Uno de los condenados por los atentados en Barcelona y Cambrils de agosto de 2017, Mohamed Houli Chemlal, ha acusado este jueves al CNI de "dejar" que el imán de Ripoll, Abdelbaki Es Satty, montara la célula que acabó atentando en Cataluña, tratando de alentar así la llamada teoría de la conspiración. Lo ha hecho durante su declaración presencial en la comisión de investigación del Congreso sobre los ataques terroristas que provocaron 16 muertos y más de un centenar de heridos, a la que ha llegado esposado y escoltado por policías.
Antes de su intervención, los representantes del PP han abandonado la sala como muestra de protesta por el "espectáculo" que consiente el PSOE "para dar satisfacción a aquellos que con sus votos permiten que Pedro Sánchez se mantenga en el Palacio de la Moncloa de forma muy indigna y a costa de la dignidad de los españoles", tal y como ha argumentado el diputado Santiago Rodríguez Serra. Además, han querido honrar así "la memoria de todas las personas asesinadas vilmente por el terrorismo, ya sea yihadista o ya sea de ETA".
"El CNI tenía conocimiento de las intenciones que tenía el imán y permitieron que viniera y nos comiera la cabeza", ha declarado Houli Chemlal al inicio de su comparecencia leyendo lo que tenía escrito en una libreta. "Lo digo ahora y no lo dije antes por temor a represalias o a que me pudiera perjudicar, pero ya estoy condenado y no tengo nada que perder", ha añadido el único superviviente de la explosión en la casa de Alcanar y condenado a 43 años de prisión por el 17-A.
Los grupos le han preguntado al compareciente qué puede aportar para sostener esta acusación en línea con la conocida como teoría de la conspiración, después de que fuera descartada en el juicio de la Audiencia Nacional en el que se sentenció a los culpables, a lo que él ha repuesto: "Las pruebas no las tengo que buscar yo, las pruebas las tienen que buscar los investigadores, se supone".
"Lo digo, sin quitar mi responsabilidad, pero lo digo para que se busque a quien permitió que el imán campara a sus anchas e hiciera lo que hizo. Yo estoy en la cárcel, pero los que tenían que vigilar al imán no lo están", ha remarcado Houli Chemlal en la comisión de investigación creada en el Congreso a instancias de Junts dentro de su lista de exigencias a cambio del apoyo a la investidura de Sánchez.
Justo después de la declaración, el presidente de la dicha formación catalana, Carles Puigdemont, fugado a Bélgica tras la celebración del referéndum ilegal de independencia celebrado un mes y medio después de los atentados de 2017, ha escrito en su cuenta de Instagram: "Más claro no puede decirlo y probablemente pocas personas como él pueden estar en condiciones de formular esta acusación. Han dedicado tantos años y dinero público a fabricar la delirante trama rusa que no han tenido recursos para investigar la trama yihadista que tenían dentro de casa".
Papel de "víctima"
Houli Chemlal, que sólo ha respondido a preguntas de Junts, ERC y EH Bildu, no ha querido colaborar aportando ninguna información sobre la preparación de los atentados y se ha limitado a tratar de implicar al CNI en los atentados. Los partidos que conforman la coalición de Gobierno -PSOE y Sumar- le han recriminado que se haya presentado "como víctima, cuando las víctimas fueron otros", y que haya intentado "salpicar a quienes nos protegen" de personas como él.
Vox, a su vez, ha insistido en "la improcedencia" de una comparecencia "que sólo trata de alimentar la teoría de la conspiración que proclama que la operación se orquestó desde los servicios de inteligencia del Estado con intención de que los catalanes olvidasen la causa independentista". Además, el diputado Juan José Aizcorbe ha criticado que el Congreso permita "el ultraje a las víctimas y su memoria" citando a un "colaborador necesario para sesgar la vida de 16 muertos y provocar más de 150 heridos".
Posteriormente, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha criticado a través de su cuenta X: "Normalizar pactos de investidura con formaciones que llevan a asesinos en sus listas. Amnistiar graves delitos contra el Estado para llegar al Gobierno. Abrir las puertas del Congreso a un terrorista yihadista. Todo ha pasado por primera vez con un presidente: Pedro Sánchez".
