Tras arrodillarse frente al umbral y ponerse de nuevo en pie, el Papa León XIV ha cerrado este martes 6 de enero la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro y con ella el Jubileo de la Esperanza. Un Jubileo que quedará para la Historia, además, porque no ha sido protagonizado por un solo Pontífice; dado que ha sido el propio Jubileo, tras el fallecimiento de Francisco y la elección de León XIV, el que se ha visto acompañando a dos Papas. Tras el cierre de la Puerta Santa, el Santo Padre ha celebrado la homilía de la Misa de Reyes dentro de la Basílica de San Pedro en el Vaticano.
León XIV ha recordado que "la Puerta Santa se ha cerrado", pero que la Iglesia deja "siempre abiertas sus puertas" en un contexto en el que todas las personas son "vidas en camino".
En un mundo marcado por las guerras, el Papa ha subrayado cómo "amar la paz y buscarla" implica "proteger" lo "pequeño, delicado y frágil" frente a "una economía deformada intenta sacar provecho de todo"; donde "el mercado transforma en negocios incluso la sed humana de buscar, de viajar y de volver a empezar".
Como sucesor de Pedro y jefe de la Iglesia Católica, León XIV ha hecho hincapié, en el día de Reyes, que Jesús "no nos espera en los lugares prestigiosos, sino en las realidades humildes". Por ello, ha destacado Robert Prevost, no hay que reducir "nuestras iglesias a monumentos", hay que "convertir nuestras comunidades en hogares" y hay que "rechazar unidos los halagos de los poderosos".
Según los datos recién publicados por la Santa Sede, con los últimos fieles que cruzaron el lunes la Puerta Santa, han sido más de 33 millones los peregrinos que han llegado a Roma en ocasión del Jubileo de la Esperanza que arrancó hace un año y en el que la media de peregrinación jubilar ha sido de más de 90.000 personas diarias. Durante la época del Cónclave, los peregrinos se contabilizaron hasta el momento cuatro millones y durante el Jubileo de los Jóvenes más de 13 millones. Más del 60% de los peregrinos llegaron de Europa, el 16% de Norteamérica y el 9% de Sudamérica. España ha sido el tercer país que más peregrinos han cruzado la Puerta Santa por detrás de Italia y Estados Unidos.
