Uno de los etarras más sanguinarios de la organización terrorista ETA ha cruzado la frontera y ya está de nuevo en el País Vasco. Se trata de Garikoitz Aspiazu, 'Txeroki', condenado por delitos de sangre y con responsabilidades en la dirección etarra.
El terrorista estaba cumpliendo condena en Francia pero ha sido trasladado a Martutene, en el País Vasco, a la prisión que está ya bajo el control de la Administración regional nacionalista.
El ex jefe de ETA ha sido trasladado de la prisión francesa de Lannemezan a instancia de las autoridades de Francia. Las autoridades francesas han aceptado la solicitud del mismo interno, quien dio el visto bueno a cumplir el resto de la condena en España. Según explican fuentes penitenciarias, es más accesible para este asesino acceder a beneficios penitenciarios cumpliendo en prisiones vascas y bajo el amparo del Gobierno vasco que en el marco de la administración penitenciaria francesa.
Detenido en 2008 en Francia, fue condenado a 377 años de cárcel por 21 intentos de asesinato y actos terroristas. Entre los crímenes que se le atribuyen está el del magistrado José María Lidón además de participar en los atentados contra los socialistas Eduardo Madina y Esther Cabezudo. También se le vincula con el asesinato de los dos guardias civiles del servicio de información Raúl Centeno y Fernando Trapero, en 2007, en la localidad francesa de Capbreton.
Txeroki se incorporó a las filas de ETA tras la tregua de los terroristas de 1998. También se le relaciona con el atentado del 30 de diciembre de 2006 contra el aparcamiento de la T-4 del aeropuerto de Barajas en el que hubo dos muertos.
Según ha informado la asociación de familiares de presos de ETA Etxerat, el preso bilbaíno fue entregado este jueves en la frontera de Irún a las autoridades españolas, que lo trasladaron posteriormente a la prisión de Martutene.
Las citadas fuentes penitenciarias han indicado que el traslado se ha efectuado en virtud de una solicitud de Francia, aprobada en marzo por la Audiencia Nacional, en aplicación de la ley 23/2014 de Reconocimiento Mutuo de Resoluciones Penales de la Unión Europea.
Este acercamiento del dirigente etarra no solo supondrá que sus familiares lo tendrán más cerca cumpliendo condena sino que, además, estará rodeado de integrantes de la organización terrorista, muchos de los cuales han firmado cartas con peticiones de perdón y se han empezado a acoger a beneficios penitenciarios. Hasta ahora, los presos que cumplían condena en Francia se negaban a ser trasladados a España para cumplir el resto de sus penas. Estaban considerados como «los más duros».
Por otra parte, la asociación de víctimas Dignidad y Justicia ha pedido a la Audiencia Nacional que prohíba una comida convocada en las fiestas de Bilbao «a favor de los presos de ETA que se hallan cumpliendo condena». La entidad presidida por Daniel Portero considera que esta iniciativa de la comparsa Kaskagorri incurre en «un delito de humillación a las víctimas del terrorismo y sus familiares y de enaltecimiento del terrorismo».

