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No hay sorpresas en la segunda jornada del pleno de investidura de la candidata del PP, María Guardiola, a la presidencia de la Junta de Extremadura. Vox se ha mantenido firme en su postura en esta primera votación y sus 11 parlamentarios han votado en contra, una decisión que, junto a los diputados del PSOE y los de Unidas Podemos, ha impedido que la baronesa popular renueve al frente del ejecutivo extremeño otros cuatro años más al necesitar la mayoría absoluta.
La votación de este martes se ha saldado con 29 a favor y 36 en contra (PSOE, Vox y Unidas Extremadura). La segunda votación se realizará el viernes próximo a las 14.00 horas.
María Guardiola ha asegurado en declaraciones a los medios tras ver cómo era rechazado primer intento de convertirse en presidenta de la Junta de Extremadura que espera llegar a la segunda votación del viernes "con la abstención de alguno de los grupos". "Pido que nos dejen gobernar", ha dicho Guardiola, que añadido que quiere la abstención "de quien sea" para poder seguir trabajando porque "la gente necesita tener un gobierno" y "un presupuesto aprobado ya". Guardiola ha realizado estas declaraciones a la salida del parlamento extremeño, a la espera de la segunda votación que tendrá lugar el viernes a las 14.00 horas. Sobre el acuerdo con Vox, Guardiola dice que "está muy cerca de cerrarse" y que ese pacto debe incluir la aprobación de los presupuestos, porque, según ha dicho, "quiero una investidura que me asegure una estabilidad".
"He hecho todo lo que está en mi mano", ha asegurado Guardiola, aunque de todas formas ha aclarado que "cheques en blanco no" porque "estamos hablando del futuro de los extremeños", pero, a su juicio, "hay muchas cosas en las que estamos de acuerdo, pero justos con el resultado electoral y con el objetivo que tienen los partidos".
Vox exige "certezas"
En su discurso, el líder del partido de Santiago Abascal en esta comunidad, Óscar Fernández Calle, ha dejado abierta la puerta a una posibilidad de acuerdo para el viernes, en segunda ronda, donde bastaría con su abstención. Para ello, ha exigido "certezas" para llegar al pacto: "Seguimos dispuesto a llegar a un acuerdo por Extremadura", ha vaticinado Fernández Calle, pero ha recordado que en 2023 ya le dieron su respaldo y, según su versión, los pactos a los que se llegaron luego no los cumplió el Partido Popular. Y lanzó un mensaje claro: "Si hubiese un acuerdo todo va a ser distinto".
El portavoz parlamentario de Vox Extremadura señaló que "queda mucho por concretar" para llegar al acuerdo: "Su discurso se quedó en los titulares y dio una patada hacia adelante al balón, pero queremos garantías, queremos ir medida a medida, partida a partida, punto por punto, presupuesto por presupuesto, no queremos retransmisiones en directo de las negociaciones o antes de que lleguen a celebrarse", en referencia a la reunión del pasado jueves en la Asamblea de Extremadura en Mérida: "Si no la hubo es porque alguien en su sede nacional no quiso", en referencia a que se filtró que iba a existir una reunión. "Y si hoy no hay acuerdo es que alguien Génova no quiere". Y luego, una patada al tobillo: "Sus enemigos los tiene en Génova y también aquí en su partido y la compadezca porque honestamente tiene que ser duro soportar la humillación del partido de uno mismo al reprenderle a uno en público, desautorizándola en las negociaciones", en referencia a que la semana pasada tuvo que intervenir el PP nacional para que se reanudaran las negociaciones.
