Diez meses después de las sentencias por violación contra 51 hombres, incluido su marido, Gisèle Pelicot vuelve a comparecer ante la justicia por un caso que ha llegado hasta el tribunal de apelación: Husamettin Dogan, un trabajador de la construcción sentenciado inicialmente a nueve años de cárcel que pide la redención de la pena.
"No soy un violador, es un peso demasiado grave de sobrellevar", declaró Dogan, que reconoció durante el juicio en Avignon hacer acudido a la casa de los Pelicot en Mazan creyendo que se trataba de un "juego", tras contactar con el marido Dominique en una chatroom en junio del 2019.
Pelicot tendrá que volver a hacer frente en el tribunal de apelación de Nimes a su supuesto violador (durante el juicio quedó probado que abusó sexualmente de ella cuando estaba drogada la misma noche en que contactó con su marido). Dominique Pelicot, condenado a 20 años de cárcel puede incluso ser llamado como testigo en la nueva audiencia que se prolongará durante cuatro días.
"Soy un violador y todos los acusados en esta sala son violadores", fue el testimonio que dio el marido en su día durante el juicio en Avignon, en referencia al medio centenar de acusados, entre los que había albañiles. bomberos, camioneros, militares, guardias de seguridad, periodistas e incluso un DJ. Un total de 17 condenados declararon inicialmente que apelarían sus sentencias, pero solo Husamentin Dogan, de 44 años, decidió dar al final ese paso.
"Una violación es una violación, y no puede hablarse de una pequeña violación", advirtió el abogado de Gisèle Pelicot, Antoine Camus, en los preámbulos del nuevo caso en el tribunal de apelación de Nimes y ante la tesitura de una nueva comparecencia ante el ojo público de la víctima. "Ella habría preferido no tener que dar la cara, pero ha decidido estar presente".
Tras el impacto que tuvo el juicio, Gisèle Pelicot se convirtió en símbolo internacional del feminismo. Replegada temporalmente en su vida privada, la ex gerente de logística de 72 años planea una vuelta a la luz pública en enero con el lanzamiento de su autobiografía 'Un himno a la vida: mi historia', definida por ella misma como "un mensaje de fuerza y valentía" para todas las mujeres que ha sufrido agresiones sexuales a manos de los hombres.

