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Sánchez apunta a que el Gobierno no será quien nombre a los magistrados del Supremo

"Es una reforma, si no hay acuerdo, respetuosa con la independencia del Poder Judicial, constitucional y acorde con la normativa europea", dice

Recep Tayyip Erdogan y Pedro Sánchez, este jueves, durante su comparecencia conjunta en La Moncloa.
Recep Tayyip Erdogan y Pedro Sánchez, este jueves, durante su comparecencia conjunta en La Moncloa.Pierre-Philippe MarcouAFP
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Apretaba el calor este jueves en La Moncloa, donde Pedro Sánchez ha recibido con honores a Recep Tayyip Erdogan, presidente de Turquía. Un viaje en el que el líder turco ha estado acompañado por una delegación de 150 empresarios, porque esta cumbre tenía un importante trasfondo económico, para afianzar la cooperación y explorar posibilidades de inversión en ambos países y proyectos de cooperación en África o América Latina. Con todo, en la cita ha sobrevolado el ultimátum del presidente del Gobierno al PP para renovar el Poder Judicial o hará una reforma para quitar al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) la potestad de nombrar a los magistrados del Tribunal Supremo y los Tribunales Superiores de Justicia.

Sánchez no ofreció más detalles y eso sembró de dudas el camino. Este mismo martes, el presidente del Consejo General del Poder Judicial, Vicente Guilarte, ha lanzado una clara advertencia, en el sentido de que Sánchez no puede quitar a este órgano la facultad de efectuar nombramientos: "Es inadmisible que el Gobierno influya". El jefe del Ejecutivo tiene decidido, si no hay pacto con el PP tras su ultimátum, desbloquear la situación con una iniciativa que presenten en el Congreso el PSOE y Sumar.

Sánchez ha querido responder a Guilarte y a los que consideran que la iniciativa puede suponer una injerencia en el Poder Judicial. "Nosotros nos estamos inspirando en algunas propuestas que se han puesto encima de la mesa en estos 2.000 días de bloqueo, entre ellas las del señor Guilarte. Ahí nada tiene que ver el Gobierno", ha respondido el presidente del Gobierno a preguntas de los periodistas durante una comparecencia en los jardines de La Moncloa junto a Erdogan.

Consciente de que su propuesta, de la que no quiere ofrecer detalles hasta ver si hay pacto o no con el PP, ha despertado recelos en la oposición y el mundo judicial, trata de templar las aguas. "Es una reforma, si no hay acuerdo, respetuosa con la independencia del Poder Judicial, constitucional y acorde con la normativa europea y un paso importante para regenerar un órgano que lleva demasiado tiempo sumido en una parálisis".

Cabe recordar que Guilarte envió a Congreso y Senado su propuesta para evitar futuros bloqueos del órgano. En ella recogía, entre otros planteamientos, que los magistrados del Supremo sean "nombrados por una comisión cualificada, mayoritariamente compuesta por vocales y por magistrados del Tribunal Supremo, presidida por un vocal del CGPJ magistrado del Supremo si lo hay, o por un especialista en la materia con nivel de cualificación similar a la de magistrado del Supremo".

Tras hacerse público el ultimátum de Sánchez al PP este miércoles, tanto el Gobierno como los populares contactaron con la vicepresidenta de la Comisión Europea encargada de Estado de derecho, Vera Jourova, para solicitar una reunión en los próximos días. Sin embargo, fuentes comunitarias recogidas por Europa Press señalaron este jueves que Jourova esperará hasta tener propuestas concretas del PP y del PSOE antes de decidir si convoca una reunión en los próximos días para reactivar la mediación sobre la renovación del CGPJ, ya que quiere estar segura de que hay "base" para la negociación antes de dar nuevos pasos.

La estrategia de Sánchez pasa por intentar presionar o arrinconar al PP, bajo la convicción de que ya no se puede prorrogar más la situación de bloqueo, pero también sin perder de vista el calendario, pues a principios de julio la Comisión Europea publica su Informe sobre el Estado de Derecho, donde el tirón de orejas a España por el bloqueo del órgano de los jueces volvería a repetirse.

"El partido de la oposición tiene que decidir si quiere ser un partido constitucional o no. Hay que cumplir con la Constitución, el Partido Popular tiene que decidir si quiere ser un partido constitucional o quiere situarse fuera de la Constitución". Este planteamiento de cercar al PP también lleva al Gobierno y al PSOE a calificar a los populares de "ultraderecha", englobándolos en el mismo pack que Vox y Se Acabó la Fiesta, el proyecto político de Alvise Pérez.

Para tratar de acercar un tema que para la ciudadanía resulta complejo y farragoso, Sánchez ha hecho un esfuerzo de pedagogía, con dinero, en un intento de trasladar la importancia de que se renueve el Poder Judicial y cómo su bloqueo, aunque no se perciba, afecta al día a día de los ciudadanos.

El presidente del Gobierno ha desgranado que el bloqueo cuesta a los españoles 12,5 millones al año, "y ya llevamos cinco años de bloqueo"; que por cada año que no se renueva el Consejo General del Poder Judicial, el Tribunal Supremo acumula mil asuntos de retraso; que están sin cubrir el 30% de las plazas del Tribunal Supremo y 72 plazas en los Tribunales Superiores de Justicia y en las Audiencias Provinciales.

En su comparecencia ante los medios con preguntas -no lo hacía desde el pasado 27 de mayo cuando recibió en La Moncloa a Volodimir Zelenski, presidente de Ucrania-, Sánchez quiso mantener vivo su propósito de agotar la legislatura, más allá de que en Cataluña puede haber una repetición electoral.

"Estoy seguro de que en Cataluña habrá gobierno y no iremos a un escenario de repetición electoral. Somos un gobierno en plena forma, ¿verdad vicepresidenta?", lanzó a Yolanda Díaz, sentada junto al resto de la delegación española. "Vamos a seguir tres años. Esta iba a ser una legislatura compleja, pero si hay un gobierno que puede manejar y gestionar esta situación es el gobierno del PSOE y Sumar. No hay alternativa".

Erdogan ve a Sánchez como un ejemplo ante Gaza frente a la "preocupante" actitud de EE.UU.

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, considera que la posición que está manteniendo el jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, ante la situación en Gaza y el reconocimiento de Palestina es un "ejemplo" frente a la "preocupante" actitud de Estados Unidos en defensa de Israel.

El conflicto de Oriente Medio ha estado muy presente en la VIII Reunión de Alto Nivel (RAN) bilateral que Erdogan y Sánchez han presidido en el Palacio de la Moncloa junto a seis ministros turcos y ocho españoles.

Una cumbre en la que se han firmado trece acuerdos de colaboración en diversos ámbitos y en la que ha tenido una especial relevancia la parte económica, en cuyo contexto se ha celebrado un foro empresarial inaugurado por Sánchez y Erdogan.

confiado en que la decisión de abanderar la defensa de Gaza sirva de ejemplo a otros países.

A su juicio, ha demostrado una posición "resistente" y de "escucha de la voz de los oprimidos" y ha contribuido a movilizar la conciencia mundial contra las "atrocidades" en Gaza.

Ha pedido a todos los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, incidiendo especialmente en Estados Unidos, en hacer todo lo posible por lograr un alto el fuego y presionar a Israel. "No podemos seguir así. Nuestro deseo es que Israel cese en esos ataques y lograr una paz permanente en la región", ha añadido.