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El derrumbe de los márgenes de refino hunde un 36% el beneficio de Repsol, pero la compañía dispara un 19% el dividendo

La petrolera mantiene los objetivos de inversión fijados en su última actualización estratégica, aunque aumenta su deuda en casi 940 millones

El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz.
El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz.Europa Press
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Repsol mantiene objetivos y eleva el dividendo pese a sufrir las consecuencias de un trimestre complicado, marcado por el derrumbe de los márgenes de refino (la diferencia entre lo que cuesta tratar el crudo y lo que se gana al vender el producto final). Entre enero y septiembre, la petrolera ha ganado 1.792 millones de euros, un 35,7% menos que en el mismo periodo del año anterior. La caída se agudiza si se analizan solo los últimos tres meses, de junio a septiembre, en los que el beneficio del grupo fue 166 millones de euros, casi un 88% menos que en el mismo trimestre de 2023, cuando el resultado fue de 1.365 millones.

Precisamente, el área Industrial -donde mediante distintos procesos el crudo se transforma en, por ejemplo, diésel o queroseno- se ha llevado la peor parte, con un resultado ajustado en los primeros nueve meses de 2024 de 1.204 millones, 969 millones por debajo del mismo periodo del año pasado, debido a unos menores resultados en Refino y Repsol Perú, que fueron parcialmente compensados por un mejor rendimiento de Química y por los menores impuestos debido al menor resultado operativo.

A pesar del hundimiento de las ganancias, Repsol ha informado este jueves a sus inversores de una importante subida del dividendo. El grupo repartirá entre sus accionistas 0,45 euros por acción con cargo a reservas libres, además de un dividendo a cuenta de los resultados del ejercicio 2024 de 0,025 euros por título. En suma, supone un incremento del 19% respecto a la retribución de 0,40 euros por título fijado hace un año.

El grupo, en cualquier caso, ha ratificado sus previsiones anunciadas en la actualización de su estrategia para el periodo 2024-2027, "basada en unas inversiones netas disciplinadas y transformacionales de entre 16.000 y 19.000 millones de euros para el periodo, con el compromiso de repartir a nuestros accionistas entre el 25 y el 35% de nuestro flujo de caja de las operaciones", ha analizado el CEO de la compañía, Josu Jon Imaz.

La compañía ha efectuado inversiones por valor de 5.184 millones de euros hasta septiembre, por encima de los niveles del año previo. Además, la deuda neta del grupo al cierre del tercer trimestre de 2024 se situó en 5.532 millones de euros, casi 940 millones más a la registrada en junio de este mismo año, algo que la empresa atribuye a las inversiones, las distintas acciones de retribución al accionista y al segundo pago del gravamen temporal energético en España, impuesto que el Gobierno renunció ayer a perpetuar más allá del próximo 31 de diciembre.

El flujo de caja de las operaciones durante el tercer trimestre de 2024 se situó en 1.505 millones de euros, 207 millones de euros superior al del mismo período de 2023. La compañía ha consolidado su estrategia de rotación de activos en el trimestre, con desinversiones por valor de 544 millones de euros, entre ellas pozos de gas ya maduros en Trinidad y Tobago, y la venta de sus activos solares en Chile.