- Europa Francia, cinco años después de Bataclan: entre la resiliencia y la 'costumbre' al horror
- Francia Tres mujeres detenidas por planear ataques contra bares y salas de conciertos
Salah Abdeslam, el terrorista condenado a cadena perpetua por su implicación en los atentados del 13 de noviembre de 2015 en París y Saint-Denis, que causaron 132 muertos y más de 400 heridos, ha creado una agria polémica en Francia al solicitar "hablar con las víctimas" y mostrarse dispuesto a participar en un proceso de "justicia restaurativa".
Abdeslam, de 36 años, nacido en Bruselas y de padre marroquíes, ejerció de chófer de los asaltantes de la sala de conciertos Bataclan y de los tres terroristas suicidas en las inmediaciones del Estadio de Francia. Su hermano, Brahim Abdeslam, se inmoló en el ataque del bulevar Voltaire. Su ex novia, Maëva B. Lundi, fue además detenida recientemente junto a otra mujer y un hombre, acusados de preparar atentados contra bares y salas de concierto, coincidiendo con el décimo aniversario de los atentados.
La directora general de Seguridad Interior, Céline Berthon, ha criticado duramente el insólito anuncio hecho por Abdeslam a través de su abogada, Olivia Ronen. "No podemos tratar el terrorismo como un delito común", recalcó Berthon a Franceinfo. "Su objetivo es sembrar el terror, atentar contra las víctimas y perjudicar a toda la sociedad francesa".
La alta funcionaria aseguró que el condenado "sigue radicalizado y convencido de la ideología radical", como lo demuestra la información incautada en un dispositivo USB que supuestamente le pasó su ex novia durante una visita a la prisión de Vendin-le-Vieil, donde cumple condena.
"Tenemos indicios que van en la dirección opuesta", replicó la abogada Olivia Ronen, que explicó así la supuesta transformación de Abdeslam entre rejas: "Se trata de una persona que está intentando acceder a la educación y que, además, pidió disculpas a las partes civiles durante el juicio, algo bastante inusual (...) Él podría explicar la situación y abrir una puerta a las víctimas, si así lo desean".
Arthur Dénouveaux, presidente de la asociación Vida por París y superviviente de la masacre de la sala Bataclan, en la que murieron 90 personas, se ha mostrado inicialmente interesado en la petición efectuada por la abogada de Abdeslam. "En cuanto a la justicia restaurativa, varias víctimas de los atentados estarían interesadas en ella", escribió Dénouveaux en su cuenta en X. "Eso podría llevar, como en España o Italia, a encuentros en prisión con su cliente".
El director de la revista Charlie Hebdo, Laurent Sourisseau (mejor conocido como Riss), superviviente del atentado contra la revista satírica que dejó 12 muertos en enero de 2015, ha alzado sin embargo la voz contra la polémica petición de Salah Abdeslam.
"La justicia restaurativa existe para otro tipo de delitos, como la delincuencia juvenil y, en términos generales, la delincuencia común", declaró Sourisseau. "Al hacer esta petición, Abdeslam da la impresión de que se trata de un delito como cualquier otro, pero no lo es. Estamos ante algo muy perverso que busca trivializar el terrorismo".
"Abdeslam es un islamista puro y radical, y lo seguirá siendo durante el resto de su vida", advirtió el director de Charlie Hebdo, que señaló que la propuesta del terrorista puede interpretarse además como una afrenta a las víctimas: "Si se niegan, son ellas las que se pueden considerar como 'cerradas de mente' por negarse a dialogar, mientras que él sí lo está".
El concepto de "justicia restaurativa", en paralelo a la justicia penal, reúne a víctimas y perpetradores de forma voluntaria y estructurada, para fomentar el diálogo, la comprensión y, en algunos casos, la reconciliación. Durante una década, el principio se ha aplicado efectivamente a casos de delincuencia común, pero no a casos de terrorismo, y menos aún a un atentado múltiple que figura como la mayor masacre terrorista perpetrada en Francia en este siglo, reivindicada por el Estado Islámico.
La reciente detención de su ex novia Maëba B. Lundi, junto a una menor de 17 años y su nueva pareja, de 20 años, ha hecho saltar de nuevo las alarmas sobre el caso de Salah Abdeslam, que estuvo fugado más de 120 días antes de ser detenido por su participación en los atentados del 13N. Los tres detenidos están acusados de planear asaltos contra bares y salas de concierto con armas de asalto y explosivos. Las detenciones han puesto en alerta a la Policía francesa ante las conmemoraciones previstas para hoy jueves. El ministro del Interior, Laurent Núñez, envió la semana pasada un telegrama a las comisarías pidiendo que extremen la vigilancia en bares y salas de conciertos.
El presidente Emmanuel Macron presidirá entretanto los tributos a las víctimas con una serie encadenada de actos el 13N en los lugares donde ocurrieron los atentados que sembraron el terror en la capital francesa: del Estadio de Francia a la sala Bataclan, pasando por Le Carillon, Petit Cambodge, Comptoir Voltaire y La Belle Équipe. La jornada concluirá a las seis de la tarde con la inauguración del Jardín del 13 de Noviembre junto al Ayuntamiento de París.

