Tercera sesión de ventas para las bolsas europeas en la semana después de conocer el resultado de las Elecciones al Parlamento comunitario que arrojaron dos conclusiones muy claras: los partidos tradicionales han sido capaces de mantener la mayoría, pero -y esta es la que está pesando en el mercado- lo hacen a pesar de un avance muy evidente de los partidos de ultraderecha, principalmente en Francia. Allí, la Agrupación Nacional, liderada por Marine Le Pen, se hizo el pasado domingo se hizo con el 31% de los votos, más del doble que lo que obtuvo la coalición del actual presidente, Emmanuele Macron, que decidió en la tarde del domingo convocar elecciones a la Asamblea Nacional.
Desde entonces, las tensiones se han extendido en los mercados de deuda donde los inversores continúan vendiendo bonos de los principales gobiernos comunitarios, especialmente los franceses que continúan estrechando su distancia histórica frente al sur de Europa. El bono a diez años galo volvió a subir este jueves hasta una rentabilidad del 3,19% desde el 3% al que cotizaba antes de los comicios y que fueron sus mínimos de junio. La prima de riesgo francesa se ha disparado a máximos de 67 puntos básicos, niveles no vistos desde 2020 en pleno estallido de la pandemia.
En el caso de España, el bono español escala hasta el 3,38%, reduciendo su distancia frente a la deuda gala a mínimos de la crisis financiera de 2008. Antes de las elecciones llegó a tocar el 3,24%.La prima de riesgo patria sube hasta los 85 puntos, máximos de abril. Es una situación extensible a los vecinos lusos, donde el papel a diez años ofrece un retorno del 3,2%, mientras que el italiano vuelve a rozar niveles del 4% esta sesión. Al otro lado de la balanza destaca la caída en rentabilidad del bono alemán. Los inversores están buscando refugio ante la tempestad y eso implica comprar el activo libre de riesgo que conducen al 2,52%.
¿Qué repercusiones está teniendo esto en la Bolsa? Ventas contundentes entre los principales valores del Ibex, principalmente afectado el sector bancario. Santander llega a desplomarse un 4,3% al cierre, lo que le convierte en el título más castigado de todo el selectivo. La entidad retrocede hasta los 4,38 euros y se deja solo este jueves casi 3.200 millones de euros de capitalización. "El sector bancario siempre es el más vulnerable a la incertidumbre (...) y parece que los inversores están adoptando una postura defensiva ante el estrés que se está viendo en el mercado de bonos tras las elecciones europeas", sostiene Joaquín Robles, analista de XTB. En los ADR estadounidenses, Banco Santander pierde más del 4,8% cuando el S&P 500 americano está prácticamente plano al cierre europeo.
En su opinión, la caída de la banca en la Eurozona no está vinculada con el anuncio hecho ayer por la Reserva Federal sobre que prevé tan solo un recorte de los tipos de interés en el año después de confirmar que mantiene las tasas en los niveles de 5,25%-5,5%. A priori, el mantenimiento de los tipos es una buena noticia para las entidades, que sostiene su márgenes de beneficio, aunque también perjudica a la economía una inflación que sigue sin estar bajo control. Mayo cerró en el 3,3%, con una subyacente en el 3,4%.
Pero no es el único banco en pérdidas. BBVA y Banco Sabadell sufren pérdidas cercanas al 2,4%; CaixaBank se deja otro 2,3% y las caídas para Bankinter y Unicaja superan el 1% en la sesión.
Fluidra, cuyo principal mercado es EEUU, sufre la segunda mayor caída de todo el Ibex, al dejarse un 3,72%; pero también caen otros valores como Telefónica, Meliá Hotels o Amadeus con recortes próximos al 2,5%.

