ESPAÑA
Política

Belarra sospecha que la intención del Gobierno de presentar Presupuestos obedece a "una jugada para ir a un adelanto electoral"

La líder de Podemos recuerda que su formación impuso el curso pasado unas condiciones prácticamente imposibles de cumplir para el Gobierno para negociar su apoyo, unas líneas rojas que se mantienen

Ione Belarra, el martes, en la reunión de la Diputación Permanente del Congreso.
Ione Belarra, el martes, en la reunión de la Diputación Permanente del Congreso.Ángel Navarrete
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La líder de Podemos, Ione Belarra, ha expresado sus sospechas de que las intenciones declaradas por el Gobierno sobre presentar este año sí un proyecto de Presupuestos Generales del Estado obedezca, en realidad, no un intento por sacar nuevas cuentas para 2026, sino a "una jugada política para ir a un adelanto electoral".

Así lo ha manifestado en una entrevista en Las Mañanas de RNE, en la que Belarra se ha abonado a esta tesis de unas elecciones anticipadas como salida política a los problemas que tiene el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con un "gravísimo caso de corrupción" que tiene en prisión provisional al que fuera su mano derecha en el PSOE hasta hace unos meses, Santos Cerdán, e imputado al que lo fuera antes que él, José Luis Ábalos, que además fue una figura crucial como ministro en sus primeros gabinetes en el Ejecutivo.

La secretaria general de Podemos ha puesto el foco en "entender las intenciones" que hay detrás de la verbalización por parte de María Jesús Montero de que por supuesto que este año habrá proyecto de Presupuestos y ha advertido de que "la mayoría de la gente repite las mismas jugadas".

En su opinión, Sánchez ya presentó unas cuentas para 2019 "para perderlas" y poder ir a unas elecciones que legitimaran en las urnas su llegada al Gobierno tras la moción de censura de 2018. Fue, ha dicho Belarra, a costa de "echar la culpa a ERC", quien tumbó entonces ese proyecto en el Congreso y quien provocó que Sánchez acabara en febrero de 2019 convocando anticipadamente elecciones para el 28 de abril de aquel año.

Si hubiera un proyecto de Presupuestos muchas de las miradas irían no sólo a Junts, sino a Podemos, quien impuso el curso pasado unas condiciones prácticamente imposibles de cumplir para el Gobierno para negociar su apoyo a las cuentas. Estas exigencias, o líneas rojas, fueron blindadas después mediante una consulta a las bases del partido, que las respaldaron con un 89% de los votos.

Estas condiciones supeditan los cuatro votos morados en el Congreso a las siguientes condiciones: "romper" relaciones comerciales y diplomáticas con Israel y asumir medidas en materia de vivienda tales como bajar por ley "un 40%" el precio de los alquileres y prohibir la compra de casas a quienes no vayan a hacer un uso residencial.

Estas exigencias están blindadas y existe hay "poco margen", como decían entonces en Podemos, para salirse de ellas. Puede haber algún ligero matiz, por ejemplo, en cuanto al porcentaje de la bajada del precio del alquiler, pero pequeño. Nada drástico.

Con el paso del tiempo, ha aparecido otra condición más, aunque no esté blindada en la consulta: enmendar el plan de rearme de casi 11.000 millones de euros y el aumento del gasto militar que, si hay una propuesta del Gobierno, tiene que reflejarse en la sección del Ministerio de Defensa.

Todas estas líneas rojas representan un precio político tan elevado que convierte a Podemos en el principal socio de la investidura de Sánchez que amenaza la no aprobación de las cuentas. Luego está Junts, que también puede desmarcarse, pero al que a priori no le interesa un adelanto electoral y que tiene muchísimo más margen para negociar otras cuestiones.

Belarra ha recordado que Sánchez dijo hace un año que "iba a tirar hacia adelante" aunque no tuviera presupuestos o apoyo parlamentario. Por eso se ha mostrado sorprendida por el "interés" del Gobierno en anunciar que habrá un proyecto para su debate en el Congreso.