ESPAÑA
Investigación

Los Mossos ven "más que probable" que Puigdemont tuviese un topo en su cúpula que facilitó su huida desde el escenario

No se trata de los agentes detenidos por colaborar en su fuga, sino de cargos que conocían los dispositivos preparados para cuando el prófugo apareciese en Barcelona

Rueda de prensa de los Mossos tras la fuga.
Rueda de prensa de los Mossos tras la fuga.CARLOS GARCIA POZO
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La investigación interna de los Mossos d'Esquadra sobre el fracaso en el operativo para detener a Carles Puigdemont sigue abierta para aclarar todas las circunstancias de la entrada y salida del prófugo sin ser detenido. Y las sospechas se centran ahora en el propio centro de mando de la policía autonómica. Según explican fuentes de este cuerpo, "es más que probable" que el ex presidente de la Generalitat tuviese un topo dentro de las estructuras organizativas de los Mossos, en concreto dentro del equipo encargado de elaborar y desarrollar el control para detectar y detener al prófugo en su estancia en Barcelona el pasado jueves.

Como recuerdan estas fuentes, el ex president había publicitado sus intenciones de estar presente en la jornada de investidura de Salvador Illa. Previamente, cuando el acuerdo PSC-ERC era inminente, desde el Gobierno de Pedro Sánchez se había intentado persuadirle personalmente, en uno de los encuentros en Suiza, de que no regresara a España, tal y como publicó EL MUNDO.

La sospecha es que Puigdemont y su equipo más cercano tuvieron información directa, de primera mano, de los planes operativos de los Mossos para la investidura del nuevo president. Según estas fuentes, alguien de los que estaba en la planificación facilitó datos al prófugo o a su entorno que permitieron diseñar una estrategia de huida que dejó en ridículo a los propios Mossos. No se trata, explican, de los agentes que han sido identificados y detenidos por colaborar en su nueva fuga, sino de cargos de peso que conocían los detalles de los dispositivos preparados para cuando el prófugo apareciese en la Ciudad Condal.

El líder de Junts habría podido saber de esa forma que el foco de la seguridad estaba puesto en su probable acceso al Parlament, no en la zona en la que se dirigió a los concentrados y desde la que huyó directamente, pues sólo había allí siete agentes de paisano. De hecho, sólo uno accedió a la zona posterior del escenario. Sobre esa base, la opción más fiable para escapar era nada más concluir su discurso. Y esa fue la que ejecutó.

La infiltración del entorno de Puigdemont en los Mossos "viene de largo", como reconocen desde el propio cuerpo y publicó este diario el pasado sábado. Ese "grupo" seguiría activo, según explican estas fuentes, que concluyen que el plan de huida de Puigdemont triunfó porque conocía por adelantado el control de los Mossos esa jornada.

Como admitió el comisario jefe de los Mossos, Eduard Sallent, había mossos que habían colaborado con el prófugo, si bien no concretó en ningún momento en qué nivel jerárquico. "Es más que probable", certifican, que la infiltración hubiese llegado a la cúpula.

Acto bajo el Arco del Triunfo

Puigdemont llegó al acto convocado por Junts bajo el Arco del Triunfo, a 850 metros del Parlament, acompañado de una masa de personas y de autoridades de Cataluña. "Aparecieron de manera rápida. Eran personas que ostentan cargos públicos, electorales, y que tienen una responsabilidad con las instituciones de este país", relató Sallent.

Los Mossos sabían que en ese momento no podían actuar contra Puigdemont. Y el prófugo también lo sabía. Por tanto tenía franqueado el acceso al escenario para su discurso. Quienes le acompañaban lo hicieron "con la voluntad de dificultar la idoneidad de la intervención del cuerpo de los Mossos", aseguró Sallent. Tras su alocución de casi seis minutos y televisada en directo, el ex president "salió del escenario y abandonó la tarima rápidamente", acompañado por su abogado, Gonzalo Boye, y por Jordi Turull. Justo ese era el momento de más vulnerabilidad del operativo.

"La parte de detrás del escenario estaba vallada. Había un control de acceso y un distintivo para saber quién era de la organización y quién no. Teníamos unas 4.500 personas, por lo tanto, no era el momento más idóneo ni oportuno teniendo en cuenta los objetivos del operativo", indicó el comisario jefe, que insistió en que su prioridad era garantizar la seguridad del pleno de investidura y que esperaban a Puigdemont en el último control antes del Parlament para arrestarlo. Pero ahí no llegó. Se escabulló tras su discurso. Y se inició una persecución infructuosa, como la operación Jaula posterior, para cerrar las salidas de la ciudad.

La situación de tensión y división interna en la policía autonómica llevó ayer a Salvador Illa a visitar las instalaciones de los mossos, en su primer acto tras la primera reunión del nuevo Govern.