La vivienda no para de encarecerse y cierra el último trimestre de 2025 con una subida del 12,9% frente al año anterior, el valor más alto desde inicios de 2007 cuando registró un 13,1%, en plena burbuja inmobiliaria. Frente al trimestre anterior, la variación fue de 1,8%. Estos datos pertenecen al Índice de Precios de Vivienda (IPV) elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y publicado este viernes.
En el conjunto del año, el precio de la vivienda se encareció de media un 12,7 %, la tasa más alta que se registra desde 2007 y encadena ya 12 años al alza. La de segunda mano se encareció un 12,9% de media anual en 2025, mientras que la nueva lo hizo un 11,3%. En ambos casos, se trata de los mayores aumentos en 18 años, cuando arranca la serie de esta estadística. Esto en un contexto marcado por la falta de oferta disponible en España para atender a una demanda que no para de crecer, lo que sigue presionando al alza los precios y agravando las dificultades de acceso, especialmente, entre los jóvenes y aquellos con menos recursos.
Los datos del cuarto trimestre de 2025 indican que este aumento fue impulsado por la vivienda de segunda mano, que creció un 13,1%, aunque frente al tercer trimestre de 2025 subieron un 1,8%. Por su parte, la tasa anual de vivienda nueva aumentó 1,5 puntos, hasta el 11,2%. Este tipo de inmuebles aumentaron trimestralmente un 2,2%.
Las comunidades que más aumentos registraron fueron Castilla y León con un 15,3%, Aragón, Región de Murcia y La Rioja, las tres con un 14,4%. A estas le sigue la Comunidad de Madrid con un 14.2% y Galicia con un 14.1%. Mientras que al final del listado están Canarias con 11,0% y Cataluña con 10,9%, ambas zonas con alta presión de la demanda en el parque inmobiliario.
Esta subida va en línea con lo publicado por el ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, que publica El valor tasado de la vivienda y situó el valor del metro cuadrado en 2.230 euros, la cifra más alta en toda la serie histórica y supone una subida del 13,1%.
Ejecuciones hipotecarias
Las estadísticas de este viernes también publican las ejecuciones hipotecarias e indican un incremento interanual del 21,4%, hasta las 10.850 en 2025, la más elevada desde 2022.
Con este aumento, el mayor aumento desde el 2021, los embargos de viviendas habituales retoman los ascensos después de haber encadenado tres años consecutivos de retrocesos. En 2021 y 2020, las ejecuciones hipotecarias se dispararon un 60,3% y un 41,6%, respectivamente.
Durante el cuarto trimestre de 2025 se registraron 3.460 ejecuciones hipotecarias sobre viviendas habituales, un 67,8% más que en el trimestre anterior y un 34,5% más que en el cuarto trimestre de 2024. La estadística recuerda que no todas las ejecuciones de hipoteca terminan con el lanzamiento (desahucio) de sus propietarios.
En 2025 se iniciaron 22.879 ejecuciones hipotecarias, un 12,4% más que en 2024. De ellas, 21.578 afectaron a fincas urbanas (donde se incluyen las viviendas) y 1.301 a fincas rústicas (-8%).
Las ejecuciones hipotecarias sobre fincas urbanas subieron un 13,9% en relación a 2024. Dentro de las fincas urbanas, 14.962 ejecuciones correspondieron a viviendas, un 17,7% más que en 2024, y de ellas 13.069 eran ejecuciones sobre viviendas de personas físicas, cifra un 21,7% superior a la de 2024.
Por su parte, las ejecuciones hipotecarias sobre viviendas de personas júridicas bajaron un 4,4% el año pasado, hasta las 1.893, mientras que las realizadas sobre solares se dispararon un 57,1% y totalizaron 660.

