Movimiento para que la nueva Comisión Europea y los estados miembros europeos aflojen la presión sobre la banca en un momento en que se precisa una financiación sin precedentes para transformar la economía de la UE. Los Ministerios de Economía de ideología dispar de Alemania, Francia e Italia unen fuerzas en reclamar juntos a Bruselas "una pausa regulatoria" sobre la banca como freno necesario para mejorar la competitividad europea, según la carta remitida hace unas semanas a la que ha tenido acceso EL MUNDO. No mencionan expresamente iniciativas como el intento español de perpetuar el impuesto a la banca, pero sí defienden que "cuanto más competitivo sea el sistema bancario, incluidos los campeones nacionales, mejor equipados estarán para financiar los objetivos europeos clave como la transición energética, la autonomía estratégica y el refuerzo de nuestras capacidades de defensa".
Firman esta carta de cuatro páginas sin contar con España, la cuarta economía del euro, pese a que alberga algunos de los principales bancos de la Eurozona. Fuentes oficiales del Ministerio de Economía restan importancia y se desmarcan de esta carta concreta. "Estamos permanentemente en contacto con nuestros homólogos europeos y compartimos el objetivo general de avanzar en competitividad, también en el sector financiero. Para España, lo importante es avanzar en medidas concretas", responden. La carta la firman los responsables del Tesoro de las tres principales economías, pero no la española Paula Conthe. Es cada vez más habitual que los ministerios de Economía de Alemania, Francia e Italia impulsen medidas conjuntas e intenten marcar la agenda de la UE sin contar con España y con indiferencia del Gobierno español.
Según la misiva, toda la regulación ya establecida "sobre los servicios financieros y en particular sobre los bancos" necesita ser digerida y evaluados sus efectos, así que "deberíamos abstenernos de lanzar nuevas iniciativas a larga escala a corto y medio plazo en este terreno".
Esta iniciativa de pausa regulatoria es apoyada, sin embargo, por el primer banco español, el Banco Santander. Así lo remarcó este jueves su presidenta, Ana Botín, en la conferencia internacional anual que organiza la entidad. "No se trata de revertir la regulación existente, pero hagamos una pausa. Como dice el informe de Mario Draghi, se está regulando en la UE mucho más que en EEUU", afirmó la banquera. Señaló que frenar la carga regulatoria es fundamental para que la banca pueda ejercer su papel de financiar la ingente inversión que requiere la transición energética europea, que cifró 2,8 billones de euros anuales. También protestó por la falta de un mercado único y que persista una presión regulatoria mayor sobre los bancos que sobre otras entidades que también financian sin la ficha bancaria tradicional. "De los préstamos que se conceden actualmente en la UE 38 billones los conceden los bancos y 42 billones, los que no son bancos". Son datos que aparecen en la presentación de Botín ante el auditorio. La banquera incluye en la presión excesiva, en su opinión, sobre la banca, la fiscal y critica el intento de perpetuar el impuesto especial acordado por el PSOE y el PNV sin veto de Junts como en el caso del energético.
En el Ministerio de Economía ven más relevante, si el objetivo es modernizar el sistema financiero, "lanzar iniciativas específicas como el Laboratorio de Competitividad, dirigida a acelerar la integración del mercado de capitales y la Unión Bancaria. Esta iniciativa presentada en las reuniones del Eurogrupo de la semana pasada fue muy bien recibida por los homólogos y la Comisión".
En la carta piden la creación de un grupo de trabajo que examine el estado del sistema bancario europeo. "Es necesario preservar la competitividad de nuestro sistema bancario y que opera en igualdad de condiciones", afirman los tres altos cargos. Sin embargo, según el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, esa igualdad se rompe con iniciativas como la del impuesto español. . "¿Dónde es más lógico, si miramos de aquí a cinco años, que crezca el crédito, si en España se está penalizando y en Francia, en Inglaterra, en Latinoamérica o en Italia, no? ¿Dónde es más lógico que crezca el crédito? Son las leyes del mercado", dijo el jueves.
La directora general de la Asociación Española de Banca, María Abascal, defendió en un reciente coloquio organizado por EY "la necesidad de una pausa regulatoria en la UE" y en su comunicado de protesta de este jueves contra el impuesto, esta patronal del sector remarca que "es contrario a las recomendaciones de organismos internacionales como el FMI y el BCE, siendo España el único país que ha creado un impuesto adicional de estas características sobre el margen bancario".
El Gobierno defiende, por su parte, que los altos beneficios del sector justifican mantener este arma recaudatoria que dejó en las arcas públicas 1.695 millones de euros en 2024. Para Botín, es contraproducente. "Necesitamos que los Gobiernos entiendan que si quieres pagar por el modelo europeo, necesitamos que se permita a las entidades ganar dinero. ¿Por qué debemos tener un impuesto bancario sobre los ingresos como en España? Eso va directamente en contra del crecimiento, y no va a ayudar a nuestro objetivo común de ayudar a la gente a que le vaya mejor", dijo recientemente en Washington.


