Las Letras del Tesoro van a seguir siendo la gran alternativa para el ahorrador español por mucho tiempo porque al depósito ni está ni se le espera, y esto sí es un cambio en la tendencia. Desde que el Banco Central Europeo (BCE) decidiera mover ficha el pasado verano, el mercado comenzó una suerte de cuenta atrás hasta ver cuándo los grandes bancos nacionales volvían a remunerar sus depósitos.
La fecha clave, hasta hace una semana, era este verano por dos motivos evidentes: uno, la devolución de algo más de 42.000 millones de euros al BCE en forma de TLTRO [líneas de liquidez] en junio; y dos, que la última subida (y novena consecutiva) del precio del dinero en la Eurozona hacía muy difícil justificar su postura. Pues bien, la banca ha dejado claro que no tiene necesidad de captar más liquidez, porque tiene un clarísimo exceso sobre los mínimos que le pide el regulador, y esto supone que no va a luchar por conseguir el ahorro de los españoles.
El sector bancario español concede préstamos a tipos inferiores a la media europea, es decir, comprarse a plazos una casa en España cuesta menos en términos de intereses a pagar porque existe una mayor competencia. Y la segunda explicación se la ha puesto en bandeja el propio BCE: los esfuerzos de Christine Lagarde por enfriar la economía a base de subir los costes de financiación han desplomado la demanda de crédito de empresas y también de hogares, y esto implica que los bancos no necesitan captar más dinero para luego prestarlo porque, per sé, tienen suficiente con el ahorro de la cartera de depósitos, sean o no a plazo.
"En el sistema hay mucha liquidez, incluso después de haber amortizado todo el TLTRO, sobre el que nos queda poco por pagar [en concreto, 3.400 tras devolver 35.000 millones en dos tramos]. La ratio LCR [ratio de cobertura de la liquidez], que básicamente determina la liquidez que tienes, en el saldo en España está en el 174% y el regulador te pide estar por encima del 100%. Está bajando, además, la producción de crédito donde sí vemos mucha competencia (...) Por lo tanto, no pensamos que a corto plazo haya que remunerar los depósitos minoristas", apuntó el consejero delegado de BBVA, Onur Genç, durante la presentación de resultados del primer semestre el viernes pasado.
El coste medio de los depósitos de los seis grandes bancos españoles cotizados (esto es Banco Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Unicaja y Bankinter) se situó a cierre de junio en el 0,6%. Esta cifra es inferior a la rentabilidad media que se está dando a todo el dinero que existe en depósitos y que, según datos del Banco de España de mayo, ascendía al 0,9%. Siguen siendo datos irrisorios, aunque sean máximos de 2014, pero hay que tener en cuenta que en ningún caso están disponibles para los hogares españoles porque la banca solo remunera las grandes cuentas, las de empresas y clientes de banca privada.
El verdadero problema es la diferencia entre cuánto se remunera el ahorro y lo que se está pagando por los préstamos, que estaría en el entorno del 3,8% a nivel nacional. Los nuevos depósitos que se contratan superan una rentabilidad media del 1,6% y en la Eurozona alcanzó el 2,44%, según los datos publicados por el Banco Central Europeo (BCE). Esto lleva a pensar, como es lógico, que paulatinamente "el coste del pasivo irá aumentando", afirmó Rafael Salinas, director financiero de BBVA en su última comparecencia pública antes de dejar el cargo, "aunque la dinámica de mercado se ha ido retrasando" y ya no se espera que los depósitos vuelvan en el corto plazo.
En esta misma línea se pronunció CaixaBank, que insiste en que su objetivo es "potenciar otros productos" como fondos de inversión que ofrecen una mayor rentabilidad. "Es sensato proyectar que esa tendencia va a continuar", se aseveró el viernes desde la entidad.
En todo caso, por debajo de ese 0,6% de rentabilidad se encuentran gigantes como CaixaBank, con el 0,55%, BBVA (en el 0,53%) y Unicaja (en el 0,37%). La entidad malagueña, por cierto, es la que obtiene una rentabilidad por el crédito menor, en el 2,6%. Hay que tener en cuenta que el banco que dirige Gonzalo Gortázar, con la mayor por cuota de mercado por préstamos y por volumen de nóminas del país, tiene tan solo un 8,6% del ahorro de sus clientes condicionado a un plazo, el resto son cuentas de clientes (o a la vista). Todo, en conjunto, cerró en junio por encima de los 331.000 millones de euros, una cifra relativamente estable como ha sucedido con las demás entidades. Y esto contrasta con la caída de los préstamos, no solo porque se pide menos dinero al banco sino porque las amortizaciones de hipotecas se han disparado.
Otra entidad que ha sido relativamente clara sobre la cuestión nacional en la que se ha convertido el tema de los depósitos es Banco Santander. Cabe recordar que el propio Gobierno amenazó hace unas semanas al sector con regular por Ley la remuneración del ahorro de sus clientes. Cree que no será hasta mediados de 2024 cuando la banca empiece a remunerar de manera contundente su pasivo.
Durante la conferencia con analistas el director financiero de la entidad, José García Cantera, afirmó que en sus previsiones contempla "una revalorización significativa de la cartera de préstamos en el primer semestre del próximo año", aun considerando un Euríbor en los niveles actuales -por el propio decalaje de entre 12 y 24 meses que tarda en trasladarse la subida de tipos de interés a las cuotas hipotecarias, que se revisan en países como España, por lo general, una vez al año-, al tiempo que dijo "no estar viendo ninguna presión para aumentar la remuneración de los depósitos minoristas (...) lo que significa que, probablemente, el pico en los márgenes de interés [que es la diferencia entre lo que el sector cobra por los préstamos y lo que deben pagar a los clientes por sus depósitos] no ocurra hasta bien entrado 2024".
A cierre de junio, Santander contaba con cerca de 300.000 millones de euros de depósitos de sus clientes, algo más de un 25% de lo que supone la cartera de préstamos.
Banco Sabadell va en la misma línea. La entidad, por cierto, es quien asume el mayor coste de los depósitos del panorama nacional, en 0,76% a junio, por su perfil de banco mucho más vinculado a las empresas, que sí están logrando que se les pague algo por el dinero que tienen en el banco. El consejero delegado del banco, César González Bueno, reconoció durante la rueda de prensa posterior a la presentación de resultados que no existe "ninguna intención por hacer esfuerzos estructurales de costes" que es una forma ambigua de decir que no tiene pensado lanzar una oferta comercial con un nuevo depósito.
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