Sébastien Lecornu presentó repentinamente este lunes su dimisión como primer ministro al presidente Emmanuel Macron tras las críticas recibidas por todos los frentes tras el anuncio de un nuevo Gobierno de coalición de centroderecha. La dimisión al cabo de 27 días del que había sido su tercer ministro en un año deja a Macron en una posición muy comprometida, forzado prácticamente a convocar nuevas elecciones anticipadas ante la imposibilidad de formar Gobierno con el actual reparto de fuerzas en la Asamblea Nacional.
"No se puede ser primer ministro cuando no se dan las condiciones", declaró Lecornu en una breve comparecencia ante los medios tras presentar su dimisión. "He intentado construir una vía con los interlocutores sociales, las fuerzas patronales y las fuerzas sindicales, en particular en temas que llegan semanas bloqueados", añadió.
"He intentado reactivar la gestión conjunta y construir una hoja de ruta con una base común", agregó, en el momento de reconocer su fiasco en última instancia, un día antes de su anunciada comparecencia en la Asamblea Nacional para explicar su programa de Gobierno.
Ya por la tarde, el presidente Emmanuel Macron ha dado un plazo de 48 horas a Sébastien Lecornu para "definir una plataforma de acción y estabilidad" y salir del impasse creado por su repentina dimisión como primer ministro, tras el rechazo del partido Los Republicanos al nuevo Gobierno de coalición de centroderecha.
Macron, que ha preferido no comparecer ante la opinión pública durante la crisis de las últimas horas, ha confiado a su entorno que "asumirá sus responsabilidades" como presidente de la República en el caso de que Lecornu fracase en sus negociaciones, según revela Le Figaro.
"He aceptado la petición del presidente para llevar a cabo negociaciones finales con las fuerzas políticas para la estabilidad del país", escribió por su parte Lecornu. "Le diré al jefe de Estado el miércoles por la noche si será posible o no, para que pueda sacar todas las conclusiones necesarias".
En cualquier caso, incluso si las negociaciones dan un resultado positivo, Lecornu ha hecho saber al presidente que desea volver a ser nombrado como primer ministro, por lo que Macron debería nombrar como último recurso su cuarto primer ministro en los últimos 13 meses.
En declaraciones al canal TF1, Bruno Retailleau aseguró que no se siente responsable de la caída de Lecornu, al que acusó de haberle "ocultado" el nombramiento de Bruno Le Maire (muy próximo a Macron) como nuevo ministro de Economía. Retailleau aseguró que Lecornu incumplió su promesa de "ruptura" y justificó así la retirada del apoyo de su partido a una nueva coalición de Gobierno de centro-derecha: "Ya no podemos comprometernos si no hay un curso claro".
El líder de Los Republicanos admitió que "el espectáculo que se da hoy a nivel nacional está decepcionando a los franceses" y reclamó a Emmanuel Macron que dé la cara ante sus compatriotas: "En las instituciones de la Quinta República, la piedra angular es el presidente", dijo. "Si hay una situación de bloqueo, entonces será necesario volver a las urnas, Pero creo que hay otras formas antes de llegar a ese punto".
El eurodiputado de Los Republicanos François-Xavier Bellamy justificó por su aparte la marcha atrás de su partido en el úlimos momento: "Nosotros estamos aquí para servir al país, no para servir como una muleta. No tuvimos más remedio que reexaminar nuestra participación en el Gobierno".
La dimisión de Lecornu se produjo tras la amenaza del líder de Los Republicanos, Bruno Retailleau, de abandonar la coalición tras el anuncio de nuevo Gobierno, con 13 ministros "renovados" en su puestos.
La presencia en el nuevo Gobierno del macronista de Bruno Le Maire fue al parecer la principal razón de la "espantada" de Los Republicanos, el partido de la derecha tradicional, cuya presencia en la coalición formada mayoritariamente por partidos centristas y próximos al presidente era la única garantía de supervivencia.
El veterano Bruno Le Maire renunció entre tanto a su vuelta como ministro de Economía en un intento de encontrar una salida a la caótica situación. "Una situación individual no debe servir para bloquear el funcionamiento de las instituciones y del país", anunció en su cuenta en X. "He constatado de una decisión (la de incorporarse al Gobieno de Lecornu) ha servido para provocar ciertas reacciones incomprensibles".
La Agrupación Nacional de Marine Le Pen, La Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon y el Partido Socialista de Olivier Faure habían anunciado de antemano su intención de presentar una moción de censura contra Lecornu y tumbar su Gobierno sin darle siquiera una opción.
