EMPRESAS
Empresas

MSC alerta del golpe al tráfico marítimo por la guerra en Oriente Próximo y augura una subida de precios "muy importante"

Francisco Lorente advierte de la situación "alarmante" que ha obligado a desviar casi todos los barcos, con el consiguiente aumento de costes

Francisco Lorente, presidente de MSC España.
Francisco Lorente, presidente de MSC España.JAVIER BARBANCHO
Actualizado
Audio generado con IA

El conflicto en cascada que se ha desatado en Oriente Próximo preocupa, y mucho, a los principales actores del tráfico marítimo mundial. Quien lo ha reconocido abiertamente este martes en Valencia es Francisco Lorente, el presidente de MSC España, que ha advertido de que la escalada bélica tras el ataque a Irán por parte de Estados Unidos e Israel ha desembocado en una situación "muy alarmante" de consecuencias imprevisibles.

Sin atreverse nadie a atisbar el fin o el rumbo de los próximos acontecimientos, lo que tiene claro Lorente es que la guerra repercutirá inevitablemente en el bolsillo de los consumidores. Y de manera, además, "muy importante", según ha vaticinado, porque la práctica totalidad de los barcos de MSC ya se han visto afectados por el conflicto, cuyo punto sensible está en el estrecho de Ormuz.

Según ha admitido Lorente durante el I Congreso Nacional del Sector Portuario que se celebra estos días en Valencia, la naviera observa "con mucha preocupación" el golpe al comercio mundial. El escenario bélico "está afectando de una manera directa a todos los tráficos que tienen incidencia en el Golfo Pérsico y en el Mar Rojo, y todo lo que eso conlleva lógicamente con el cierre del estrecho de Ormuz".

"Los barcos sufren unos desvíos importantísimos y evidentemente eso conlleva un incremento de los precios del transporte", ha avanzado Lorente. "Desgraciadamente, para seguir dando el servicio que es necesario a nivel global se tienen que subir los precios para ponerlos a la altura de los costes, que en estos momentos son muy importantes". "Todos los bolsillos", ha insistido, lo van a notar, porque la interrupción del tráfico marítimo afecta al petróleo y el gas.

En el caso de MSC, por ejemplo, se decidió "desde el minuto cero automáticamente suspender todos los tráficos con el Golfo árabe y con el Mar Rojo", lo que le ha obligado a desviar sus tráficos a través del Cabo de Buena Esperanza. "Eso tiene una repercusión de incremento en fletes que al final el usuario lo va a tener que pagar", según Lorente, que ha lamentado la "incertidumbre".

"Todos los barcos van a verse afectados" y, en consecuencia, "las rutas más importantes". "Si tenemos 1.500 escalas al año, como mínimo un 90%", ha vaticinado el responsable de MSC España, que considera que las rutas menos afectadas serán las de Estados Unidos y Sudamérica. "No sabemos lo que va a pasar, si va a haber algún tipo de agresión a algún país, lo cual significaría que tendríamos que tomar nuevas medidas", ha añadido.

De ahí que, preguntado por las pérdidas económicas que puede suponer este nuevo escenario, Lorente se ha declarado incapaz de hacer una previsión: "Evidentemente es una situación gravísima que puede tener unas repercusiones enormes en todo lo que significa nuestro volumen de tráfico a nivel mundial. Nosotros movemos 1.000 barcos y 1.000 barcos en el globo terráqueo son muchas escalas, y la mayor parte de ellas se están viendo afectadas".

En este sentido, hay que tener en cuenta que los tráficos desde China -el principal suministrador de mercancías a todo el mundo- ya se están resintiendo. Por ello, "China se va a ver muy afectada, también con el suministro de combustible, que lo van a tener cercenado a través del cierre del estrecho de Ormuz", ha señalado Lorente.