- Comicios locales El PSD (centroderecha) gana las elecciones municipales de Portugal y gobernará Lisboa, Sintra y Oporto con el PS a escasa distancia
- La extrema derecha Chega adelanta al Partido Socialista, gana las elecciones en las circunscripciones del exterior y liderará la oposición en Portugal
El pinchazo de Chega, el partido de la derecha radical portuguesa, ha sido la noticia más llamativa de las elecciones municipales celebradas el domingo en el país vecino. Los comicios los ganó con claridad la formación política del Gobierno -el Partido Social Demócrata (PSD), como se esperaba-, que se alzó con la victoria en votos y en alcaldías, con 136 (contaba con 114). Al contrario de lo previsto, el Partido Socialista (PS) resistió, se sacudió la grave crisis de la que sale -con dimisión de su líder incluida en mayo- y remontó la debacle que sufrió en las legislativas de primavera, consiguiendo el Gobierno de 128 ayuntamientos (hasta ahora tenía 148).
Pero la sorpresa de la noche vino de la mano de Chega. Los votantes lusos desinflaron en las urnas sus grandes expectativas. Su líder, André Ventura, se había marcado como objetivo gobernar 30 ayuntamientos, pero finalmente sólo consiguió el poder en tres pequeños municipios: Albufeira (Algarve), São Vicente (Madeira)y Entroncamento (norte de Lisboa). En cinco meses, Chega ha perdido más de 780.000 votos y 11 puntos en porcentaje de voto (del 22,6% de mayo al 11,8% del domingo).
El final del recuento trajo muchas sorpresas para los radicales. Por ejemplo, en Lisboa Chega quedó como tercera fuerza por una ventaja de sólo 11 votos sobre el Partido Comunista, con el que empató.
Los analistas apuntaban ayer varios motivos. Chega no tiene implantación municipal -se presentó a los anteriores comicios locales como un partido recién nacido y sólo tuvo el 4% de los votos-.
Además, las elecciones locales se centran más en los problemas de cada municipio y la cercanía de los candidatos, sobre todo en los municipios medianos y pequeños, pesa más que la imagen de los grandes partidos o las cuestiones nacionales, con lo que la polarización es menor. Por último, también es menor el peso de asuntos como la inmigración o la seguridad ciudadana, ejes de la campaña radical de Ventura.
Por último, en estas elecciones el principal activo de la formación, André Ventura, no era candidato. El presidente de Chega mandó a algunos de sus más conocidos diputados a varias ciudades como cabezas de lista, pero ni así han quedado primeros o segundos. Chega ha sido tercero en votos, pero en muchas localidades se ha ido a la cuarta o a la quinta posición, por detrás del PSD, del PS, de los independientes (consiguieron 20 alcaldías) o del Partido Comunista de Portugal (ha ganado 12 gobiernos locales).
En la valoración pública de sus resultados, Ventura consideró que la del domingo fue "una noche buena para Chega. Chega logró implantarse a nivel municipal y convertirse en un partido con responsabilidad local". Sin embargo, admitió, "esta no era la victoria, ni la amplitud de victoria, que queríamos".
Será en próximas convocatorias electorales -Portugal celebra comicios presidenciales en enero- las que determinarán si esta caída es circunstancial por tratarse de unas elecciones locales o si la posición minoritaria de Chega se consolida.
El PSD fue el gran triunfador de la noche, con el 32% de los votos. Además de en votos y alcaldías, el partido del primer ministro se ha hecho con la mayoría de las grandes ciudades: Lisboa, Oporto, Braga, Aveiro, Vila Nova de Gaia, Sintra o Cascais, a pesar de que los primeros recuentos empezaron con un empate técnico entre el PSD y el PS en Lisboa u Oporto. El jefe del Gobierno, Luís Montenegro, aseguró que con este resultado, los portugueses "avalan la gestión del Gobierno".
Por último, el PS se salvó de la pira que muchos le habían preparado. Se quedó a dos puntos escasos del PSD en votos (obtuvo alrededor del 30%) y gobernará 128 ayuntamientos (más de los que tenía el PSD hasta ahora), entre ellos capitales de distrito como Braganza, Évora, Coimbra, Viseu o Faro.

