El Ministerio de Transportes y los sindicatos mayoritarios en Renfe y Adif han llegado a un acuerdo para terminar mañana la huelga que ha afectado hoy a todo el sector ferroviario a cambio de condiciones con las que esperan dotar al sistema de mayor seguridad tras la crisis generada por los accidentes de Adamuz, en Córdoba y Gelida, en Barcelona, con un balance de 47 personas muertas, dos de ellas maquinistas.
El acuerdo supone elevar notablemente el gasto en mantenimiento, que es una de las críticas más duras que se le han hecho al ministro Óscar Puente a lo largo de las últimas tres semanas. Puente aseguró que el tramo del accidente de Adamuz se había renovado "completamente" cuando incluía material ferroviario con más de tres décadas de diferencia en el punto preciso del descarrilamiento de un Iryo que segundos después fue embestido por un Alvia de Renfe.
Precisamente los maquinistas, cuyo sindicato mayoritario es Semaf, han obligado al ministerio a mejorar sus condiciones laborales de seguridad, con apoyo de la Inspección de Trabajo, que ya en septiembre pidió a Adif que estableciera planes de trabajo claros para su personal de conducción. Los maquinistas, además han obtenido una modificación fundamental en la interpretación de los tiempos de descanso y las pausas durante la conducción para los maquinistas, que es que su trabajo no se considerará interrumpido cuando las pausas sean inferiores a 45 minutos.
En una crisis que ha conectado el malestar de los usuarios con el de los trabajadores del sector, CCOO y UGT, los sindicatos mayoritarios en las dos empresas públicas habían reclamado más personal en Adif y Renfe y Puente les ha prometido "tramitar una tasa de reposición específica de 2.400 plazas adicionales a la tasa ordinaria de reposición" en Adif, incorporando a estas personas de manera plurianual en 480 personas al año hasta 2030 para internalizar cargas de trabajo en el gestor de infraestructuras.
En el caso del operador, Renfe, el compromiso es tramitar una tasa adicional a la tasa ordinaria de reposición para reforzar los procedimientos operativos "y reducir la carga asociada a la incertidumbre y al error humano". Renfe elevará en 1.200 loos contratos de personal previstos, repartiéndolos entre estructura y mandos, conducción, intervención, estaciones,...
Además, Adif, cuya gestión de la infraestructura ha quedado en cuestión tras los accidentes y las limitaciones de velocidad que se ha visto obligada a imponer en el corredor de alta velocidad Madrid Barcelona hasta al menos el año que viene, deberá elevar un 38% su gasto en mantenimiento en la red convencional y un 44% en la de alta velocidad: 461 millones de euros más en conjunto para 2030.
En la red convencional se inverirían 1.179 millones en 2030 mientras que en alta velocidad el gasto ascendería a 628 millones. Con lo que el total supera los 1.800 millones de euros anuales. El acuerdo no indica de dónde sacará la empresa los recursos para obtener en cinco años este presupuesto adicional pero su principal fuente de ingresos son los cánones que cobra a Renfe, en el caso de la red convencional y a la misma operadora junto Iryo y Ouigo en la alta velocidad. Las reclamaciones de los operadores para que Adif baje sus cánones por usar la red de alta velocidad son constantes pero ahora podría darse el caso de queal contrario de lo que piden, suban. Si es así, muy probablemente los precios de los billetes, que han bajado sustancialmente tras la liberalización en 2022, se encarecerían.
Otra manera de financiar el mayor gasto en mantenimiento sería reasignar recursos de obra nueva de alta velocidad, aplazando la llegada de este modo de transporte a zonas proyectadas.
Sin especificar si los gastos anteriores excluyen los siguientes puntos, el acuerdo entre Transportes y los sindicatos obliga a incrementar los vehículos de carretera destinados a la actividad de mantenimiento. La flota que realiza estas labores aumentará en 300 vehículos, con una primera fase en la que en un plazo de cuatro meses con las primeras 100 unidades antes de junio.
Teniendo en cuenta que a lo largo de la crisis de las últimas tres semanas ha quedado de manifiesto que la flota ferroviaria que hace la auscultación está en una situación precaria, con vehículos sin homologar y maquinistas que cobran sus nóminas pero no trabajan, Transportes se ha comprometido a "planificar la renovación del parque móvil de vehículos de vía, con objeto de alcanzar un servicio idóneo en las bases de mantenimiento, proceso que tendrá que ir acompañado de acuerdos en la negociación colectiva en materia de ordenación profesional que fomenten la función de la conducción de los mismos".