Tras la precipitada dimisión de Lecornu, ex ministro de Defensa y "protegido" de Macron, los dedos acusadores apuntaron directamente hacia el Elíseo. Mélenchon anunció su intención de impulsar una moción, respaldada ya por 104 diputados, para forzar la destitución del presidente.
Los mercados financieros reaccionaron rápidamente, con una caída de la Bolsa de París del 2% a primera hora de la mañana en cuanto se hizo pública la noticia. Los franceses, que el domingo se acostaron la noticia del "nuevo" Gobierno de coalición al cabo de 25 días de vacío político, reaccionaron con una mezcla de estupor e incredulidad ante el precipitado desenlace.
Ultimátum
Macron había dado a su "protegido" Lecornu un ultimátum hasta la noche del domingo para acabar con la sensación de "desgobierno" que se había instalado en Francia, amplificada por tres jornadas de manifestaciones en las calles reclamando "justicia social", tras el fiasco del presupuesto de austeridad anticipado por el centrista François Bayrou que forzó su dimisión el pasado 9 de septiembre.
Lecornu asumió el cargo un día después pero ha tenido grandes dificultades para convencer a los altos cargos de Los Republicanos, el partido en el que militó hasta el 2017 antes de fugarse a las filas del macronismo. En un cónclave especial celebrado por los diputados y altos cargo de Los Republicanos, el partido decidió desbloquear las negociaciones y dar el visto bueno a su incorporación a una renovada coalición de Gobierno con las fuerzas centristas (Renacimiento, Movimiento Democrátic, Horizontes y Unión de Demócratas Independientes).
Horas después, Lecornu hizo públicos sus primeros 15 nombramientos, con varios destacados miembros del gabinete de su predecesor renovados en sus cargos, con Retailleau a la cabeza, seguido por Jean-Noë Barrot (Exteriores), Gérald Damanin (Justicia), Rachida Dati (Cultura) y Manuel Valls (Ultramar).
Bruno Le Maire es el nuevo titular de Defensa (el cargo que ocupaba hasta ahora Lecornu) y Roland Lescure sustituye como ministro de Economía en sustitución del devaluado Eric Lombard, el cerebro detrás del presupuesto de austeridad (con el recorte de 43.800 millones de euros y la supresión de dos días festivos) que forzó la caída de Bayrou a la vuelta del verano.
Lecornu, de 39 años, tercer primer ministro en un año, había convocado su primer gabinete para el lunes y mañana iba a presentar su programa de Gobierno en la Asamblea Nacional. En su "hoja de ruta" dirigida a los líderes de centro-derecha aseguró que el suyo "no será un presupuesto de austeridad o regresión social" como el presentado en su día por Bayrou y que propició su caída.
"Dimisión"
Las voces pidiendo la dimisión de Macron se sucedieron a lo largo de la mañana. Entre ellas, la del alcalde de Cannes e influyente miembro de Los Republicano, David Lisnard: "El interés de Francia requiere que Macron programe su dimisión, para preservar el funcionamiento de las instituciones y desbloquear una situación incontrolable (...) El presidente es el responsable de esta situación y el porvenir de la Quinta República está en juego".
François Bayrou ha pedido "reserva" ante una situación "grave y preocupante", informa Le Figaro. Mientras que Jordan Bardella ha apelado a que se disuelva la Asamblea Nacional. "No puede haber estabilidad sin volver a las urnas y sin la disolución de la Asamblea Nacional", dijo al llegar a la sede de su partido. El líder de la Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, ha pedido que se examine "de inmediato" la moción presentada por 104 diputados para destituir a Emmanuel Macron.
"La dimisión (de Macron) sería una decisión sabia", declaró la líder de Agrupación Nacional Marine Le Pen. "La disolución de la Asamblea Nacional es absolutamente necesaria".
"Disolución o dimisión, y lo más rápido posible", fue la reacción del vicepresidente de la Asamblea Nacional Sébastien Chenu, diputado de la Agrupación Nacional de Le Pen. "El estado está en crisis, el desorden debe cesar".
Macron se convirtió en el blanco de todas las críticas por haber relegado a segundo plano la crisis política en Francia y haberse volcado en las últimas semanas en la política exterior, con el impulso al reconocimiento de Palestina y su papel en la reciente cumbre sobre la guerra de Ucrania y la amenaza rusa.
Macron llegó a dar durante el fin de semana un ultimátum a Lecornu para formar Gobierno después de tres semanas de frustrantes negociaciones. Su "protegido" llegó a la línea de meta con el tiempo justo, tras haberse asegurado aparentemente el apoyo de Los Republicanos, que montaron luego en cólera al conocer la lista de los primeros nombramientos.

