- ¿Qué significa para usted celebrar los 20 años de la UME?
- Una enorme satisfacción. Formar parte de las Fuerzas Armadas ya lo es. Estar, además, al frente de la Unidad Militar de Emergencias, es un privilegio. Cada día, somos testigos de que nuestro trabajo repercute en la vida de los ciudadanos cuando peor lo están pasando, a causa de las catástrofes que desgraciadamente siguen sucediéndose. Que sean 20 años, en realidad, no es lo más relevante. Lo que verdaderamente celebramos es lo que hemos logrado ser en tan solo 20 años. Sin duda, la UME es mucho más que una Unidad de Intervención; representa un factor de cohesión, una muestra de solidaridad de nuestros ciudadanos hacia sus compatriotas y hacia cualquier otro pueblo o nación. Somos una apuesta decidida por la preservación de la seguridad y el bienestar del ciudadano ante situaciones de riesgo extremo. Esto es, en verdad, lo que estamos celebrando, ser lo que somos, en apenas 20 años.
- ¿Cuáles fueron los momentos más difíciles que han marcado a la UME en estas dos décadas?
- Las situaciones más difíciles han sido siempre, y lo seguirán siendo, aquellas en las que se produce la pérdida de vidas humanas. En este sentido, los últimos cinco años han supuesto un reto constante de enfrentamiento a situaciones muy complicadas e, incluso, desconocidas.
- De hecho, los desastres naturales cada vez son más frecuentes y extremos, ¿cómo se preparan?
- En estos 20 años la preparación de la UME ha evolucionado exponencialmente, alcanzando unos niveles altísimos de capacitación. Nuestra preparación es continua y de mejora permanente, algo que es seña de identidad de nuestras Fuerzas Armadas. Hemos creado, en la UME, la Escuela Militar de Emergencias, donde nos formamos y capacitamos para la intervención. Además, tratamos siempre de integrar en nuestras actividades a otros organismos y servicios de emergencias para asegurar la interoperabilidad. Asímismo, trabajamos en la incorporación de nuevas tecnologías a la preparación, en particular, a los sistemas de simulación y realidad virtual inmersiva, que nos permitirán ser más eficientes y, sobre todo, limitar la exposición al riesgo al mínimo imprescindible.Estamos evolucionando nuestras capacidades operativas para que puedan seguir siendo eficaces frente al riesgo, cada vez más explosivo e intenso. Y estamos creando una Unidad de Drones.
- Cumplen 20 años días antes del primer aniversario de la dana, ¿cómo recuerda esos días?
- Los recuerdo con mucho dolor y tristeza porque muchos ciudadanos perdieron la vida y otros muchos a sus seres queridos. Es algo que ha dejado en mí, y en todos los que formamos la UME, una huella imborrable. Por supuesto, hemos analizado en profundidad todo lo ocurrido y, en particular, todo lo relacionado con nuestra respuesta e intervención a lo largo de los muchos meses que hemos permanecido apoyando a miles de ciudadanos y a sus autoridades competentes en materia de protección civil y emergencias.
- ¿Cómo se cuida la moral y la preparación del personal?
- Nuestra preparación y formación militar de origen nos facilita bastante la labor, puesto que ya fuimos formados y preparados para afrontar situaciones de gran tensión y riesgo, como usted indica. Si la preparación física es diaria, la psicológica también. En la UME contamos con un excelente equipo de psicólogos que dirigen y llevan cabo todo el programa de apoyo psicológico. Hacemos también un importante esfuerzo en las acciones de recuperación post misión. En definitiva, nos preparamos desde todos los puntos de vista para ser lo más profesionales y eficaces posibles.
- ¿Qué papel jugará el cambio climático en la evolución de la UME?
- Su papel ya es esencial. El cambio climático es y será un desafío que está propiciando intervenciones muy frecuentes y de diferente perfil y magnitud. Debemos seguir mejorando nuestra preparación para afrontar situaciones imprevistas, puesto que se está observando una deslocalización de las emergencias respecto a sus ubicaciones habituales. Habrá que vigilar la evolución de los ciclones que se generan en el Atlántico y que, con mayor frecuencia estar reorientándose hacia el sur, afectando cada vez más a menudo a nuestro territorio. El calentamiento del Mediterráneo, con la formación de estas danas y borrascas tan virulentas e intensas, es otra gran preocupación. También lo es la dificultad cada vez mayor de predecir fenómenos meteorológicos. La lista es extensa, pero hay que estar preparados para hacer frente a emergencias cada vez más intensas, más dañinas, más extensas y con mayor capacidad de afectación a la población.
- ¿Por qué la UME a veces es objeto de utilización política? ¿Cree que deberían cambiar la ley para poder activarla desde el Ejecutivo central sin que lo pidan las Comunidades?
- Todo aquel que realiza un trabajo público está expuesto a la crítica. La UME tenemos claro cuál es nuestra misión y dónde tenemos que centrar nuestros esfuerzos: en la preparación constante, en la adaptación a cualquier emergencia y en estar siempre disponibles para ayudar desde el primer momento. Todo lo demás, no nos corresponde.
- ¿Si pudiera enviar un mensaje a la sociedad española en este XX aniversario, ¿cuál sería?
- No puede ser otro que el sincero agradecimiento por su cariño y afecto, por su apoyo permanente y constante y, muy especialmente, por la confianza que depositan en la UME, en su UME. La Unidad Militar de Emergencias siempre estará a su lado cuando lo necesiten porque servir a los españoles es nuestra razón de ser.
Entrevista
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EL MUNDO

