ELECCIONES CATALUÑA 2024
Elecciones Cataluña 2024

Aliança Catalana irrumpe a medias y no podrá ser determinante en el Govern

La fuerza independentista y antiinmigración consigue un 3,8% y dos escaños, pero no logra entrar por Barcelona y deja 67.000 votos 'huérfanos'

La candidata de Aliança Catalana, Sílvia Orriols
La candidata de Aliança Catalana, Sílvia OrriolsMarga Cruz
Actualizado

Dos diputados del Parlament defenderán esta legislatura que se debe "expulsar a los Estados español y francés de Cataluña". Que "continuar formando parte de España equivale a sufrir un saqueo fiscal" y que se debe promulgar cuanto antes una nueva declaración unilateral de independencia "que dure más de ocho segundos". A la vez, esas mismas dos voces exigirán una "moratoria" en inmigración, políticas de asilo más estrictas y el "cierre de las fronteras" hasta que Cataluña "vuelva a ser el país de los catalanes". Lo harán con Sílvia Orriols a la cabeza y en nombre del 3,8% de los electores que ayer eligieron la papeleta de Aliança Catalana.

En la que era su primera noche electoral en unos comicios autonómicos, los candidatos de la formación independentista de extrema derecha decidieron cerrar las puertas e impidieron a los medios de comunicación entrar en su sede de Ripoll (Gerona). "Solo militantes" era la consigna. Desde fuera, además del espectáculo pirotécnico que ponía punto final a las fiestas locales, se pudieron escuchar aplausos y vítores cada vez que el escrutinio se actualizaba y Aliança Catalana mantenía sus dos escaños, uno por Gerona y otro por Lérida. Dos asientos que utilizarán, según señaló Orriols a las puertas de su sede, para "presionar al máximo las políticas en favor de los catalanes".

Elecciones Catalanas 2024

La marca nacionalista y de extrema derecha que ayer selló su entrada en el Parlament encuentra su origen hace solo cuatro años, cuando la hoy alcaldesa de Ripoll, Sílvia Orriols, abandonó las filas del Front Nacional de Catalunya (FNC) -partido de similar ideología- para fundar Aliança Catalana. Esta islamófoba declarada, que sin embargo reniega del calificativo de ultraderecha, ha protagonizado varias polémicas en los últimos años por la política antiinmigración que inició en el municipio gerundense, y que ahora aspira a replicar en el resto de Cataluña. Fruto de ello, Junts, ERC, la CUP, el PSC y los Comuns -todos menos PP y Ciudadanos- acordaron un cordón sanitario para no "normalizar" el discurso de la formación.

Los más de 115.000 apoyos que aglutinó ayer el partido de Orriols en las urnas contrastan con los apenas cinco mil que obtuvo la extrema derecha independentista en los comicios municipales de hace un año, cuando solo representó el 0,11% del voto. Entonces, 1.800 catalanes eligieron la papeleta de Aliança Catalana y otros 3.500 la del FNC. Sin embargo, los más de 67.000 votos obtenidos por Orriols ayer en la provincia de Barcelona fueron la cara B de la noche pues, al no traducirse en parlamentarios para la formación, supusieron una significativa pérdida para la suma independentista. "Tenemos el altavoz, que es lo que queríamos", apuntó Orriols para intentar restarle relevancia.

Según el pronóstico de los sondeos, Junts y Vox habrían sido las formaciones más perjudicadas por la irrupción de Aliança Catalana, que habría acogido a votantes a priori opuestos, pero que comparten la sensación de que el partido por el que votaron hace tres años no había hecho suficiente por defender sus intereses. Unos, porque piensan que al procés le faltó contundencia y, los otros, porque quieren mayor firmeza para frenar la inmigración. Así, los votantes más profundamente independentistas y los más radicalmente contrarios al secesionismo se reunieron ayer bajo la marca que Orriols llevó al Parlament.