El Parlamento argentino volvió a marcarle límites al presidente Javier Milei al aprobar este miércoles la Cámara de Diputados una norma que limita su capacidad para gobernar por decreto.
El proyecto promovido por la oposición necesitaba de una mayoría absoluta de 129 votos afirmativos, y superó esa cifra con claridad: obtuvo 140 votos a favor, 80 en contra y 17 abstenciones.
¿Cuál es el límite que se le pone a Milei? La posibilidad de apelar a los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) con la práctica garantía de que el Parlamento no los rechazará.
Hasta ahora, gracias a una ley impulsada por Cristina Kirchner en 2006, el DNU entraba en vigencia de inmediato y se necesitaba el rechazo expreso de ambas Cámaras, la de Diputados y la de Senadores, para que perdiera vigencia.
Con la ley aprobada este miércoles ya no será así: los DNU deben contar, en un plazo de 90 días, con el aval expreso de ambas Cámaras, porque de lo contrario perderán vigencia.
Resta el paso formal por el Senado para que la ley sea aprobada, pero se trata de un mero formalismo, porque la oposición a Milei cuenta con cerca del 80 por ciento de las bancas en la Cámara alta.
Los diputados que responden al gobierno argumentaron durante el debate de este jueves que el proyecto es "golpista", "desestabilizante" y "destituyente", ya que le quita a mitad de mandato un valioso instrumento de gobierno a un ejecutivo en abrumadora minoría parlamentaria. Un instrumento al que Milei apeló con reiteración en los 22 meses que lleva en la Casa Rosada.
La oposición argumentó, por el contrario, que ya es hora de terminar con el "abuso" de los DNU.
"No es una iniciativa contra su gobierno ni contra el presidente. Hemos actuado siempre con responsabilidad pero este modelo de DNU está agotado. El cambio es positivo para construir gobernabilidad", dijo Miguel Pichetto, quien reconoció que él, como jefe del grupo peronista en el Senado, votó a favor de la ley original en 2006, aunque lo hizo en un "marco de la emergencia" que vivía el país.
Argentina celebra este 26 de octubre elecciones de medio término en las que renovará un tercio del Senado y la mitad de la Cámara de Diputados.
El gobierno de Milei, que está negociando un rescate financiero en Estados Unidos, apuesta a que las elecciones le permitan incrementar, incluso si las perdiera, su escasa fuerza en el Parlamento, donde varios de sus diputados y senadores se han alejado de las filas libertarias y conformado grupos propios.
