Jugando al quién es quién del Ibex 35 también es importante conocer qué compañías han forjado una relación a la que se puede poner precio. Aquellas que están entrelazadas por sus participaciones en el capital. En la actualidad, hay cinco compañías en el selectivo que tienen derechos de voto en otra empresa cotizada. En el caso de BBVA, Banco Santander y CaixaBank responde a participaciones financieras en otras empresas, que rozan los 3.000 millones de euros, y para Bankinter y Acciona su presencia como accionista mayoritario proviene de la salida a Bolsa de una filial, con un valor de mercado de unos 1.400 millones.
BBVA y CaixaBank se han colado en los ríos de tinta que se escribieron la semana pasada ante la entrada del Estado saudí, a través de su compañía de telecomunicaciones STC, en el capital de Telefónica mediante la compra del 9,9% del capital. Las dos entidades también son accionistas de la teleco que preside José María Álvarez-Pallete, aunque la compra de Arabia Saudí las relega a segunda y cuarta posición, junto a BlackRock, en el ranking de los principales inversores por peso en el capital. En los últimos años han venido reduciendo su posición. El banco que capitanea Carlos Torres ostenta el 4,9% de Telefónica, lo que, a precios de mercado, alcanza una valoración algo superior a los 1.000 millones de euros. CaixaBank, con el 3,5%, conserva un paquete de acciones de 726 millones de euros de manera directa. A través de Criteria, el holding de la Fundación La Caixa, cuenta con un 2,5% (más de 500 millones de euros) que le supone muy poco teniendo en cuenta el tamaño de su cartera de inversiones, con un valor neto de 22.100 millones.
Pero BBVA también comparte con Banco Santander el accionariado de otra compañía, como es Metrovacesa. Y aquí sí su voto es relevante. El origen de su presencia en la renovada constructora hay que buscarlo en los años posteriores a la crisis inmobiliaria de 2008. La entidad presidida por Ana Botín mantiene el control de la inmobiliaria, con el 49,4%, mientras que la entidad vasca cuenta en la actualidad con el 20,8%. Ahogada por las deudas, los bancos acreedores decidieron ejecutar definitivamente la deuda de 4.000 millones de euros que la familia Sanahuja, dueños de la compañía, mantenía con las entidades. En ese reparto accionarial también estuvieron Sabadell, Bankia y el ya extinto Banco Popular. Santander compró sus participaciones y las agrupó para tener el 70% del total. En 2017 Santander y BBVA empaquetaron el suelo y las viviendas en construcción que tenían y la prepararon para su segundo estreno en Bolsa con el objetivo de diluir parcialmente su presencia en el accionariado.
El problema es que en estos años el mercado no ha querido reconocer el valor de los activos de la promotora. Salió a cotizar en febrero de 2018 a 16,5 euros y se ha dejado la mitad de su capitalización por el camino. Y esto es algo que no encaja tampoco en cómo ven a la inmobiliaria sus propietarios, sobre todo Banco Santander. La entidad concede a su participación en Metrovacesa una valoración en sus libros de 979 millones de euros, después de haberla recortado otro 10% en 2022, que venía ya de rebajas anteriores cada año. A precios de mercado, el casi 50% que tiene Santander supone 536 millones, lo que implica que el banco no solo mantiene su confianza en la acción sino que sigue valorando sus activos un 82% por encima de cómo lo hace el mercado. BBVA se muestra algo menos optimista. El valor de su participación está en los 259 millones de euros, solo un 14% más de cómo cotiza. También ha ido año a año reduciendo su valoración.
Esto hace pensar que Torres podría ser más proclive a salir de la inmobiliaria y ha servido para hacer sonar campanas de venta en los últimos meses a Carlos Slim, el magnate mexicano que sigue buscando ampliar el negocio de FCC, después de hacerse con Realia (ex Bankia). Actualmente, Slim tiene el 20,4% del capital de Metrovacesa (a través de la sociedad mexicana Control Empresarial de Capitales). Estaría obligado a lanzar una opa si supera el umbral del 30%.
