- Informe La UCO sitúa a Cerdán como el "enlace" entre el Gobierno y Acciona para los amaños de obra pública
- Investigación Santos Cerdán viajó a Marruecos para conseguir que el Gobierno diera a Acciona y su constructora un puerto
La trepidante vida legal y quizás no tan legal de Santos Cerdán en Madrid y vinculado a los presuntos contratos amañados de la trama Koldo queda definitivamente destapada en el explosivo informe que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil hizo llegar al Tribunal Supremo el pasado 11 de noviembre, filtrado a los medios este martes.
Mientras ejercía de capo de una presunta red clientelar que otorgaba contratos públicos millonarios a cambio de mordidas, el primero líder del PSOE en Navarra y luego secretario de Organización en toda España dominaba al grupo con sus mensajes dirigía la intermediación con el gigante del Ibex Acciona, integraba mercantilmente la trama en Servinabar, quedaba con el administrador de esta mercantil junto a Ferraz, se iba de copas con el de Acciona a Malasaña y de remate tenía a Paqui, su mujer, cuchicheaban Antxon y la suya, quemando tarjeta en El Corte Inglés.
"Sólo gastar y gastar", le decía a Antxon la suya. "Y los fines de semana de restaurante. Ya le vale", es otro de los mensajes
En lo menos salsero y más importante para la investigación, un contrato recién hallado por la UCO afianza la tesis, a ojos de los investigadores, de que el ex número dos a efectos prácticos del PSOE sí es el propietario real del 45% de Servinabar, la firma llave que conseguía contratos para la presunta trama en Navarra, y a través de la que se vehiculaban mordidas.
En la pasada primavera, la UCO halló un contrato privado firmado entre Antxon Alonso y Cerdán durante el registro de su vivienda familiar en Elorrio (Vizcaya). En él, el 1 de junio de 2016, Alonso le vendía a Cerdán el 45% de la mercantil Servinabar SL, recién fundada y aún sin actividad, pero que en los siguientes años iba a conseguir, de la mano de Acciona, contratos por valor de casi 85 millones de euros del Gobierno navarro.
Cerdán ha afirmado en sus declaraciones judiciales que dicho contrato no tiene ningún valor real, porque fue firmado en un momento en que su carrera política estaba en entredicho en ese año de 2016, y que posteriormente fue la esposa del político socialista, que llegaría a liderar el PSOE tras la destitución de José Luis Ábalos, quien le convenció para seguir en política. Ese primer contrato hallado es, aseguró Cerdán, papel mojado.
Sin embargo, los agentes han encontrado ahora otro documento que afianza que el político sí seguía, al menos medio año después, en el accionariado de Servinabar, aunque dicho primer contrato nunca fuera elevado a público -lo cual no anula su validez legal, puesto que los contratos mercantiles pueden perfectamente ser privados-.
Ese documento recién descubierto certifica otra venta de participaciones de Servinabar, esta vez 120, a «un individuo bajo el nombre de Aritz Santamaría». Lo relevante de esta pequeña venta es que esas 120 participaciones suponen un 4% exacto de Servinabar, por lo que, explican los agentes, se «respeta» en la transacción el 45% de Cerdán.
«De este modo, esta persona habría pasado a controlar el 4 % de la sociedad, SANTOS el 45 %, y acumulando ANTXÓN el 51% restante», señala el informe.
Aritz Santamaría sería, explican los investigadores en el informe, hijo de Joseba Santamaría, director del Diario de Noticias de Navarra y amigo íntimo de Antxon. La idea sería, hipotéticamente, no dejarle fuera del enorme negocio que se le venía encima al grupo, con la posibilidad de adjudicaciones millonarias. Ese mismo día, según la UCO, Antxon Alonso envía a su mujer, Karmele Atutxa, la primera página del contrato, y luego le escribe: «Perfecto con Joseba». El hijo del periodista, así, le representaría en el accionariado de Servinabar.
Además, los agentes han encontrado más vínculos entre Cerdán y Antxon Alonso, administrador único de Servinabar: se trata de imágenes del primero en el teléfono móvil del segundo, que constan en el nuevo informe que ha hecho llegar la Guardia Civil al magistrado del Tribunal SupremoLeopoldo Puente.
En esas fotos es donde se cuela el Madrid que vivió Santos Cerdán desde que se trasladó a la capital cuando fue nombrado por Pedro Sánchez secretario de Organización del PSOE, culminando una trayectoria política fulgurante: de concejal en su pueblo, Milagro, a amo y señor del partido en toda España. Ahí y en los mensajes emerge cómo Cerdán quedaba con Antxon Alonso, el factótum de Servinabar, en Ferraz, frente a la sede central del partido, o cómo se iba de copas al mítico Penta, uno de los bares señeros de la Movida madrileña, inmortalizado por Antonio Vega en la canción La chica de ayer.
Los agentes también han interceptado mensajes entre Cerdán y Antxon referentes a visitas del administrador de Servinabar a «Ferraz», en sendos encuentros entre ambos en junio y noviembre de 2021, justo la época en que el primero se hizo con la secretaría de Organización del PSOE, al ser destituido Ábalos por Pedro Sánchez. Una de ellas, en el «restaurante de enfrente», como lo llama Cerdán.
También se remarca en el informe el hecho de que ambos «otorgaban a sus encuentros y comunicaciones un alto grado de privacidad, empleando medidas de seguridad»: apagaban el móvil siempre que estaban juntos -«como apagamos los móviles», le dice Antxon a su mujer cuando ella no puede contactar con él-, y se comunicaban por una app invulnerable, llamada Threema.


