Francia ya tiene nuevo primer ministro, ocho días después de la moción de censura del pasado miércoles que tumbó al conservador Michel Barnier y su Gobierno. El presidente francés, Emmanuel Macron, ha nombrado en el cargo al veterano François Bayrou, líder del partido centrista MoDem, según ha confirmado el Elíseo en un breve comunicado. Ha sido tras días de negociaciones con los partidos, en las que intentado encontrar un candidato de consenso, que no vaya a ser censurado a la primera de cambio por la Asamblea, como le ha ocurrido a Barnier.
Macron había recibido a primera hora de la mañana a Bayrou en el Elíseo. MoDem es uno de los dos partidos aliados del presidente, que ha tratado estos días de lograr un acuerdo de no censura que de cierta estabilidad al país, si no al menos hasta las próximas elecciones presidenciales de 2027 (el fin de su mandato) al menos hasta este verano, que es cuando puede volver a convocar elecciones legislativas.
"Serviré a esta reconciliación necesaria y creo que es el único camino posible para el éxito", ha señalado Bayrou, quien escribió un libro sobre Enrique IV, y le ha citado en su breve discurso en el traspaso de poderes, esta tarde en la sede de Gobierno, con Barnier. "Afrontamos un Himalaya de dificultades", dijo.
Bayrou le ha mostrado su gratitud por su "riesgo y el compromiso al asumir esta función de manera desinteresada". "Vengo de zonas que no han tenido el privilegio de ser protegidos, creo que nuestro deber de ciudadano, de padre de familia, de republicano, es dar oportunidades a los que no las tienen", dijo.
Bayrou es un político veterano, candidato presidencial en tres ocasiones: 2002, 2007 y 2012. A las primeras acudió con Unión por la Democracia Francesa (UDF), el origen de MoDem. El líder de centro derecha, fue ministro de Educación en el Gobierno de Edouard Balladur, y en 2007 fundó Modem (Movimiento por la Democracia), con el que se presentó a los comicios. En 2012 dio su apoyo en la segunda vuelta al socialista François Hollande y en 2017 respaldó la candidatura de Emmanuel Macron. Desde entonces ha formado parte de los aliados, junto con Horizons.
El presidente se comprometió la pasada semana a nombrar un primer ministro rápidamente, tras la censura a Barnier. Como el fin de semana fueron las ceremonias de reapertura de Notre Dame, la decisión se esperaba para el lunes. El martes, tras reunirse con los partidos, se comprometió a hacerlo en 48 horas. No era fácil encontrar a alguien que cumpla con los requisitos de la no censura. Este jueves se iba de viaje a Varsovia, pero adelantó su regreso. Esta mañana se ha reunido con Bayrou, según la prensa francesa, éste último le habría presionado para ser nombrado.
Consenso
Macron ha tratado estos días de lograr un consenso con los partidos para no depender de Marine Le Pen, que no sean sus diputados los que tengan la llave para hacer caer el nuevo Gobierno, como ocurrió en la moción de censura de la pasada semana. Trata de reconstruir el llamado cordón sanitario, que hasta ahora había unido a los partidos para evitar que la líder de extrema derecha gane unas elecciones. Este cordón se rompió la semana pasada, cuando toda la izquierda y la extrema derecha votaron la salida de Barnier. "A priori no habrá censura", ha dicho el presidente de Reagrupamiento Nacional, Jordan Bardella.
Bayrou no tiene en principio la censura de Le Pen. Defendió su presunción de inocencia en el proceso que la juzga a ella y a otros miembros de su partido por haber desviado fondos del Parlamento Europeo, destinados a pagar a asistentes parlamentarios, para asuntos del partido en Francia. A la vez, puede negociar con el ala más moderada de la izquierda, con los socialistas. Bayrou apoyó a Hollande en las presidenciales de 2012 y a la socialista Ségolène Royal en 2007.
Sí tiene ya el rechazo de la extrema izquierda de La Francia Insumisa, el partido de Jean Luc Mélenchon, que ha anunciado que sí va a censurarlo. El líder de los socialistas, Olivier Faure, ha dicho que no participarán en el Gobierno: "Al elegir un perfil de su propio campo, el presidente asume la responsabilidad de agravar la crisis política y democrática en la que está el país desde la disolución de la Asamblea Nacional".
Bayrou hereda la misma situación que Barnier: una Asamblea fragmentada en tres bloques, sin mayorías y donde será difícil aprobar reformas o leyes. El de izquierda, que acudió unido a las urnas como Nuevo Frente Popular, reivindica su victoria. Lo forman socialistas, ecologistas y comunistas, además de La Francia Insumisa. Fueron los que obtuvieron más escaños, aunque el partido de Marine Le Pen, Reagrupamiento Nacional, reivindica la suya, pues fue la formación más votada. La decisión de elegir a Barnier provocó la indignación en unos y otros.
Esta opción fracasó y Macron ha estado estos días intentando la opción en el otro bando: la izquierda moderada, los socialistas, y el centro. Al final ha optado por una figura de su campo. Cuando Emmanuel Macron ganó sus primeras elecciones, en 2017, dinamitó los partidos tradicionales, el Partido Socialista y Los Republicanos. En este punto de su segundo mandato ha tenido que recurrir a estos mismos partidos de siempre para salir del caos político en el que vive el país: Francia está en un punto en el que ya no busca avanzar, sino salir del bloqueo.
"Ante una situación de tal gravedad, mi estrategia será la de no esconder nada, no deja nada de lado", señaló el nuevo primer ministro. "Tenemos el deber, en un momento tan grave para el país, para Europa y frente a los problemas del mundo, de afrontar con los ojos abiertos esta situación heredada de décadas".