Sin embargo, advirtió: "Seguimos creyendo en cambiar Extremadura y devolver la esperanza a los extremeños" y recordó que "desde enero ustedes tienen las medidas" para llegar al pacto. "No venimos a aquí a que vuelvan a engañar no a Vox sino a los extremeños, si usted quiere vamos a seguir hablando sin ruido, como hace unos días, sin que los medios sepan lo que pasa antes de muchos que estamos en esto". Por eso, apeló a "no hacer ruido" y señaló que "somos generosos, pero firmes, coherentes y responsables" y porque Extremadura quiere "más del doble de Vox", en referencia a los resultados electorales del pasado 21 de diciembre. "La hicimos presidenta hace tres años para acabar con el cortijo de Extremadura y lo hicimos porque pensábamos de buena fe que Extremadura necesita una oportunidad para acabar con la mafia, el socialismo y la ruina".
Por su parte, en su réplica de este miércoles a los portavoces de los grupos parlamentarios, María Guardiola ha reiterado su voluntad inequívoca de llegar a un acuerdo con Vox atendiendo al resultado electoral. "Necesito que Vox asuma su responsabilidad. Los extremeños nos están mirando" y esperan -aseguró- "pongamos un proyecto" común "cuanto antes" y centrado en las necesidades de los extremeños". Guardiola señaló que por primera ve en la historia el centro-derecha ha ganado las elecciones en esta comunidad autónoma (ambas formaciones alcanzaron más del 60% de apoyos), con un PP con el 43,11% y Vox con el 16,90%-, por lo que Guardiola instó a lograr "acuerdo justo con los resultados".
De ahí, que la candidata a la presidencia de la Junta haya señalado que "Yo no veo impedimento para hacerlo. Muchas de las posiciones expuestas por Vox ya están acordadas y ustedes lo saben", ha afirmado la presidenta en funciones dirigiéndose a Vox, formación a la que ha animado a "sentarse a trabajar".
Posteriormente, en su segunda intervención, el portavoz de Vox en la Asamblea de Extremadura, Óscar Fernández Calle, sólo se ha limitado a decir: "Nosotros ya hemos dicho todo lo necesario para que el cambio que necesitan los extremeños sea una realidad. Lo demás está en su mano, señora Guardiola. Nosotros estamos dispuestos", rehusando así a agotar el uso completo de sus diez minutos de réplica.
El bloque de izquierdas
El PSOE en Extremadura ha descartado su abstención en la investidura de María Guardiola como presidenta de la Junta porque "no es la muleta del PP, de la derecha y de la extrema derecha", sino "la alternativa" a los gobiernos "fracasados" de éstos.
La portavoz del Grupo Socialista en la Asamblea, Piedad Álvarez, ha denunciado que "aunque han intentado manosear esta cuestión, ni nos lo han pedido formalmente, ni tampoco hubiéramos accedido a la petición de abstención", ha recalcado.
En todo caso, y tras considerar un "fracaso" el adelanto electoral de Guardiola en la comunidad, porque ésta no consiguió su "ansiada" mayoría absoluta, el PSOE sí que le ofrece a la candidata a la investidura una serie de "pactos" para la legislatura que permitan a la región "no retroceder en convivencia, igualdad y libertad" ni en derechos.
Por su parte, la portavoz de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, ha destacado que "el mundo está en llamas por culpa de la internacional fascista con la que usted, señora Guardiola, pretende gobernar" y ha terminado su intervención con esta recomendación: "¡Váyase, señor Guardiola, si tiene algo de dignidad!". Para la líder esta formación en la región, la candidata del PP ha alimentado el "monstruo" de la ultraderecha en la comunidad autónoma, en referencia a Vox, partido ante el cual ahora se ve "obligada a humillarse" y, como ya le amenazó "ese señor con tufo machista", repitiendo las palabras de Guardiola sobre Santiago Abascal, a "pasar por el aro" si quiere volver a gobernar en la región.
De Miguel ha reconocido que, como mujer, "su situación no tiene que ser nada fácil", porque no solo está sufriendo la "violencia política" de Vox, "despreciándola sin cogerle el teléfono, no contestándole a los mails", lo que la convierte, ha dicho, en víctima de un "ghosting de libro", sino que además su propio partido, el PP, "también ha entrado a esa humillación" tras ver "cómo la reprendían públicamente" y posteriormente apartándola de las negociaciones.