MACROECONOMÍA
Perspectivas

La OCDE eleva al 2,6% su previsión de crecimiento para España, pero revisa al alza la inflación mientras baja la de la UE

La Organización alerta de una caída de las horas trabajadas en España y una pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores

Mathias Cormann, presidente de la OCDE.
Mathias Cormann, presidente de la OCDE.AFP
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La OCDE ha elevado la previsión de crecimiento para España en este ejercicio al 2,6%, dos décimas más, en línea con la actualización que ha realizado el Banco de España y algo por debajo de la del Gobierno, que pronostica un avance del Producto Interior Bruto (PIB) del 2,7% en 2025, según las previsiones económicas publicadas este martes por el organismo.

Se trata de una actualización al alza más modesta que la que han realizado para el conjunto del mundo -de tres décimas, hasta el 3,2%- y está alineada con la ejecutada para la Eurozona, cuyo crecimiento esperado pasa del 1% al 1,2%, "con un aumento de las fricciones comerciales y la incertidumbre geopolítica, compensados en cierta medida por unas condiciones crediticias más favorables".

Con esta estimación, España será un año más la gran economía europea que más crezca ya que para Alemania proyectan un avance del 0,3% -una décima menos-, y para Francia e Italia del 0,6%, sin cambios respecto a las últimas proyecciones de junio.

Al conocer los datos, fuentes oficiales del Ministerio de Economía han puntualizado que las previsiones "no tienen en cuenta la revisión de la Contabilidad Nacional del INE del pasado viernes, que, entren otros ajustes, eleva el crecimiento del PIB de España en 2024 tres décimas al 3,5%, principalmente por un mayor avance de la inversión de lo calculado inicialmente", pero aún así celebran que "España volverá a liderar el crecimiento entre las economías avanzadas en 2025, a pesar del contexto de incertidumbre geopolítica y comercial" y que "la previsión del 2,6% para el PIB español triplica la estimación para el conjunto de la zona euro".

Pese a la guerra arancelaria que ha desatado Donald Trump, la previsión de crecimiento para Estados Unidos no se resiente, sino que el organismo la eleva dos décimas, hasta el 1,8% para este ejercicio. Eso sí, se relantiza mucho respecto al 2,8% del año pasado, debido a que "el fuerte crecimiento de la inversión en los sectores de alta tecnología se ve más que compensado por el aumento de los aranceles y la caída de la inmigración neta".

Para 2026, la OCDE sube también una décima el crecimiento esperado de España, hasta el 2%, mientras que mantiene sin cambios el repunte esperado para el mundo (del 2,9%) y recorta dos décimas el de la Eurozona (al 1,2%).

Más inflación

Donde sale peor parada España en la fotografía de proyecciones es en la inflación, ya que la Organización que preside Mathias Cormann eleva su previsión en dos décimas: ahora considera que los precios serán este año un 2,6% más altos en el país que el año pasado, frente al 2,4% que preveía en junio. En 2026 creen que subirán otro 2%, una décima más.

Para la Eurozona, sin embargo, rebaja la proyección una décima para los dos ejercicios, hasta el 2,1% y 1,9%, respectivamente, con lo que de cumplirse ambos cálculos España tendrá un diferencial de subida de precios de medio punto con la zona comunitaria.

En lo que respecta a la inflación subyacente -que no tiene en cuenta el precio de los alimentos frescos ni los productos energéticos, por ser los más volátiles de la cesta de consumo-, mantienen su estimación en el 2,3% para 2025 y dejan en el 1,9% la de 2026.

Menos horas de trabajo y pérdida de poder adquisitivo

La OCDE resalta que la tasa de paro ha caído significativamente en España, así como en otros países como Turquía o Italia, pero alerta de dos fenómenos: uno, de "señales de una demanda de trabajo más débil", a medida que cae paulatinamente la ratio de vacantes, y dos, de "indicios de relajación en la intensidad del trabajo en las economías avanzadas, con una disminución de la media de horas trabajadas por empleado a lo largo del año hasta el segundo trimestre de 2025 en Japón, Canadá, Francia, España y el Reino Unido".

La Organización avisa también de una pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores en los últimos meses: "La combinación de la moderación del crecimiento de los salarios nominales y el mantenimiento de la inflación en niveles elevados ha provocado una desaceleración del crecimiento de los salarios reales [descontando el efecto de la inflación] desde el último trimestre de 2024 en muchas economías avanzadas, entre ellas Japón, Italia, Canadá, España y el Reino Unido".