llegada de Luis Rubiales, que, aunque parezca mentira, consiguieron esquivar en el césped. "Nos han tenido muy protegidos nuestros jefes de la dirección deportiva. Es cierto que en prensa leíamos cosas, pero no nos ha afectado porque nos hemos centrado en lo deportivo. Esos temas claro que nos importaban, pero no nos han preocupado", explica el seleccionador.
No se puede decir que sus palabras no se ajusten a los resultados, un par de Nations League, un Mundial y una Eurocopa absolutas así como un oro y una plata olímpicas y otros títulos en el fútbol formativo tanto masculino como femenino demuestran que el potencial español se ha visto ajeno a los líos en los despachos. Gordo fue uno de los presentes en el último oro en París, pero como segundo de Denia, ahora pasa al puesto de titular. "Además de ser el asistente de Santi en la sub'21 y en la olímpica, también he sido seleccionador sub'17, sub'16. Salvando las distancias, lo que era llevar el grupo y demás es algo que ya conocía. Y la verdad es que los chicos y mis compañeros te lo ponen muy fácil", admite con tranquilidad.
De momento, el técnico nacido en Alcalá de Henares hace 55 años ya ha comenzado cumpliendo con su papel. Revolución y victoria. Es cierto que la rival el viernes pasado era una débil Chipre, pero se complica si pensamos que de la selección que dejó Santi Denia en el Europeo de Eslovaquia y que perdió ante Inglaterra, que repitió entorchado, apenas queda Christian Mosquera. "Los de 2005 venían de ser campeones de Europa sub'19, por lo tanto, pues sí, es una generación nueva. Por edad tocaba. Y creo que con los que hay aquí y otros que podrían venir también, podemos hacer un equipo competitivo", cuenta el técnico que esta noche se enfrenta a Kosovo en un nuevo duelo para clasificar para el Europeo del próximo año.
"No condicionar todo al corto plazo"
David Gordo sabe que su cabeza no depende del resultado de Kosovo, como tampoco dependía la de De La Fuente en el empate que sufrió la selección absoluta en Escocia y que complicó la clasificación para la Eurocopa que luego ganaría ante Inglaterra. Hubo ruido y puede haberlo si pierde la sub'21, pero el director de La Rojita dice no notar "esa presión" y le consta que tampoco la sintió De La Fuente o Denia. "La presión es la que tiene cualquier entrenador en cualquier categoría. Porque el fútbol tiene un componente emocional muy grande. Algo que es muy importante es no condicionar todo al corto plazo, esto es un proceso de dos años", lanza.
Gordo afronta este proyecto como la oportunidad de su vida, la que siempre soñó desde que se peleaba en categorías semiprofesionales, y ahora ha trasladado su deseo a clasificarse para el Europeo y "hacer un buen papel" para luego estar en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. "Creo que está bien tener sueños y trabajar por ellos", admite un seleccionador que no abandona la humildad que le ha caracterizado durante toda su carrera. "Me defino como un aprendiz de Luis, de Santi, de Vicente del Bosque, de todas las personas con las que he estado aquí en la Federación y de muchos otros técnicos", explica.


