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Los grandes bancos se lanzan al crédito agro en plena sequía: "Las condiciones resultan prácticamente inviables"

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Caixabank, BBVA y Santander habilitan líneas específicas de financiación, pero el sector reclama mejores condiciones

Un agricultor muestra una parte de su finca seca por la falta de lluvias en Murcia en una imagen de archivo
Un agricultor muestra una parte de su finca seca por la falta de lluvias en Murcia en una imagen de archivoJavier CarriónEuropa Press

La banca aprovecha la intensa sequía que azota el país para explotar el crédito destinado a los agricultores económicamente asfixiados por las malas cosechas. Las principales entidades del país se han lanzado en las últimas semanas a habilitar líneas de financiación específicas para los afectados, pero desde el sector agrícola cuestionan que las condiciones, lejos de resultar ventajosas, son "prácticamente inviables".

El estrés hídrico está impactando de lleno en la actividad del campo y el sector primario se juega entre 3 y 4 puntos porcentuales de crecimiento anual de su valor añadido bruto de mantenerse las condiciones climatológicas adversas en los próximos meses, según calcula BBVA Research.

Es tal la gravedad de la situación que la Agrupación Española de Entidades Aseguradoras de los Seguros Agrarios Combinados (Agroseguro) considera este episodio de sequía como el peor siniestro de la historia del seguro agrario. Las indemnizaciones del primer semestre de este año rozan los 773 millones de euros, cifra que ya supera los 769 millones abonados a los productores asegurados en todo el año 2022, que hasta ahora había sido el ejercicio de mayor siniestralidad.

Ante esta tesitura, los bancos están optando por explotar esta línea de negocio. CaixaBank, a través de AgroBank, que es la línea de negocio especializada en el sector agroalimentario, ha puesto a disposición de sus clientes el préstamo Agroinversión para paliar la disminución de ingresos provocada por episodios de sequía. Tiene una carencia opcional de un año, ampliable hasta cuatro años en caso de pérdida total en cultivos leñosos. Para agilizar la gestión, la entidad ha facilitado casi 7.000 millones de euros en financiación preconcedida.

Banco Santander también ha habilitado una línea de crédito de 5.000 millones de euros dirigida a agricultores, ganaderos y cooperativas afectados por la sequía. En este caso, el préstamo, que también tiene un plazo máximo de devolución de seis años, con 12 meses de carencia y cuotas trimestrales, semestrales o anuales, está preconcedido a 100.000 de los 425.000 clientes agricultores y ganaderos que tiene el banco.

BBVA, por su parte, ha creado el Préstamo Sequía, una línea de financiación específica que ofrece al sector liquidez a través de préstamos con un plazo de amortización máximo de seis años y con posibilidad de carencia en el primero. "El importe y las condiciones se valorarán individualmente, en función de las necesidades y perfil del cliente", explican desde la entidad. La liquidación de intereses es trimestral y permite amortizaciones trimestrales, semestrales o anuales.

Ayudas insuficientes

Los bancos salen así al rescate del sector complementando las ayudas del Gobierno, que a través del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha puesto en marcha un total de 712,7 millones de euros en ayudas extraordinarias a los agricultores y ganaderos afectados por la sequía. En concreto, 631,7 millones para compensar las pérdidas y el incremento de los costes de producción tanto por la sequía como por la guerra en Ucrania y otros 81 millones de los asignados a España de la reserva agrícola de la PAC que solicitó el ministro Luis Planas a la Comisión Europea.

Los empresarios del sector dan la bienvenida a todas las ayudas, pero consideran insuficiente tanto la movilizada por el Gobierno como la iniciativa privada de la banca. Respecto a las ayudas públicas, el presidente de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja), Pedro Barato, critica que "han dejado fuera a muchos sectores, como el viñedo, el olivar o el champiñón". Y en cuanto a las líneas de financiación de los bancos, apunta que las condiciones no son ventajosas, sino "de mercado puro y duro".

Barato valora positivamente que los bancos pongan dinero a disposición del sector, pero considera que "al precio actual del dinero y con los problemas que están atravesando los agricultores y ganaderos, acceder a los créditos resulta prácticamente inviable". "Ante esta crisis brutal, son necesarias medidas financieras apoyadas desde el Estado, que debería sufragar los intereses, y que los bancos concedan, como mínimo, dos años de carencia", reclama.

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