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Un tribunal turco ha declarado este martes prisión preventiva para Liridon Rexhepi, un ciudadano de nacionalidad kosovar acusado de ser un agente financiero del Mossad, los servicios secretos israelíes. Rexhepi entró en Turquía a finales de agosto y fue detenido e interrogado el pasado viernes.
Según declaraciones de una fuente de la inteligencia turca a medios locales, el acusado habría coordinado envíos de dinero a agentes del Mossad en la región. Rexhepi supuestamente gestionaba transferencias de dinero llegado de países de Europa del Este -principalmente Kosovo- y desde Turquía, traspasaba los fondos a otros agentes en Siria. La inteligencia turca detectó las actividades del agente al descubrir irregularidades en sus balances financieros, con un gran volumen de depósitos en cuentas extranjeras y transferencias que realizaba a través de la plataforma Western Union o mediante criptomonedas. Por el momento, las autoridades israelíes no se han pronunciado sobre la detención del supuesto espía.
Rexhepi es el primer agente de alto perfil del Mossad detenido en Turquía en el último año en el marco de un incremento de la vigilancia por posibles operaciones de la inteligencia israelí en suelo turco. Ankara ha advertido a Tel Aviv que no permitirá operaciones del Mossad contra grupos o ciudadanos palestinos en su territorio, como los que ha llevado a cabo Israel en Irán y Líbano en los últimos meses contra altos cargos de Hamas. "Si se atreven a dar tal paso contra Turquía, serán condenados a pagar el precio de una manera que nunca más podrán levantarse", aseguró el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan. "Los que lo intenten no deben olvidar que las consecuencias podrían ser extremadamente graves", señaló en una intervención en enero.
Turquía tiene buenas relaciones diplomáticas con Hamas y acoge desde hace años a parte de la cúpula de su brazo político, después de que el grupo palestino huyera de Siria hace una década tras condenar la represión de Bachar al Assad contra sus integrantes. Los altos cargos del brazo político de Hamas se instalaron en Qatar, por lo que el país del Golfo juega un papel más importante como mediador en las conversaciones de tregua entre Israel y Hamas. Turquía no brinda apoyo logístico al grupo palestino, pero tampoco los ha empujado a abandonar el país. Por su parte, el jefe de la agencia de seguridad interna israelí, Shin Bet, advirtió en diciembre que estaban preparados para atacar a Hamas en cualquier lugar, incluido Turquía, Qatar y Líbano.
Desde el inicio de la guerra en la Franja de Gaza, Turquía ha detenido a más de un centenar de supuestos agentes del Mossad, en su mayoría ciudadanos turcos. La mayor operación se produjo en diciembre, con 68 detenidos. El ministro de Justicia turco, Yilmaz Tunç, en una declaración sobre un operativo contra el Mossad en abril, señaló que todos los detenidos hasta la fecha están acusados de cometer "espionaje político o militar" en nombre de la inteligencia israelí.
La guerra truncó un acercamiento diplomático entre Turquía e Israel, que se produjo en 2022-2023 tras una década de distanciamiento debido al ataque israelí contra un barco turco que transportaba ayuda a Gaza y que causó la muerte de 10 civiles en 2010. Desde octubre, Turquía ha suspendido el comercio con Israel y ha retirado a su embajador en Tel Aviv. También presentó una solicitud ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para sumarse a la demanda de Sudáfrica que acusa a Israel de genocidio. Por su parte, el presidente Erdogan acusó al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de "genocida" y amenazó con intervenir militarmente en Gaza para frenar la guerra.
Si bien Ankara mantiene una postura dura contra la ofensiva israelí en la Franja de Gaza, varias investigaciones apuntan a que Azerbaiyán continúa enviando petróleo a Israel a través del puerto marítimo turco de Ceyhan, en el sureste del país. Partidos opositores han denunciado que continúa el comercio y exigen a Erdogan que corte por completo las relaciones con Israel hasta que se alcance un alto el fuego en Gaza.
