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Francia

El ciclón Chido arrasa la isla francesa de Mayotte: "Necesitamos días y días para valorar el número de víctimas"

El 85% de la población está sin electricidad, apenas funcionan las redes móviles y el agua está empezando a llegar ahora

Así ha quedado la isla francesa de Mayotte tras ser arrasada por el ciclón ChidoEL MUNDO (Vídeo) / GENDARMERIE NATIONALE (Foto)
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Es una pequeña isla (300.000 habitantes) en el océano Índico, a 8.000 kilómetros de París. A menudo olvidada, sólo se habla de ella cuando hay problemas, a menudo vinculados a la pobreza o la inmigración. Es el departamento más pobre de Francia. Por eso, los daños provocados por el destructivo ciclón Chido en la isla de Mayotte, en los territorios de Ultramar, son aún incuantificables. El huracán llegó el sábado, a 220 kilómetros por hora, y el domingo había arrasado importantes áreas del archipiélago.

La crisis pilla a Francia con el Gobierno actual en funciones, pues el presidente, Emmanuel Macron, nombró un nuevo primer ministro, François Bayrou, el viernes pasado. Esta mañana éste iniciaba las negociaciones con los partidos para formar Gobierno y ya se ha encontrado con la primera crisis. "Necesitaremos días y días para establecer las pérdidas humanas", ha declarado este lunes el ministro del Interior en funciones, Bruno Retailleau.

Es la mayor catástrofe climática en 90 años en la isla de Ultramar. Unos 1.600 policías y gendarmes están desplegados en la zona, según datos del Ministerio de Retailleau, que pidió al prefecto una "movilización máxima" de la Policía para ayudar a la población.

El presidente Macron ha presidido esta tarde una reunión de crisis y el primer ministro, François Bayrou, la ha seguido por videoconferencia desde Pau, donde celebra un consejo municipal. El presidente no descarta viajar a la isla. Los equipos de rescate van llegando a Mayotte, a pesar del difícil acceso (desde París, hay que hacer escala en la isla de la Reunión). Un segundo grupo de 150 bomberos y socorristas (el primero llegó el domingo) ha aterrizado este lunes en Mayotte.

El ministro de Defensa, Sebastien Lecornu, ha asegurado que se reforzará el envío de soldados. "Más de 650 militares están ya en la zona. Habrá más en las próximas horas y días", ha señalado el político, presente en esta reunión de crisis. La gendarmería ha enviado también centenares de efectivos.

"La isla ha sido golpeada por una catástrofe, es impresionante, hace 90 años que no ocurre un fenómeno así. Los daños son muy considerables, las pérdidas humanas son difíciles a precisar y de momento sin cuantificar. Todos los servicios del estado y de seguridad están volcados", ha afirmado Bayrou, por su parte, tras la reunión de crisis.

"Corremos el riesgo de una crisis sanitaria, pero también de una hambruna", ha advertido el presidente del consejo departamental de Mayotte, que ha destacado el estado de destrucción del archipiélago, sobre todo en las zonas más deprimidas, pobladas de chabolas, donde el acceso por parte de los servicios de emergencia es más complicado. "El Estado asegura su apoyo a Mayotte, esperamos que llegue muy rápidamente", ha insistido. Las autoridades locales hablaban este domingo de "cientos o un millar de víctimas" y describían "un escenario apocalíptico".

El 85% de la población está sin electricidad, apenas funcionan las redes móviles y el agua está empezando a llegar ahora. Los aviones de rescate llegaron en la noche del domingo. El Servicio de Gestión de Emergencias Copernicus, un servicio creado por la Comisión Europea, ha sido activado este lunes.

François-Xavier Bieuville, el prefecto de Mayotte, ha asegurado que "en los próximos días llegarán otros refuerzos especializados en gestión de crisis y producción de agua para satisfacer las necesidades de los vecinos". El hospital, según ha explicado la ministra de Sanidad en funciones, no está en condiciones de atender a las víctimas. "Todos los barrios de chabolas están en ruinas, lo que sugiere que habrá un número considerable de víctimas", ha comentado a la agencia AFP una fuente cercana a las autoridades.

Presión migratoria, inseguridad, pobreza. Chido ha golpeado el lugar más deprimido de los territorios franceses. La isla de Mayotte está situada a la entrada del Canal de Mozambique, a 1.700 km de Reunión y a 350 km de Madagascar. Esta proximidad facilita la inmigración ilegal desde las Comoras, uno de los países más pobres del mundo. El ex ministro del Interior, Gérald Darmanin, ordenó allí el desmantelamiento de varios campamentos de inmigrantes ilegales.

Aunque aún se desconoce el número total de víctimas, la presidenta de la Asamblea francesa guardó un minuto de silencio por las víctimas. "El costo humano, todavía muy provisional, parece particularmente elevado [...] Las aldeas fueron arrasadas, miles de casas perdieron sus techos y las infraestructuras sufrieron daños. Mayotte está devastada", ha declarado Yaël Braun-Pivet.