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Miguel Ángel Gallardo ya no es el secretario general de los socialistas extremeños. En una reunión que ha comenzado pasadas las 17.00 horas en la sede autonómica del PSOE, en Mérida, ha tomado la palabra y ha presentado su renuncia, decisión que había tomado anoche pero que no quiso anunciar en su comparecencia tras conocerse los catastróficos resultados para llegar a un acuerdo con Ferraz a la hora de nombrar una gestora hasta que el partido nombre su sustituto.
Ante la presencia de Juan Carlos Rodríguez Ibarra, que defendió en campaña su candidatura, Gallardo ha estado en el punto de mira de los dirigentes de la provincia de Cáceres, que exigen también que no tome posesión del acta de diputado.
En el transcurso del cónclave socialista, Ibarra ha pedido que se deje gobernar a María Guardiola, la ganadora de las elecciones, para que Vox no condicione la política extremeña.
Ibarra ya se mostró a favor de aprobar los presupuestos el año pasado, la primera vez que el gobierno del PP no llegó a un acuerdo ni con Vox ni con el PSOE.
La petición de Ibarra abrirá un debate del PSOE de Extremadura con Ferraz, porque en la sede federal no se está por la labor de cambiar la táctica emprendida por Pedro Sánchez hasta la fecha, la de sacar provecho del enfrentamiento entre PP y Vox en las autonomías y, sobre todo, el desgaste que supone para los populares que gobiernen en coalición con el partido de Abascal o ceden a determinadas exigencias programáticas.
Sin embargo, el ex presidente de la Junta de Extremadura -que llegó a conseguir hasta 39 diputados en el año 91- apuesta porque el PSOE vuelva a transmitir que es un partido de Estado y que puede pactar con el PP en cuestiones que afectan al bien común en este caso de Extremadura.
La pasada semana, en una entrevista en EL MUNDO, el propio Ibarra ya señaló que si el Gallardo perdía en Extremadura sería "porque se tragará toda la mierda que el PSOE ha depositado".
Ibarra ha querido ir expresamente a la Ejecutiva para emitir este mensaje a la dirección regional del PSOE e intentar convencer a la gestora que se quede de que ésta es la mejor solución para el PSOE. La idea es que no sólo se permita a Guardiola gobernar si no que se llegue a un pacto de presupuestos con una serie de condiciones mínimas en aspectos claves en Sanidad, Dependencia, Vivienda, Educación... "las señas de identidad del PSOE". En su defecto, "dejamos que Vox se cargue todo esto por lo que hemos luchado siempre y durante tantos años". Es la teoría de Juan Carlos Rodríguez Ibarra que ha transmitido dentro de la Ejecutiva Regional de Mérida.
En esta línea, el argumento de Ibarra es que los socialistas lideren la oposición y no le den "carta blanca a Guardiola", pero sí aportar "estabilidad" y no dejarle todo el espacio de oposición ni a Vox ni a Unidas por Extremadura.
Esta teoría de la abstención también es recomendada por Ibarra para preparar durante los próximos cuatros años de legislatura a un liderazgo renovado que forme a su equipo y puede presentar la batalla y poder ganar las elecciones en 2029.
Se ha producido un intenso debate dentro del Comité Ejecutivo del PSOE de Extremadura sobre la propuesta de Ibarra porque otros dirigentes extremeños, los más sanchistas, consideran que dejar gobernar a Guardiola sería "un ataque a la memoria de Guillermo", en referencia al expresidente de la Junta de Extremadura y ex secretario general de los socialistas, Guillermo Fernández Vara, fallecido recientemente, y que en sus últimos años de gobierno aparcó sus críticas a Pedro Sánchez.
De hecho, cuando Fernández Vara no pudo gobernar en la legislatura anterior, al empatar a diputados con Guardiola, pero ganarla en número de votos, por el pacto de la candidata del PP con Vox, fue el propio Miguel Ángel Gallardo quien le criticó por no haber defendido los intereses de Extremadura por encima del propio Pedro Sánchez, habiendo perdido la identidad el PSOE de Extremadura, una federación siempre reivindicativa con Ferraz. Luego, se quejan los críticos de Gallardo, "él se convirtió en lo mismo que criticó a Guillermo", es decir, un "apéndice de Sánchez, que ha desembarcado en las elecciones no sólo él mismo sino también con varios de los ministros más 'sanchistasen la campaña".
Mantiene el acta
Al término de la reunión, que se ha prolongado durante dos horas y media, Miguel Ángel Gallardo ha anunciado que no renuncia a su acta de diputado autonómico, algo que, según ha asegurado, nadie le ha pedido. Además, ha anunciado que Ferraz aprobará una gestora que se hará cargo del partido hasta el próximo congreso autonómico.
El ya ex secretario general del PSOE de Extremadura ha confirmado que va a tomar posesión de su escaño en la Asamblea de Extremadura por el "compromiso" que ha adquirido durante la campaña electoral para trabajar por Extremadura, ya sea desde el gobierno o desde la oposición. "Otra cosa es traicionar a la gente", ha recalcado para destacar que se pondrá a disposición de los dirigentes que se pongan que estén al frente del Grupo Parlamentario Socialista en esta nueva etapa.
En otro orden de cosas, ha reconocido que Juan Carlos Rodríguez Ibarra ha planteado la abstención del PSOE para facilitar la investidura como presidenta de la Junta de María Guardiola. Así ha indicado que se ha debatido esa posibilidad, pero no ha querido valorar si el Comité Ejecutivo de esta tarde ha tomado una decisión porque, ha especificado, será una responsabilidad que deberá de tomar la próxima gestora que tomará las riendas del partido hasta el próximo Congreso Extraordinario.