La relación histórica entre el ladrillo y la banca también ha llevado a las dos mayores entidades nacionales a encontrarse en Merlin Properties. La socimi que lidera Ismael Clemente revendió por 1.987 millones de euros las 662 sucursales más tres edificios a BBVA en junio de 2022 a través de Tree Inversiones. Están abocadas a entenderse en la proyección de Madrid Nuevo Norte además. Santander, por su parte, conserva una participación del 20,85% en el capital de Merlin. Los desencuentros con la actual dirección se hicieron más que palpables a finales de 2021, cuando la dirección de la socimi se vio obligada a ratificar su confianza en el consejero delegado frente a su principal accionista, Banco Santander. La entidad valora en sus libros este 20% en 1.653 millones de euros, el doble de la valoración que le da el mercado.
Además, Santander cuenta con un 24% de la Compañía española de viviendas de alquiler (uno 46 millones de euros); el 4,1% de Grupo Prisa y un 4,47% de la firma industrial GAM. BBVA ostenta una participación del 9,95% en Tubos Reunidos.
Los 'spin-off' del mercado
Acciona Energía se desligó de su matriz, Acciona, en junio de 2021. Su estreno en el mercado fue la última OPV que se ha producido en España desde junio de 2021, en una sequía de operaciones que no ve fin. La familia Entrecanales decidió aflorar el valor de su filial de renovables, pero lo cierto es que optó por mantener un control férreo sobre la firma con el 82,6% del capital. Esto responde, además, al hecho de que gran parte de los ingresos de la matriz proviene de su brazo de renovables. De hecho, la capitalización de Acciona Energía le supera ya en unos 1.700 millones de euros, hasta los 8.700 millones. Por el camino, entró en el Ibex 35 justo un año después del toque de campana.
Bankinter decidió en abril de 2021 hacer un listing [división de acciones] de su aseguradora, Línea Directa, de la que conserva el 17,4% del capital, cerca de 180 millones a precios de mercado. Desde su estreno, a 1,3 euros, cae casi un 30%.
Fuera del Ibex
Hace poco más de un año Sacyr ejecutó de manera definitiva su salida del capital de Repsol en lo que se había convertido en un vínculo histórico por más de 16 años. Ejemplos como este existen en el mercado, de empresas que, por normal general, tienen orígenes comunes. En el mundo de la automoción la familia Riberas, que es fundadora de Gestamp, mantiene a través de su sociedad de inversiones, Acek, un 15,7% del capital de CIE Automotive, que también es fabricante de componentes del automóvil. Y hay todavía un gajo que se descuelga, que es el de Global Dominion, antiguamente filial de CIE, pero que se ha escindido totalmente. De aquellos tiempos, Antón Pradera que es el consejero delegado de CIE, conserva un 10% de su propia compañía de manera directa y tiene un 5% de Dominion. Acek cuenta con el 15,05% en la empresa de tecnología y servicios porque ha arrastrado la participación que tenía dentro de CIE antes de que se produjera el spin-off.
Entre los miembros del Ibex 35 destaca ArcelorMittal, la mayor acerera del mundo por beneficios, que es la propietaria de Aperam, su filial de acero inoxidable que también cotiza en el Mercado Continuo. El control mayoritario de ambas empresas lo mantiene la familia Mittal, con sede en Luxemburgo.
Y hablando de relaciones entrelazadas no se puede obviar al único holding inversor que cotiza en el mercado, y que ejerce como una suerte de fondo de fondos de compañías nacionales. Se trata de Corporación Financiera Alba, que es el brazo inversor de la familia March, un caso excepcional en el mercado español. Dentro de su cartera de inversiones figuran seis compañías españolas cotizadas. Es el accionista mayoritario de Acerinox, con casi una quinta parte del capital en sus manos, lo que condujo al nombramiento en 2022 de Carlos Ortega como presidente de la acerera que alterna el cargo con la dirección general de Alba. El cargo ejecutivo está en manos de Bernardo Velázquez, consejero delegado de la compañía que tiene su única factoría de Europa en Palmones, en Cádiz. Alba cuenta también con más del 14% de Ebro Foods y Viscofan, el 13,4% de CIE Automotive y más del 5% del capital de Naturgy y Dominion.
