- Juicio Gisèle Pélicot, drogada por su marido para ser violada por otros hombres: "Me trataron como una muñeca, una bolsa de basura"
- Escándalo Declara Dominique Pélicot, acusado de drogar a su mujer para que otros abusaran de ella: "Soy un violador, como estos que están en la sala"
"Yo no soy valiente. Valiente es quien rescata a alguien en el mar. Yo lo que tengo es voluntad y determinación. Por eso vengo aquí todos los días (...) Quiero hablar aquí, alto y fuerte, no con cólera ni odio, sino con determinación, para que la sociedad cambie". Gisèle Pélicot, la mujer que fue drogada por su marido, Dominique Pélicot, durante 10 años, para que otros hombres, además de él, la violaran mientras ella estaba inconsciente, ha declarado este miércoles en el juicio contra su marido y los 50 hombres acusados de violarla.
Lo hizo al principio, para contar su versión; una semana después, para confrontar la de su marido, y ahora, tras haber escuchado la declaración de 29 de los 50 implicados, que han ido testificando estas últimas semanas. "Hoy voy a dirigirme a él como Dominique, aunque no puedo mirarle a la cara, la emoción está ahí... Hemos vivido 50 años de vida en común. He sido una mujer feliz. Hemos tenido tres hijos y siete nietos. Hemos compartido alegrías y penas (...) Llevo cuatro años preparándome para este proceso, y aún no entiendo por qué. Intento entender por qué ese hombre, que era el hombre perfecto, me ha podido traicionar a tal punto. ¿Cómo has podido traer a esos hombres a casa, a nuestro dormitorio?. Yo pensaba acabar mis días con ese hombre", ha declarado, nada más arrancar.
Durante hora y media, Gisèle Pélicot ha expresado cómo ha sido para ella, durante estas semanas, escuchar a los acusados, que niegan haberla violado. Han reconocido los actos sexuales, pero no la intención de violarla y se han excusado en todo tipo de argumentos. Los principales: que pensaban que era una fantasía del matrimonio (ella estaba dormida) y que Pélicot les manipuló. Este les contactaba en Internet y luego les citaba en su casa, donde previamente había drogado a su mujer. Él dice haber informado a todos estos hombres de la situación.
Pélicot, de 72 años, se ha dirigido a todas las mujeres que han comparecido como testigos estas semanas: madres, hermanas, parejas o ex parejas de los acusados. No lo ha hecho ningún padre y apenas un puñado de amigos y algún hermano. "He visto a esas mujeres, esas madres, hermanas declarar... que dicen que su marido, su hijo, su hermano.. era un hombre excepcional'. Yo tenía lo mismo en casa. Pero el perfil de violador no es el del hombre que te encuentras en un parking de noche. Un violador puede ser de la familia o uno de tus amigos".
Poco antes de que ella tomara la palabra, había declarado una mujer, de 26 años, pareja de uno de los acusados, Florien R. "Yo no le veo como un violador y su entorno tampoco". La madre de éste había dicho lo mismo. "Cuando escucho a esas mujeres decir "siempre estaré siempre para él"... No se imaginan la violencia de esas palabras para mí...", ha lamentado.
Ataviada con un vestido verde, ha hablado calmada, serena. "He tenido que escuchar cosas insoportables en esta sala: que soy alcohólica, que simulaba dormir... Es de una violencia insoportable. Hay que ser fuerte en esta sala". ha dicho. "Yo estaba acostada en la cama, inconsciente ¿Y si esa mujer fuese su madre, o su abuela? Porque yo también soy madre y abuela", ha dicho. La madre de uno de los acusados, Vicent C., dijo durante su testimonio que Gisèle tenía la misma edad que ella y eso le había impactado.
"La semana pasada escuché a uno de esos individuos decir que él no reconoce los hechos porque si él fuese un violador habría elegido a una chica joven y guapa, no a una señora de 62 años. Ni siquiera tienen elegancia. No se pueden imaginar la violencia que supone escuchar esto", ha dicho. Se refiere a Ahmed T, que declaró la semana pasada y justificó su no culpabilidad de esa manera.
Unos 29 hombres han declarado ya en este juicio, considerado el más importante que ha habido en Francia en materia de violencia sexual. Por el número de acusados, también en Europa. Entre mañana y el viernes, lo harán otros seis. El juicio acaba en diciembre y estos hombres se enfrentan a penas máximas de 20 años de prisión.
Gisèle Pélicot ha vuelto a repetir por qué ha decidido que el juicio sea público: "He elegido que así sea para que todas las mujeres puedan hacer lo mismo que yo. Cuando sufres una violación, tienes vergüenza, pero no nos corresponde a nosotras tenerla". Desde que empezó el proceso, decenas de mujeres acuden a las audiencias, la aplauden a la entrada y la salida del tribunal, y han pintado las calles de Aviñón, donde se celebra el juicio, con mensajes de apoyo.
El tribunal y los abogados de la defensa han interrogado a la víctima (es la tercera vez que declara en el juicio), con respecto a las declaraciones que hizo su marido la semana pasada, en las que contó detalles de cómo la drogaba: almacenaba los somníferos en el garaje, que luego trituraba para introducirlos en la comida, la bebida o el helado que se tomaba después de cenar. "Me traía el helado a la cama y yo le decía: 'Qué suerte tengo de tenerte, mi amor... Esta era mi vida", ha dicho ella.
El juicio tiene de particularidad también el hecho de que se están difundiendo los vídeos de las violaciones que sufrió y que su marido grabó y catalogó minuciosamente: más de 3.000. Ella ha querido que así sea. "He sufrido un centenar de violaciones y ha sido para mí difícil tomar la decisión de difundirlos, pero esto me permite conocer la verdad", ha dicho. Los cortes se proyectan tras las declaraciones de los acusados, a petición de la fiscalía y los abogados de la víctima, para contrastar las versiones que ellos dan.
El tribunal le ha preguntado sobre su relación con su marido, si piensa que él pudo actuar por venganza (ella tuvo una relación extraconyugal con un ingeniero). Su abogado le ha preguntado por el sentimiento de culpabilidad que se repite en el testimonio de las mujeres que han comparecido en el tribunal, las ex parejas o madres de los acusados. Una ha dicho hoy que piensa que su marido hizo lo que hizo porque ella no tenía relaciones con él.
"Hay mujeres que se cuestionan sobre la responsabilidad que tienen en esto. ¿Tiene usted ese sentimiento?", le ha preguntado a Gisèle Pélicot uno de sus abogados, Stéphane Babboneau. "Claro que me he hecho esta pregunta. Las víctimas a menudo tienen dificultades para avanzar porque hay una culpabilidad. Cuando escucho a esas mujeres declarar... (...) Creo que ellas tienen que aprender también la definición de violación". Gisèle Pélicot tiene 72 años. Mientras hablaba, la observaba desde el banco Lucie, 26 años, la pareja de uno de los acusados, que acababa de declarar: "Siempre estaré ahí para él".
