- Francia La Fiscalía pide 20 años para Dominique Pélicot, la pena máxima
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Ha acabado la audiencia y las partes, los acusados, abogados, también los periodistas, salen de la sala. En la zona blindada donde comparece una decena de acusados se oyen gritos. Se forma un tumulto, fuera y dentro de la misma. Los agentes de la policía judicial le sacan esposado. Es Christian L., 56 años, bombero marsellés que lleva décadas apagando fuegos, tuvo un burnout después de una experiencia traumática, cuando tuvo que rescatar a varios niños fallecidos en un accidente de tráfico y comunicárselo a sus padres.
Ese hombre, que se describe así -"me he pasado toda mi vida salvando vidas"-, escucha la pena que se le propone por un delito de violación agravada y en reunión, que perpetró sobre una mujer inconsciente, que había sido drogada previamente por su marido, que también la violó. Además de los hechos citados, los investigadores encontraron en su ordenador imágenes pedófilas. Minutos antes del incidente, había escuchado cómo la Fiscalía de Aviñón pedía para él 14 años de prisión.
Este hombre es las dos cosas: el que salvó vidas y el acusado de violar a Gisèle Pélicot, la mujer a la que su marido, Dominique Pélicot, drogó durante 10 años en su casa de Mazan, cerca de Aviñón (Francia), para que este hombre y otros 49 hombres abusaran de ella. Para todos en conjunto, incluida la pena del principal acusado, Pélicot, la Fiscalía ha pedido más de 500 años de prisión.
El juicio contra todos ellos, que empezó en septiembre, llega a la fase final, y la sentencia se espera para mediados de diciembre. La Fiscalía expone desde ayer, caso por caso,, su análisis. Como son 50 (además de Dominique Pélicot) lleva su tiempo. A falta de cuatro por examinar, que será mañana miércoles, han pedido penas para ellos de entre 10 y 17 años.
Hay dos excepciones: Pélicot, para el que se pide la máxima, de 20 años, y otro hombre (Joseph C.) para el que se piden cuatro, pues está acusado de agresión sexual y no de violación, como los demás. Este, ya en casa de Dominique Pélicot, se dio cuenta de que su mujer estaba inconsciente y decidió marcharse. No denunció a la Policía, sin embargo.
Para el resto, en función de la gravedad, el número de violaciones y la situación personal, se solicitan penas de entre 10 y 17. Entre todos suman 464. Faltan cuatro por examinar, pero son los perfiles con más agravantes (violaron a Gisèle Pélicot hasta en seis ocasiones). A falta de conocer con detalle la valoración final de la fiscalía, que se hará mañana, entre todos sumarán más de 500 años.
La Fiscalía, para valorar su veredicto, ha analizado los casos de manera individual, teniendo en cuenta, no sólo los hechos, sino la gravedad (si repitieron), la personalidad de cada uno y su historia, así como sus posibilidades de reinserción y el riesgo criminal. La pena máxima en Francia por violación agravada es de 20 años. Como para Pélicot se pide el máximo, forzosamente para los otros la petición es menor.
Hay perfiles muy variables: está Fabien S., 54 años. La fiscal ha descrito su caso: "Ejemplo del fracaso del sistema de protección de la infancia en Francia". Desde pequeño, pasó por distintas familias de acogida, donde fue violado en todas las ocasiones, cuando era niño. "La violencia sexual la ha conocido desde muy pequeño", aunque, como destaca la fiscal, "es un factor de riesgo, pero no hay determinismo". Se solicitan 16 años de cárcel para él.
El caso opuesto a esa vida miserable es el de Adrien L., 32 años, que viene de familia acomodada, no tuvo carencias. Sin embargo, con 18 años fue padre de una niña y años después de enteró de que no era suya. Tiene varias condenas por amenazas y violencia contra sus ex parejas y su riesgo de criminalidad es elevado. Es el único, de todos los examinados por los psiquiatras, con un nivel de inteligencia alto (el resto, salvo excepciones, están en la media). Se piden 15 años de encierro para él.
Está Cédric G., 51 años, que él mismo (de los pocos) se reconoce como un perverso al nivel de Dominique Pélicot, y admite absolutamente todos los actos. Está ya condenado por violencia contra su ex pareja. Ésta declaró ante el tribunal y ha sido uno de los testimonios más duros. Está Charly A., que fue seis veces a casa de Dominique Pélicot a violar a su mujer. Fue entre 2016 y 2020. La primera vez tenía 22 años. Ella 64. Se solicita una pena de 16 años de cárcel.
La personalidad de la mayoría de estos hombres, según los psiquiatras, se ha construido sobre una base narcisista, egocéntrica, con tendencia a la transgresión, sobre todo en el terreno sexual, con miedo al abandono e impulsivos. Muchos de estos mecanismos de defensa son "para tratar de llenar el vacío interno". Un puñado tiene personalidad adictiva.
Ninguno, salvo uno con diagnóstico de esquizofrenia (se piden 12 años), tenía trastorno psiquiátrico que le impidiera discernir o no darse cuenta de que la mujer a la que estaban violando estaba inconsciente.
Hoy, Christian L. negaba con la cabeza cuando escuchaba el relato de la fiscalía, argumentado la petición de pena que vendría después. Su padre ha sido el único, junto con el de otro de los acusados, que ha ido a declarar como testigo en estos tres meses de juicio. El resto han sido madres, hermanas o parejas. El hombre llegó al tribunal con dos bastones, ha perdido a su mujer hace unos meses y tiene a su hijo en la cárcel.
Antes de irse, declaró: "No seais demasiado duros con él". Su hijo, el bombero que salvó vidas y que está acusado de violación agravada con petición de 15 años de cárcel, lloraba en la sala custodiada de la que hoy ha salido a gritos.

