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El equipo jurídico de la Global Sumud Flotilla, que representa a los más de 400 miembros detenidos de la iniciativa humanitaria, anunció que los activistas han sido trasladados a la prisión de Saharonim, en el desierto de Neguev, al sur de Israel. Desde allí, se espera que sean deportados a sus países de origen en los próximos días.
Los detenidos -entre ellos 49 españoles- fueron llevados el jueves al puerto israelí de Ashdod, donde fueron registrados por la policía antes de ingresar en prisión. Según declaró a EFE la abogada Loubna Tuma del equipo jurídico Adalah, los miembros de la flotilla fueron trasladados en autobuses desde dicho puerto a la cárcel, pegada a la frontera con Egipto.
En una anterior iniciativa humanitaria interceptada por el ejército israelí el mes de junio, los activistas fueron retenidos cerca del aeropuerto de Tel Aviv, antes de ser deportados a sus respectivos países. Si bien los abogados creen que el traslado a la prisión de Saharonim se debe a que las instalaciones permiten albergar a cientos de detenidos, se teme que Tel Aviv podría alargar este proceso como castigo. Recientemente, el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, propuso someter a los miembros de la flotilla a una detención prolongada. "Existe una seria preocupación de que los activistas puedan ser tratados con mayor dureza que en misiones anteriores de la flotilla", declaró el equipo jurídico a Reuters.
Los miembros de la flotilla tienen derecho a regresar a su país inmediatamente si aceptan voluntariamente ser deportados. En el caso de negarse, se puede retrasar su expulsión unas 72 horas, tiempo en el que se abre un procedimiento judicial en el que un juez decide sobre su deportación. Por el momento, no se sabe cuántos miembros de la flotilla han solicitado ser deportados inmediatamente, aunque el ministerio de Exteriores italiano, señaló que los parlamentarios y eurodiputados de su país que formaban parte de la flotilla, han solicitado regresar a su país. Se trata de las eurodiputadas de la Alianza Verde de izquierdas, Benedetta Scuderi; del Partido Demócrata (PD), Annalisa Corrado; el senador del Movimiento 5 Estrellas, Marco Croatti; y el diputado del PD, Arturo Scotto. Israel confirmó su deportación, al tiempo que señaló que están llevando a cabo los procedimientos "para poner fin a este proceso lo antes posible". "Ya se ha deportado a cuatro ciudadanos italianos, el resto está en proceso de deportación", señaló el ministerio de Exteriores. "La provocación ha terminado", zanjó, en alusión a la captura de toda la flotilla humanitaria.
Entre el miércoles y el jueves, en una operación de las fuerzas navales que se alargó durante doce horas, Israel interceptó uno a uno las cuarenta embarcaciones que componían la flotilla. Esta mañana seguía navegando rumbo a Gaza un último barco, el Marinette, con seis integrantes a bordo, pero fue también capturado por la Armada israelí.
En la noche del jueves, cuando los miembros de la flotilla fueron trasladados al puerto de Ashdod, recibieron la visita del ministro de Seguridad Nacional Ben-Gvir, que los insultó y acusó de mentir con su misión humanitaria. La intervención, grabada en vídeo, muestra al ministro hablando ante cientos de activistas retenidos en el suelo de una sala, a los que llama varias veces "terroristas" y los acusa de "apoyar el terrorismo" y "defender a asesinos". Su visita fue recibida entre gritos de "Palestina libre" por parte de los activistas. Luego, el ministro se subió a uno de los barcos de la flotilla interceptados, repitiendo la idea de que no llevaban ayuda humanitaria: "Yo no veo nada aquí", declaró mientras paseaba por dentro de las instalaciones. "Esto fue todo una gran fiesta. Ni ayuda, ni humanitaria", declaró.
La Flotilla Global Sumud es la mayor iniciativa internacional civil que busca romper el bloqueo naval israelí y entregar ayuda humanitaria a la Franja de Gaza, devastada por la guerra. Ante su intercepción, otra misión, llamada Flotilla de la Libertad-Thousand Madleens, navega hacia Gaza con una decena de embarcaciones. Se encuentran a la altura de la isla de Creta, a la espera de que se unan más barcos desde Italia.