Page habla de corrupción, de Pedro Sánchez y del PSOE en el Foro de EL MUNDO: "El que me llamó está ahora en la cárcel"
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha marcado nuevamente distancia con la dirección de Ferraz, arremetiendo duramente contra la estrategia del PSOE para defenderse de los casos de corrupción que afectan a los dos últimos secretarios de Organización del partido. Durante su participación en el Foro "La España vertebrada", celebrado en Toledo y organizado por EL MUNDO, Page se refirió a las revelaciones que apuntan a que la persona a la que el líder del partido encargó el control del PSOE recibió 6,7 millones de euros en comisiones ilegales.
El dirigente socialista, conocido por su "claridad meridiana", advirtió que Pedro Sánchez tiene una responsabilidad en estos casos, señalando que, si bien es posible que "tu núcleo duro te toree y no te estés enterando", incluso esa situación "tiene un análisis y una consecuencia". Page fue más allá, indicando que si el líder del partido tuviera conocimiento de los hechos, "la consecuencia no es política, es penal". Sus declaraciones se produjeron mientras se conocía la decisión judicial de dejar en libertad a Santos Cerdán, quien es señalado por la UCO como "enlace" de la supuesta red de cobro de mordidas, al considerar que ya no existe riesgo de destrucción de pruebas.
Page criticó severamente la táctica de la cúpula socialista de intentar desviar el foco hacia los casos que afectan al PP. Rechazó la estrategia del 'tú más', reclamando para su partido la bandera de "'vosotros sí, nosotros nada'". Recalcó que no se debe "conformar con medirse con el rasero de la corrupción", tildando este debate de "torturero, absurdo, pero, sobre todo, de inferioridad moral".
En un movimiento más concreto, el presidente autonómico urgió a los suyos a denunciar a Leire Díez, la llamada "fontanera de Ferraz", por presentarse como la "mano derecha" de Cerdán mientras presuntamente intentaba desacreditar las investigaciones judiciales sobre el entorno del presidente. Page advirtió del "enorme riesgo" de que la ahora ex militante declare que fue contratada para "hacer ese trabajo", por lo que es vital "marcar distancias". El no querellarse, apostilló, hace que "parece que hay algo".
Finalmente, Page predijo que las elecciones generales se celebrarán en 2026, un año antes de que Sánchez agote la legislatura, para evitar la "debacle" de 2023, cuando los presidentes autonómicos se "hundieron" por el castigo de la "política nacional". Concluyó que será difícil encontrar un momento propicio porque la situación "va a estar encapotado mucho tiempo", y expresó su deseo de que el PSOE "vuelva a ser el PSOE" en el futuro.
