ESPAÑA
ESPAÑA

Sumar desafía la Ley de Acción Exterior en México y desborda el control de Albares

Pisarello acudirá a la toma de posesión de Claudia Sheinbaum, presidenta electa mexicana, pese al plante del Gobierno

Sumar cree que el Rey Felipe VI debe pedir "disculpas" a México por "las actuaciones colonialistas"
Actualizado

La política exterior de España la decide el presidente del Gobierno bajo el consejo de su ministro de Asuntos Exteriores. Esta forma de funcionar, de todos los Ejecutivos, se ha convertido en un argumento al que recurre con frecuencia el jefe de la diplomacia española, José Manuel Albares. Una explicación a la que apela cada vez que una decisión en materia internacional evidencia el desencuentro entre el Partido Socialista y Sumar, socios de Gobierno. La investidura de la presidenta electa mexicana, Claudia Sheinbaum, es el último ejemplo que muestra que la ideología prima por encima del pacto que sustenta al Ejecutivo.

Después de que Sheinbaum vetara la presencia de Felipe VI en su toma de posesión, la parte socialista del Gobierno optó por plantar a los mexicanos en forma de protesta. Sin embargo, a pesar de que Yolanda Díaz, vicepresidenta, acató la decisión y anuló su asistencia, no lo han hecho sus diputados. Gerardo Pisarello, de Sumar, anunció que acudirá al viaje. Ada Colau, ex alcaldesa de Barcelona y miembro de los Comunes, también asistirá a la toma de posesión. Pero el caso del diputado es más delicado, pues se obvia la Ley de Acción Exterior, a través de la cual se regula la política internacional del Estado donde se especifica que los órganos constitucionales -como el Congreso de los Diputados- son sujetos de esa ley. Pisarello es secretario primero de la Cámara Baja. Es decir, forma parte del órgano rector.

"Los diputados no ejecutan la política exterior del Estado, aunque es cierto que incumpliría de esa manera el principio de unidad de acción en el Exterior", opina un primer diplomático consultado. Otro, cree que la gravedad descansa en que es un diputado de Sumar y miembro de la Mesa. "No es lo mismo un diputado del partido de Gobierno que de un partido de la oposición, porque él mismo desacata a Yolanda Díaz", explica esta segunda fuente, también de la carrera.

Una tercera fuente precisa que el matiz descansa en si Pisarello va a título personal o como diputado. "Dice la ley: 'La actividad realizada en el exterior por los sujetos de la Acción Exterior del Estado se desenvolverá con respeto a la competencia exclusiva del Estado en materia de relaciones internacionales y a las directrices, fines y objetivos de la Política Exterior del Gobierno'. Pisarello realiza diputado acción exterior. Debe someterse a la decisión de política exterior que es que no hay representación oficial", concluye.

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en el Foro Global Económico este martes, en Nueva York (EE.UU.).
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en el Foro Global Económico este martes, en Nueva York (EE.UU.).Octavio GuzmánEfe

Lo que demuestra el episodio de México una vez más es que, aunque la política exterior la decidan entre Presidencia y exteriores, muchas decisiones no se comunican al resto de socios del Gobierno, que expresan después de que se tomen las decisiones sus opiniones. Yolanda Díaz anunció que viajaría a Palestina y el jefe de la diplomacia insistió en que no se le había comunicado esa intención de visitar al recién reconocido Estado y recordó que la política exterior partía de Sánchez y su persona.

Hace dos años, el Partido Socialista tuvo que hacer de nuevo malabares entre sus relaciones diplomáticas y los lazos con su socio, entonces Unidas Podemos. Sánchez decidió abandonar la neutralidad de España respecto a la solución del Sáhara y apoyar a Marruecos. Esta acción provocó el choque frontal con Yolanda Díaz y UP. "Reafirmo mi compromiso con la defensa del pueblo saharaui y con las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas", dijo entonces la vicepresidenta del Gobierno y ministra de Trabajo. La ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra, confesó que no habían recibido explicaciones de la otra parte del Ejecutivo sobre ese giro, como tampoco les informaron del aumento del gasto en Defensa para cumplir con las promesa hecha a la OTAN de alcanzar el 2% del PIB en inversión.

Les ocultaron también el asilo a Edmundo González, líder de la oposición venezolana. El Ejecutivo anunció por sorpresa que el viajaba a España en un avión de las Fuerzas Armadas y que se le concedería el asilo político, algo de lo que sus socios no tuvieron conocimiento previo. Ahora, el viaje de Pisarello muestra una vez más la falta de sintonía en el ámbito internacional entre PSOE y Sumar.