- Crisis política Portugal, abocado a sus terceras elecciones en tres años después de que Montenegro pierda la moción de confianza que presentó en el Parlamento
- Europa Montenegro presentará una moción de confianza ante el Parlamento que podría hacer caer al Gobierno de Portugal
- Asamblea de la República Crisis política en Portugal: el primer ministro se enfrenta a su segunda moción de censura en dos semanas
Como todos esperaban, el presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, ha anunciado en la noche de este jueves la convocatoria de las terceras elecciones legislativas del país en tres años después de que la Asamblea de la República tumbara por una mayoría de casi dos tercios al Gobierno de centroderecha de Luís Montenegro. Tras reunirse con el Consejo de Estado durante toda la tarde, Rebelo de Sousa ha anunciado que disolverá el Parlamento portugués y convocará elecciones. Los miembros del Consejo han sido unánimes en pedir los comicios, al igual que todos los partidos con representación parlamentaria.
La nueva cita con las urnas será el 18 de mayo, sólo 14 meses después de los anteriores comicios. El riesgo que se abre ahora, como apuntan muchos analista lusos, es que el resultado electoral sea similar al de hace un año, con lo que el país no saldría del bucle de inestabilidad parlamentaria que lo ha llevado a la crisis actual.
Rebelo de Sousa ha hecho un repaso de la crisis que ha llevado al Gobierno a presentar una moción de confianza que perdió por amplio margen en el Parlamento y ha expresado su deseo de que los comicios traigan estabilidad a Portugal, una estabilidad que no ha existido en el último año: "el presidente de la República es el primer interesado en garantizar la estabilidad".
El origen de esta crisis política está en los negocios privados del primer ministro. La empresa que fundó en 2021, Spinumviva, que hasta hace semanas seguía teniendo su sede en el domicilio de Montenegro y que ni siquiera tiene empleados en nómina, ha seguido ganando dinero a costa de sociedades que tienen importantes intereses económicos derivados de adjudicaciones del Gobierno.
Cuando Montenegro ascendió al liderazgo del Partido Social Demócrata, en junio de 2022, transfirió la sociedad a su esposa, con la que mantiene bienes gananciales. Y todo ha seguido así hasta hace menos de un mes, cuando este supuesto conflicto de intereses fue destapado por varios diarios lusos.
Ahora, la Fiscalía está investigando varias denuncias sobre este asunto y ha abierto una investigación preventiva al primer ministro. De momento, según el fiscal general, no ha encontrado indicios sólidos para abrir una investigación formal e imputar presuntos delitos a Montenegro.
Con todos estos elementos en su contra, el líder del Partido Social Demócrata está dispuesto a volver a ser el candidato y cuenta con el respaldo de todo el partido, lo que se materializó el miércoles por la noche en la reunión de la dirección del PSD, que le mostró todo su apoyo. Como ha dicho en varias entrevistas el jefe del Gobierno portugués, está dispuesto a ser candidato incluso en el caso de que resulte imputado en los dos meses que quedan para los comicios.
La estrategia del PSD está siendo en estos primeros días en cargar toda la responsabilidad de la convocatoria electoral en el Partido Socialista (PS), porque rechazó la oferta de Montenegro para retirar la cuestión de confianza y votó en contra de la misma.
Como aseguró el presidente de la Asamblea de la República, José Pedro Aguiar-Branco, del PSD, el líder de los socialistas, Pedro Nuno Santos, "ha hecho más daño al país en tres semanas que Chega [el partido de la derecha radica] en seis años".
Tanto Montenegro como varios de sus ministros consideran que la repetición de las elecciones va a reforzar a la coalición gobernante, como apuntan varios medios portugueses. Creen que el Partido Socialista (PS) y su líder no están preparados para las elecciones y que Chega está en un momento especialmente malo tras el estallido de varios escándalos de abusos sexuales o presunta corrupción de varios de sus cuadros medios.
Lo cierto es que Montenegro ha preferido poner fin a la crisis del escándalo de la empresa Spinumviva presentando la moción de confianza, un movimiento condenado al fracaso en el Parlamento que iba a llevar a unas seguras elecciones. Todo para no soportar el calvario que habría supuesto la creación de una comisión de investigación en el Parlamento, presentada por el PS, que habría desgastado aún más su imagen y la de su Ejecutivo. Además de que podría haber sacado a la luz más información turbia sobre los negocios privados de Montenegro.
El PS tampoco quería elecciones ahora. Pero fuentes socialistas apuntan a que era preferible mantener su negativa a dar la confianza al Gobierno antes que cerrar un pacto con el PSD en un momento de descrédito de la política y con este supuesto caso de corrupción creciendo en la prensa y en los tribunales.
En contra de lo que cree el PSD, las encuestas no señalan aún un ganador claro. Algunas, como la publicada por el Diário de Notícias el martes, dan ganador al PS por hasta cinco puntos. Otras mantienen triunfador al partido del Gobierno.
Todo dependerá de cómo evoluciona la crisis política en los próximos dos meses y si se conoce información que implique a Montenegro.
Lo cierto es que Portugal afronta desde los últimos dos años el peor periodo de inestabilidad política desde la revolución de los claveles de 1974. El auge de la derecha populista de Chega y el virtual empate de los dos principales partidos del centroderecha y del centroizquierda han dado lugar a una configuración casi ingobernable de la Asamblea de la República.
Los agudos problemas económicos de gran parte de la población, el deterioro de la sanidad o de la educación públicas y la imposibilidad de gran parte de los ciudadanos de pagar una vivienda en Lisboa o en otras grandes ciudades -ya sea en compra o en alquile- han llevado al país a una situación de desconfianza y de alejamiento máximo de los ciudadanos hacia la política tradicional, como apuntan muchos analistas. Además, la polarización y la fragmentación del Parlamento ha impedido en los últimos dos años que haya un Gobierno fuerte capaz de implementar reformas importantes.
En las reuniones que Rebelo de Sousa mantuvo el miércoles con los portavoces de todo el arco parlamentario, la unamimidad fue general. Aunque nadie quiere oficialmente elecciones, la caída del Ejecutivo con tanta rotundidad en la votación de la Asamblea de la República hizo que todos apuesten ahora por los terceros comicios en tres años. La otra opción, que el presidente nombre primer ministro a otro candidato propuesto por la coalición mayoritaria (PSD-CDS) fue prácticamente descartada por el propio presidente antes del debate de la moción de confianza.
La censura que obtuvo Montenegro en el Parlamento fue más que rotunda: 142 diputados de 230 (el 62%) votaron contra la moción de confianza, que sólo contó con el apoyo de 88 (38%): los 80 diputados de la coalicion de Gobierno y ocho de Iniciativa Liberal.

