Ovación a casa llena. Las dudas suscitadas por el boicot a María Corina Machado de tres escritores en el Hay Festival de Cartagena de Indias se resolvieron durante los varios minutos de estruendosos aplausos que recibieron a la líder democrática del país vecino. La aparición digital de Machado en una pantalla gigante espantó los fantasmas, jugaba en casa.
Y lo hizo pocos minutos después de que Delcy Rodríguez comunicara al país y al mundo que el chavismo reciclado que dirige se había visto forzado por Washington a declarar una ley de amnistía (que se cree inminente) y a cerrar la pavorosa cárcel de Helicoide, uno de los principales símbolos del chavismo. "Cuando desaparecen la represión y sitios infames como el Helicoide sin duda asistimos al final de la tiranía", disparó María Corina, forzando otra interrupción de un público muy entregado.
Michael Stott, editor para las Américas del Financial Times, condujo la entrevista con Machado, que con cada frase se ganaba el calor del público. "El aparato represivo del régimen es brutal y ha respondido a las múltiples fuerzas criminales del régimen, y es lo único que les queda", insistió desde Estados Unidos, donde se encuentra tras reunirse con el mandatario Donald Trump; el secretario de Estado, Marco Rubio; y congresistas y senadores del Partido Demócrata y del Partido Republicano.
"No es algo voluntario que ha hecho el régimen, responde a la presión del gobierno de EEUU. Ojalá que los presos estén pronto con sus familias", destacó la dirigente opositora.
Poco antes, un grupo de entre 10 y 12 personas exhibió con nulo entusiasmo una bandera palestina a las afueras del Centro de Convenciones de la ciudad colonial. Su protesta se perdió en la noche.
El 30 de enero quedó así grabado en la historia de la lucha por el cambio democrático contra la dictadura, un desafío donde todavía mandan los interrogantes. El andamiaje de la dictadura, construido durante 27 años, permanece todavía vigente, "pero el momento va a llegar para que el pueblo de Venezuela se exprese y haga valer el mandato popular del 28-J de 2024".
Entre presentes y protagonista surgió una inquietud, la urgencia del proceso que dé paso a una verdadera transición democrática. Machado fue taxativa: "Cada día que pasa significa vidas perdidas. Son cientos de presos políticos que pasan una noche más en soledad".
Sobre la hoja de ruta marcada desde Washington (estabilidad, recuperación, transición) sobrevoló esa misma urgencia y la pregunta constante de la fecha del regreso de la líder democrática a las calles de Caracas. "(El cronograma) al menos para mí no está totalmente claro en este momento. Pero sí creo que los hechos se están acelerando".
"Esta transición la vamos a hacer a la venezolana", concluyó Machado.
