"¡Bienvenidos a casa!". Giorgia Meloni, primera ministra italiana, recibió esta mañana a pie de pista en el aeropuerto militar de Ciampino a los ciudadanos italianos Alberto Trentini y Mario Burlò, en su vuelta tras su encarcelamiento de 14 meses en la cárcel Rodeo 1 de Venezuela. Meloni ha celebrado con esa frase su aterrizaje y ha publicado un vídeo del reencuentro en sus redes sociales.
"¿Cómo está?", le pregunta Meloni a Trentini, cooperante, quien responde sonriendo "Bien, bien" y le da las gracias varias veces. "¿Ha vuelto a abrazar a su madre?", pregunta de nuevo la primera ministra, "estaba muy preocupada...". Tras saludar a Burlò y a sus familiares con un cálido "bienvenido", la primera ministra, acompañada por el ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, dice: "No quiero molestar porque tienen mucho tiempo que recuperar".
El avión que partió de Caracas y trajo de vuelta a Italia a Trentini y Burlò, liberados el domingo, aterrizó en Ciampino alrededor de las 8:30 de la mañana de este martes. Tajani describió el momento como "conmovedor desde el punto de vista humano" y confirmó que ahora trabajan "para liberar a los demás".
Alberto Trentini, de 46 años, fue detenido el 15 de noviembre de 2024, mientras viajaba entre Caracas y Guasdualito, en el estado de Apure, al sur de Venezuela, cuando trabajaba con la ONG Humanity & Inclusion, que se ocupa de personas con discapacidad. Fue mantenido en prisión sin que se formalizaran nunca los cargos contra él, informa Efe.
Fue interceptado durante un control de carretera y, tras escanear su pasaporte, lo detuvieron y lo trasladaron a Caracas, donde permaneció recluido en la cárcel El Rodeo 1, la prisión para presos políticos sin que se presentasen cargos contra él.
El empresario Burlò, de 52 años, viajó a Venezuela en 2024 para explorar nuevas oportunidades de negocio. La última vez que llamó a casa fue el 9 de noviembre de 2024, tras lo cual su familia perdió contacto con él hasta que descubrieron que se encontraba recluido en una prisión de Caracas. Su hija Gianna ha expresado que "es el final de una pesadilla".
Burlò, que ha hablado ante las cámaras en el aeropuerto ha descrito su experiencia en la cárcel venezolana: "Tenía miedo de que nos mataran. Porque ellos eran los terroristas, no nosotros. Tenía miedo de no volver a ver a mis hijos", ha explicado. "Aquí pensaban que estaba muerto. Cuando se vulnera el derecho a la defensa, el derecho a hablar... fue una tortura. Fue un auténtico secuestro", ha añadido.
"No puedo decir que haya habido violencia física, eso no. Pero no poder hablar con mis hijos ni con mi abogado, estar sin derecho a la defensa, completamente aislado...", ha relatado. "Nos daban un colchón muy pequeño. Y como había miedo de caerse desde arriba, nos hacían dormir en el suelo con las cucarachas. Yo lo defino como el peor Alcatraz", ha reiterado Burlò al hablar de la cárcel, y luego ha explicado qué fue lo más difícil de afrontar: "No poder hablar con mis hijos. No poder decir: 'Papá está bien, papá no ha muerto, papá está aquí'", ha relatado.
La liberación de los dos italianos ha sido recibida con alivio en Italia tras años de contactos diplomáticos. Tajani informó al Senado y la Cámara Alta recibió la noticia con un aplauso.
"Estamos muy felices, pero nuestra felicidad tiene un precio muy alto", ha sido la declaración de Trentini y su familia, leída por la abogada Alessandra Ballerini a la salida de Ciampino.
"No se puede borrar el sufrimiento de estos interminables 423 días. A partir de ahora necesitamos vivir días tranquilos y constructivos para intentar borrar los malos recuerdos y superar el sufrimiento de estos 14 meses. Gracias a todas las personas que nos han apoyado de tantas maneras diferentes, incluso de forma silenciosa pero eficaz. Ahora les pedimos que respeten nuestro deseo de estar un poco recogidos, lejos del clamor de estos días, para afrontar con tranquilidad y entusiasmo el futuro de libertad que nos espera. Un pensamiento para todas las personas que siguen detenidas y sus familias, para que pronto puedan vivir la alegría de la liberación. La solidaridad dentro y fuera de la cárcel ha sido nuestra salvación. Muchas gracias a todos, ahora tenemos que irnos", ha leído la abogada.
